FRANCISCO ALARCÓN: "Si un gendarme comete un delito debe responder"

El Director Regional de Gendarmería indica que las investigaciones que se llevan a cabo a funcionarios demuestran que no hay impunidad
FRANCISCO ALARCÓN: “Si un gendarme comete un delito debe responder”
FRANCISCO ALARCÓN: “Si un gendarme comete un delito debe responder”
domingo 26 de junio de 2016

Ha sido un año complejo para Gendarmería en la Región de Coquimbo. Con cuatro funcionarios formalizados -el último en por su presunta participación en tráfico de drogas en la cárcel de Ovalle-, dos sumarios administrativos en curso -uno en el recinto penitenciario de Illapel por conflictos internos y otro por el reclamo de la familia de un joven fallecido de cáncer y al que, según dicen, no se le prestó la atención adecuada en Huachalalume-, la crisis parece haberse instalado. Sin embargo, el director regional de la institución, el coronel Francisco Alarcón, si bien reconoce que se viven momentos complicados, asegura que están enfrentando las situaciones de buena manera, y siguiendo todos los protocolos.


-¿Qué siente en lo personal cuando pasan este tipo de cosas? Me refiero a integrantes de Gendarmería siendo investigados por delitos…
“Un profundo pesar. En todos estos casos, incluido el último caso de Ovalle, hemos pedido que se dé de baja a los involucrados, porque nuestro personal, la gran mayoría, son personas honestas y sacrificadas y su función se ve empañada, quedamos mal parados ante la opinión pública, pese a todo lo que hagamos, se empaña nuestra labor. Pero también estamos esperanzados en que las investigaciones lleguen a buen resultado, y que si los imputados son culpables abandonen nuestras filas”.


-¿La gente se queda con una imagen errónea de lo que son ustedes?
“Obviamente, pero nosotros somos mucho más que esto. Nosotros, como en todas las instituciones tenemos situaciones complicadas. Eso causa mucha molestia en nuestros pares, en la comunidad también, pero también con esto estamos dejando claro que no hay impunidad para nadie, si un gendarme delinque debe responder”.


-¿Cuesta continuar con la otra labor, la de reinserción social, tras hechos como este?
“La verdad es que sí, pero igualmente lo hacemos, porque es nuestra labor. Hay un trabajo diario en este sentido, un trabajo diario en un clima de mucha tensión. Tenemos todos los programas de reinserción activados, las capacitaciones, tenemos escuelas en todos los recintos penales, liceos donde los internos llegan analfabetos muchas veces y se van con su enseñanza básica o media, e incluso con un título técnico, lo que les da un plus a ellos para poder desenvolverse después en el medio libre, pero eso no se ve, o no se muestra”.


-¿Cómo se logra hacer ese trabajo de reinserción en el clima de tensión que usted describe?
“Lo que pasa es que no todos los internos son violentos, hay quienes tienen una buena conducta, aunque también ese personal obviamente tiene turnos pesados. Donde hay más tensión es en los módulos de alta seguridad, pero ahí nuestro personal cuenta con la capacitación suficiente y grupos que son especializados en aquello”.


-¿Es demasiado el estrés que viven los gendarmes?
“Bueno, sí, estar en una unidad penal encerrado, trabajando con una población penal que muchas veces es agresiva, que tienen otra cultura, es muy complicado, pero por eso tenemos que capacitarnos para poder lidiar con eso. Es importante también realizar trabajos recreativos con los funcionarios, para que nuestro personal tenga elementos para relajarse, tener actividades recreativas. Es estresante, pero estamos capacitados”.


-Alguna vez me tocó ir a la cárcel y un gendarme comentó que él también se sentía como un preso. ¿Qué le provoca esa afirmación?
“Bueno, en el contexto que el personal trabaja dentro de un módulo entre rejas obviamente que es así. Pero el trabajo más extenuante lo realiza nuestro personal de vigilancia de garitas que está en un sector vigilando los movimientos, cuatro horas bajas, cuatro horas subes y así puedes pasar cuatro o cinco días dependiendo del personal que haya disponible”.


-¿Sigue siendo ese el principal conflicto?, ¿la falta de personal?
“Bueno, es lo que siempre se reclama, no está la dotación ideal, pero como te digo, igualmente año a año estamos sacando promociones, no en la proporción que nos gustaría porque no tenemos la cantidad de funcionarios ideal en alguna unidades penales, pero eso se compensa con el trabajo de poder bajar los índices de peligrosidad de los internos y compensar con eso. No tenemos la dotación ideal, pero tenemos una dotación con la que podemos enfrentar situaciones complejas”.


-¿Qué se hace para incentivar a un joven a que sea gendarme?
“Mira, nosotros siempre estamos trabajando en la difusión, justamente ahora se están iniciando procesos de admisión en las regiones. Estamos presentes con la página web de Gendarmería y con eso mostramos la realidad, porque hay que mostrar la realidad como es. Ahora, todo pasa por la vocación que tenga la persona, muchas veces nuestro personal, los que tienen hijos, le contagian ese espíritu, de lo que implica dedicarse a esto y así van las generaciones postulando. Pero la idea es que también ingresen jóvenes que no tienen esa tradición. Eso debemos incentivar”.