"Hay que dejar claro que el intercambio de bebés fue excepcional, no volvería a ocurrir"

Quien está a la cabeza del recinto porteño realiza una autocrítica tras el hecho ocurrido en 1994, cuando dos recién nacidos fueron entregados a dos mujeres que no eran sus madres biológicas.
“Hay que dejar claro que el intercambio de bebés fue excepcional, no volvería a ocurrir”
“Hay que dejar claro que el intercambio de bebés fue excepcional, no volvería a ocurrir”
martes 14 de junio de 2016

El pasado 28 de mayo se conoció el fallo de la Corte de Apelaciones de La Serena que obliga al Servicio de Salud a pagar 480 millones de pesos a la familia Quintana Valdivia. Esto, por su responsabilidad en el cambio de los bebés ocurrido en el Hospital de Coquimbo en septiembre de 1994. En esa oportunidad, en la maternidad del recinto médico, el hijo de Carolina Valdivia fue entregado a Tatiana Velozo, y el recién nacido de esta última a la demandante. El hecho no se conoció hasta el año 2008, cuando por motivos médicos al hijo que había criado Tatiana Velozo -pero que realmente era de Carolina Valdivia- se le efectuaron exámenes de ADN y se comprobó que sus genes no correspondían con los de sus supuestos padres.

La noticia causó impacto a nivel nacional. Claro, existen pocos precedentes de casos como este ocurridos en Chile, y en la región es un hecho inédito.

En estos momentos, el Servicio de Salud se encuentra tramitando con el abogado querellante de la familia, Reinaldo Villalobos, la forma en que se dará cumplimiento al pago de la indemnización, lo que debería estar zanjado en unas dos semanas.

Una protagonista

Alguien que vivió de cerca este episodio fue Eugenia Ortiz Guerrero, actual directora del hospital porteño, quien en 1994 trabajaba en la unidad de pediatría. Ella asegura que en la actualidad sería prácticamente imposible que sucediera algo así, pero hace una autocrítica a la falta de protocolos que existía.

-¿Qué recuerdos tiene del día en que se conoció esta situación?

“Fue algo muy fuerte. Nos enteramos de lo que había ocurrido, producto de una enfermedad que tenía uno de los menores, ahí se investigó su origen a través de exámenes de ADN y salió que no correspondían sus padres, y que había habido un cambio de bebés cuando los niños ahí tenían más o menos 14 años. Evidente que fue un hecho traumático”.

-¿Qué problemas había en el hospital en ese tiempo, que llevaron a que sucediera algo tan grave?

“En ese momento no teníamos un protocolo de identificación de pacientes como lo tenemos ahora. Todo paciente que llega al hospital es identificado con un código de barra sen el caso de los adultos, y en el caso de los niños y los bebés, con un brazalete que se les pone al momento de nacer, en presencia del padre o del acompañante de la mujer que está dando a luz”.

-Si no había un protocolo establecido, ¿cómo lo hacían para no equivocarse? Tal como ocurrió en este caso…

“En los años en que estamos hablando no había medidas, hoy hay un sistema de acompañamiento (…) A los bebés sí se les identificaba con un brazalete, pero de manera mucho más artesanal y no estaba definido quién era el responsable de poner ese brazalete ni en qué momento se debía poner, por lo que claramente estábamos más expuestos a que se pudiera cometer algún error”.

-¿Habían tenido algún problema en esa maternidad antes de este hecho?

“No, que yo lo conozca”.

-Se reconoce que había problemas en ese momento. En este caso, la verdad se conoció por una casualidad. ¿Qué posibilidad existe de que haya habido otros casos similares que nunca se supieron?

“Mire, hay que dejar claro que el intercambio de bebés que ocurrió es un hecho excepcional. Accidental, que ocurre en casos muy escasos. De hecho, sólo conocemos dos casos que han ocurrido a nivel nacional”.

-¿Cómo tomaron el asunto cuando se conoció?

“Causó revuelo, porque como sistema de salud tenemos que hacernos cargo de los errores y de los eventos adversos que pudiesen haber ocurrido aunque haya pasado hace mucho tiempo. Por lo tanto, obviamente que nos causó mucha preocupación y siempre estuvo la disposición de que se investigara para esclarecer las cosas y asumir la responsabilidad que tiene este sistema”.

-Pero, ¿quién asumió la responsabilidad en términos administrativos? Porque hoy hay una sanción civil, se debe indemnizar a la familia, ¿pero alguien se hizo responsable del error?

“Mire, aquí se hizo responsable el sistema en general. Es el Estado de Chile el que se hace cargo de la reparación económica que está determinada por el trámite jurídico que se realizó”.

-Pero más allá de eso, hubo un error humano. ¿Se investigó quién tenía la culpa?, ¿se efectuó un sumario?

“Tú comprenderás que hacer un sumario 14 años después es poco efectivo. Incluso los funcionarios que estaban laborando en el momento en que se conocen los hechos, no eran los mismos que estaban cuando esto sucedió”.

-Es decir, ¿nadie recibió una sanción?

“No, porque es imposible esclarecer quiénes fueron los responsables directos del tema. Es imposible precisar con exactitud quiénes estaban y qué fue lo que sucedió habiendo tanta distancia en el tiempo”.