Dejan en evidencia prepotencia de un oficial de Carabineros en La Serena
Un incidente que no pasó desapercibido es el que protagonizó el oficial de Carabineros, capitán Cornejo, y un periodista de este medio informativo.
El hecho se produjo cuando el periodista Óscar Rosales concurrió hasta la Plaza Tenri de La Serena, donde se lanzaría una campaña para evitar el consumo de drogas, convocada por la PDI y el Gobierno Regional.
Al llegar al lugar, el profesional se encontró con un grupo de carabineros que estaba con unos jóvenes, asumiendo que se trataba de la actividad a la que habían convocado al mediodía. Para mayor seguridad se acercó a uno de los motoristas y le manifestó que estaba allí por un punto de prensa por una campaña preventiva de drogas, a lo que el funcionario policial le dijo que no, que estaban en otras funciones.
Por lo anterior el profesional decidió esperara que llegaran los convocantes y pudo apreciar que los funcionarios policiales realizaban un control de identidad a un grupo de jóvenes, uno de los cuales, que dijo ser estudiante, era maltratado verbalmente y humillado por un oficial de Carabineros.
Acto seguido, uno de los motoristas, que observó que el periodista estaba con su celular en la mano se acercó y le preguntó quién era y si estaba grabando lo que ocurría, a lo que el profesional contestó que no estaba grabando, sólo revisando mensajes en su aparato móvil, tras lo cual procedió a solicitarle su cédula de identidad. Como demoró en entregársela se acercó el oficial, con grado de capitán con el apellido Cornejo en el uniforme, y de manera alterada le preguntó quién era y qué hacía allí en un tono prepotente y alzando la voz.
“Soy periodista y ando trabajando”.
-“Dame tu carné, con esa pinta vas a ser periodista, un simple periodista”, señaló despectivamente el oficial.
-“No me puede tratar mal ni levantarme la voz, señor”, señaló el periodista.
-"No lo estoy tratando mal”, contestó el oficial.
-"Sí, señor, y me falta el respeto, no me grite”
-“Deme su carné. No lo estoy tratando mal, no se puede oponer a que hagamos nuestro trabajo”.
-"Me puede pedir el carné, pero no gritando ni faltándome el respeto, como lo está haciendo”.
-"Se está oponiendo a que detengamos a esta gente”.
-"No, señor, me opongo a que me trate mal y a que me grite como lo está haciendo”.
Una vez realizado el control de identidad se le devolvió la cédula de identidad a nuestro periodista y acto seguido, el uniformado que lo había acusado de estar grabando la acción policial, trajo a un particular para que le explicara a pleno grito que él había sido quien llamó a Carabineros para que sacaran a los detenidos de la plaza y que no tenía por qué oponerse a la detención.
Nuestro periodista le señaló que no se oponía a la detención de nadie, sino que al mal trato que recibió sin motivo alguno de parte del capitán a cargo del procedimiento, con lo que la persona entendió y se retiró.
Acto seguido le dijo al capitán Cornejo: “Me voy a quejar por su trato, porque no corresponde”.
-"Anda a quejarte con quien quieras”, fue la respuesta que recibió.
-“Lo haré y compórtese a la altura de un oficial de Carabineros”.
Posterior a esta situación, cuando el oficial ya se había retirado, el funcionario policial al que el periodista le había señalado en un principio que iba al lanzamiento de una campaña antidrogas, se acercó y le ofreció las disculpas por lo que había ocurrido, le estrechó la mano y se retiró.
Nuestros profesionales, por razones obvias, no deben ser el centro de la noticia, pero hacemos pública esta situación, porque lo menos que se le puede exigir a un oficial uniformado es que tenga respeto por los ciudadanos y no se les trate de manera discriminatoria por su apariencia u otra condición.
El afectado hará el reclamo oficial por los canales que corresponde en la institución.