Vecinos de El Romero no quieren ver desaparecer su plaza

El lugar que ha sido su centro cívico por décadas pertenece a un grupo de privados que lo han puesto a la venta, pero la comunidad dice que su pueblo perderá todo sentido si desaparece ese espacio.
Vecinos de El Romero no quieren ver desaparecer su plaza
Vecinos de El Romero no quieren ver desaparecer su plaza
lunes 13 de junio de 2016

Los residente de la localidad rural de El Romero han librado una verdadera batalla, especialmente durante los últimos tres años, cuando dicen que apareció un grupo de personas, hijos de vecinos del sector que ya han fallecido y han reclamado como propio el terreno que en la actualidad es la única plaza con la que cuenta el pueblo y lo han puesto a la venta, avaluándolo en unos 50 millones de pesos.

La historia se remonta a la décadas de los 70 cuando funcionaba la Corporación de Reforma Agraria, CORA, y los propietarios de los predios decidieron no sólo construir sus viviendas en el lugar, sino que donar un espacio para levantar una plaza, donando incluso algunas palmeras que fueron los primeros árboles que se plantaron en el lugar y que aún son parte del espacio de paseo.

Con el paso de los años se construyó allí la copa de agua, una pequeña iglesia y la sede de la junta de vecinos. Esos espacios deberán desaparecer si el terreno es vendido, ya que la junta de vecinos, que ha liderado la campaña para evitar ese intercambio comercial, no cuenta con los recursos para adquirirlo.

Distinta actualidad

La actualidad hoy es distinta, no como en el pasado cuando la palabra se respetaba y era norma, señalan los vecinos, ya que el error que se cometió en los años pretéritos, fue que si bien se donó el terreno para la construcción de la plaza, esto se materializó sólo de palabra y sus propietarios no traspasaron el terreno legalmente.

La tesorera de la unidad vecinal de El Romero, Patricia Balcázar, sostiene que se trata de un grupo de nueve comuneros que son los hijos de los dueños originales y que heredaron los terrenos, entre esos el de la plaza del pueblo y que hoy desconocen la donación de palabra y han tomado la determinación de vender el espacio.

“Esa plaza fue nonada por los antepasados de esas personas, sus padres y abuelos por allá por el año 1070 y como hoy todo es plata, quieren vender y no se dan cuanta que ahí se hacen una serie de actividades durante el año. Este fin de semana se celebró el Día de San Antonio, se hacen las primeras comuniones y todo está en peligro que para el próximo año no se haga si no tenemos capilla”, señala Patricia Balcázar.

Precisa que han realizado gestiones con distintas autoridades para no perder su plaza, pero todo ha sido en vano y se han enterado que este grupo de herederos ya habría recibido ofertas del orden de los 30 millones de pesos por el terreno, aunque lo habían puesto a la venta en 50 millones de pesos.

“Un pueblo sin plaza no es nada”, señala la dirigenta, añadiendo que recurrieron al municipio, pero éste no se hace cargo y que se lo han hecho saber.

Problema entre privados

El alcalde de La Serena, Roberto Jacob, tras ser consultado sobre el tema precisa que están con las manos atadas, ya que se trata de un problema entre privados en el cual no pueden intervenir.

Dice entender la situación, pero una de las soluciones es que el municipio adquiera el terreno, pero legalmente no lo pueden hacer y “tampoco tenemos los recursos para hacerlo. No es un tema menor, pero no podemos y no estamos en condiciones de comprar el terreno”, indica Roberto Jacob.

En el ministerio de Bienes Nacionales se encuentran en la misma situación, el seremi de esa cartera, Diego Núñez, precisa que es una situación que no les compete por tratarse de un tema entre privados.

Señala que una solución podría ser regularizar la propiedad raíz, según la Ley 2.695, pero un saneamiento se puede hacer siempre y cuando el dueño del terreno no se oponga y claramente este no sería el caso, ya que son varios los propietarios y estarían empeñados en vender.

La única posibilidad sería que la compra la realice la unidad vecinal, que no cuenta con los 30 millones de pesos, aunque sus tesorera señaló que no bajarán los brazos.

Terrenos comprados

La versión de la donación de terrenos por la Reforma Agraria es descartada por algunos residentes que prefieren no identificarse, pero sostienen que sus padres y abuelos no recibieron terrenos gratis, que se trató de parcelas que tuvieron que comprar y que lo hicieron con mucho esfuerzo. Que en esa época se realizaron reuniones donde nunca pudieron ponerse de acuerdo y que sus herederos quieran vender algo que legalmente les pertenece no es ningún delito.

No obstante esto, Gustavo Ángel Morgado, de 78 años de edad, dice ser parte del grupo original que regaló el espacio para construir la plaza. “Éramos un asentamiento compuesto de 25 personas, yo era el presidente y se llamaba Chile Nuevo. Eran dos fundos con asentamientos y este lugar nos correspondió a nosotros, para atrás construimos las casas y dejamos esta parte para una plaza, pero lamentablemente lo hicimos de palabra nada más, nunca se hizo un escrito, pero donamos este espacio. Lamentablemente las personas que van quedando, porque fallecieron muchos del período en que yo era presidente son muy pocos y son los hijos los que quieren vender”.