EXCLUSIVO DE EL DÍA: EL FUTURO METROPOLITANO AL DESCUBIERTO

Estudio de la PUC y CIDERE traza la hoja de ruta para transformar a La Serena y Coquimbo en la capital logística y sustentable del Cono Sur

Pasos vehiculares soterrados en La Serena, un nuevo parque costero y mejoras en los accesos al puerto de Coquimbo son parte de las propuestas. El trabajo plantea integrar infraestructura, transporte y espacios públicos para compatibilizar el crecimiento productivo con la calidad de vida. Su ejecución requerirá coordinación entre autoridades, empresas y academia, con una mirada de largo plazo sobre el desarrollo de ambas ciudades.
Si en La Serena el nudo es vial, en Coquimbo el problema adquiere un carácter crítico debido a la mezcla de usos incompatibles. (Foto: Cedida)
Si en La Serena el nudo es vial, en Coquimbo el problema adquiere un carácter crítico debido a la mezcla de usos incompatibles. (Foto: Cedida)
sábado 31 de octubre de 2026

Este martes a las 9:30 horas, en la Casa Central de la Universidad del Alba, ubicada en Manuel Antonio Matta 221, La Serena, se realizará el esperado lanzamiento oficial del estudio “Workshops para Chile: Región de Coquimbo”.

Desarrollado por la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica (ARQ UC) y la Corporación Industrial para el Desarrollo Regional (CIDERE), el documento plantea una reestructuración urbana sin precedentes para compatibilizar la vocación exportadora local con la calidad de vida de los habitantes del área metropolitana. A continuación, adelantamos en exclusiva para Diario El Día los detalles de esta ambiciosa propuesta que busca rediseñar nuestra conurbación.

La Región de Coquimbo se encuentra en un punto de inflexión histórico. Con una posición geográfica privilegiada frente al Océano Pacífico y a los pies de la Cordillera de los Andes, la zona está llamada a convertirse en el nodo de articulación territorial clave para la conexión del centro-oeste sudamericano con los grandes mercados internacionales. Sin embargo, el crecimiento sostenido de las actividades productivas, el aumento del flujo de carga y la expansión demográfica han comenzado a tensionar severamente la infraestructura de la conurbación La Serena-Coquimbo, donde la tasa de crecimiento alcanza el 2,2% en Coquimbo y el 1,7% en La Serena.

Para dar respuesta a esta encrucijada, en el marco de sus 50 años de existencia, CIDERE se unió a la Escuela de Arquitectura de la PUC para desarrollar este profundo análisis regional. El estudio no solo diagnostica los cuellos de botella actuales, sino que propone intervenciones urbanas estratégicas -denominadas “proyectos detonantes”- para proyectar la ciudad hacia las próximas décadas.

Frente a estos contundentes hallazgos, Francisco Puga, presidente de CIDERE, subraya la trascendencia de este hito para el porvenir de la zona, haciendo un llamado a la acción conjunta. “Como corporación, entendemos que el desarrollo productivo no puede ir en desmedro del bienestar de nuestras comunidades. Contar con esta información técnica, profunda y estructurada por la academia es vital para planificar el futuro de nuestra región. No podemos aspirar a liderar el desarrollo económico macrozonal, ni consolidarnos como la puerta de salida del Cono Sur, si no resolvemos primero las fricciones que el crecimiento logístico genera en nuestras propias calles", explicó.

Según Puga, "este estudio nos entrega la hoja de ruta exacta para transformar a La Serena y Coquimbo en una metrópolis verdaderamente sustentable y eficiente. Sin embargo, debemos ser muy claros: este workshop es un insumo invaluable, pero para avanzar en el desarrollo real de nuestra región necesitamos imperativamente que exista voluntad política, privada y de la academia. Solo trabajando los tres sectores unidos podremos hacer realidad esta visión”.

Una oportunidad para la macrozona de US$55 mil millones

El sentido de urgencia expresado por CIDERE hace eco directo en las proyecciones macroeconómicas nacionales. Matías Concha, consejero y presidente de los gremios regionales de SOFOFA, dimensiona el tamaño del desafío que tiene el norte de Chile en los próximos años y la necesidad de actuar a tiempo.

“Según el catastro de inversión de la Corporación de Bienes de Capital, mientras el 15% de la inversión esperada para el periodo 2026-2030 se concentra en Santiago, casi el 60%, vale decir, más de 55 mil millones de dólares, se concentra en la macrozona norte (de Arica a Coquimbo). El impacto de esta inversión esperada es de tal magnitud, que en varias regiones del norte la tracción de empleo y movimiento va a ser muy fuerte, por lo que vemos que es fundamental poder anticiparnos con las inversiones habilitantes clave para armonizar este desarrollo", afirmó.

A nivel macro, agregó que las inversiones "en materia de infraestructura pública de carreteras, puertos, pasos fronterizos y otros asoma como clave, lo cual se suma a la infraestructura energética, de comunicaciones y agua que comienzan a ser críticos, sobre todo si le sumamos el desarrollo e integración de Atacama y Coquimbo con los macroproyectos mineros, agrícolas y turísticos del noroeste de Argentina, mayormente de las provincias de San Juan, Catamarca y La Rioja”.

Matías Concha enfatiza que esta inyección de capital obliga a las ciudades a modernizarse. “En este contexto, el desarrollo de las ciudades de Iquique, Antofagasta, Copiapó y La Serena-Coquimbo se torna crítico para poder canalizar y armonizar bien este cambio, en donde la ciudad que mejor se prepare, probablemente sea la que mejor logre capitalizar la inversión en materia de calidad de vida y desarrollo que está por venir”.

Sobre el trabajo presentado en La Serena, el representante gremial es categórico: “la iniciativa empujada por CIDERE, trabajada con la Universidad Católica y los diversos actores locales, es un muy buen ejemplo de cómo desde regiones se va delineando un trabajo público-privado que busca que exista el mejor entorno para promover no solamente un desarrollo, sino una adecuada armonización y mejora de la calidad de vida de todos los habitantes, que pueden transformarse de espectadores a protagonistas en este desafiante camino por recorrer. Como SOFOFA creemos que los grandes desafíos merecen una adecuada preparación, y si esta preparación está hecha desde las regiones en un formato de colaboración público-privada y académica alineada, es el mejor camino que permite poder convertir una amenaza en una de las mayores oportunidades por la cual vale la pena jugarse”.

El Corredor Bioceánico y el "hub minero" regional

El diagnóstico del informe refuerza esta visión: Chile posee una vocación exportadora innegable, donde las exportaciones representan históricamente entre un 32% y un 34% del Producto Interno Bruto (PIB). A nivel macrozonal, la Región de Coquimbo aporta con exportaciones que superan los 4.714 millones de dólares FOB anuales, mientras que el puerto de Coquimbo moviliza cerca de 611 millones de dólares.

El documento propone fortalecer con urgencia el Eje Coquimbo - Paso de Agua Negra - Porto Alegre. Este Corredor Bioceánico integraría el sistema portuario local con los territorios productivos de Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil.

La sinergia es evidente: en la provincia argentina de San Juan, la minería concentra el 72,9% de su actividad productiva, seguida por la vitivinicultura con un 5,7%. En Coquimbo, la minería representa el 88% de los envíos regionales, consolidando al “Distrito Vicuña” como un “Hub Minero” respaldado por operaciones como Los Pelambres (306.000 toneladas), Teck Andacollo (51.000 toneladas) y Punitaqui (11.500 toneladas).

Esta inmensa matriz productiva y logística choca con una barrera ineludible: el puerto de Coquimbo. Constituyendo la interfaz principal con el extranjero, el terminal enfrenta el desafío de aumentar su capacidad y mejorar radicalmente la eficiencia de la logística terrestre urbana que lo alimenta.

El desafío metropolitano: intermodalidad y calidad de vida

El tránsito de estos recursos cruza el corazón del área metropolitana. El gran desafío detectado por la PUC y CIDERE es generar una ciudad donde la producción, la logística y la calidad de vida creen sinergias. Para ello, el equipo de arquitectos definió dos “Áreas Prioritarias de Intervención Urbana” (APIU).

Área 1: La Serena y el "Proyecto KM0”

La primera gran área, “Equipamiento e Intermodalidad”, se sitúa en el núcleo urbano de La Serena. Pese a riesgos latentes en zonas de inundación y humedales, se reconocen oportunidades inmejorables en la actual ruta 5 y su intersección con ejes como avenida Francisco de Aguirre y calle Amunátegui.

El pilar es el “Proyecto Detonante: KM0”, que plantea transformar radicalmente la ruta 5, integrando el bandejón central de la avenida Francisco de Aguirre para conectar zonas hoy divididas por el asfalto.

Mediante pasos vehiculares soterrados, se eliminaría la ineficiente intersección actual, reduciendo los conflictos de más de 10 cruces a solamente 4 intersecciones seguras. Además, se busca consolidar un nodo intermodal de transporte metropolitano que articule carreteras, terminales, el aeropuerto y un eventual tranvía, densificando armónicamente en torno a la Universidad de La Serena.

Área 2: Coquimbo, la nueva Costanera y el tren subterráneo

En Coquimbo, la segunda APIU, “Puerto y Ciudad”, aborda la avenida Costanera y el acceso al terminal marítimo. El estudio constata un escenario caótico donde camiones pesados asfixian a la histórica caleta de pescadores y mantienen en abandono el Mercado del Mar.

La solución es la “Estrategia de Accesibilidad al Puerto y Activación del Parque Costanera”. La innovación principal es el soterramiento del tren de carga en formato de “trinchera” a lo largo de los tramos más sensibles del borde costero.

Al hundir el tren y canalizar el tránsito industrial mediante un “Paseo Costanera Interior”, la ciudad recupera kilómetros de superficie para dar nacimiento al nuevo “Parque Costanera”. Este diseño contempla recuperar la playa, habilitar un moderno Mercado del Mar y un “Paseo Costanera Borde” comercial, además de proyectar mejoras en la Caleta, zonas de deportes náuticos y áreas verdes.

El valor de la academia en el territorio

El desarrollo de estas propuestas es fruto de un trabajo inmersivo y prospectivo.

Ximena Arizaga, arquitecta, doctora en Arquitectura y Estudios Urbanos UC y subdirectora de Investigación, Innovación y Desarrollo de la Escuela de Arquitectura UC, detalla el espíritu de la iniciativa.

“Este proyecto que desde la Escuela de Arquitectura UC denominamos ‘Workshops para Chile’ inicia su primera experiencia en la Región de Coquimbo de la mano de CIDERE, y busca abordar distintos desafíos en cada una de las regiones del país. El trabajo con estudiantes es muy enriquecedor porque permite para ellos aproximarse, muchas veces por primera vez, a la estrecha relación entre desarrollo productivo, infraestructura, paisaje y calidad de vida. Están confrontados en el proyecto a compatibilizar las actividades económicas estratégicas de la región con las necesidades de sus habitantes y la construcción de territorios más integrados, sostenibles y habitables”, señaló. 

Arizaga subraya, además, el valor del trabajo en terreno: “el workshop desarrolla sobre horizontes prospectivos de 5-10-20 años desafíos vinculados al puerto de Coquimbo, su logística, el espacio público, el patrimonio y el paisaje del área metropolitana. La experiencia de trabajo con CIDERE fue especialmente enriquecedora al incorporar enseñanzas que muchas veces son abstractas durante la carrera a requerimientos de una organización muy arraigada en la realidad local”.

Un llamado a la acción institucional

La presentación de este martes marca el inicio de una nueva etapa. Con un respaldo de alto estándar académico y gremial, la Región de Coquimbo tiene ahora la brújula técnica para ejecutar la obra metropolitana más trascendental del siglo.

Como recalcan CIDERE, SOFOFA y la academia, los diagnósticos no construyen ciudades solos. La posta pasa ahora a las autoridades, las empresas y la comunidad para asegurar que, mediante voluntad política y privada, el liderazgo logístico y la vida a escala humana sean los cimientos del futuro regional.

Estudio de la PUC y CIDERE traza la hoja de ruta para transformar a La Serena y Coquimbo en la capital logística y sustentable del Cono Sur