Colegio El Milagro cumple 10 años entregando educación de manera integradora e inclusiva
Hace una década que los niños con autismo de la región tienen un espacio educativo para su desarrollo. Como una respuesta a la necesidad contar con un establecimiento que se preocupara de entregar educación especial a niños con autismo, nació en el año 2006 el Colegio El Milagro, que actualmente atiende a 38 niños y niñas de las comunas de La Serena y Coquimbo.
Con un acto conmemorativo, realizado en las dependencias del establecimiento, la comunidad educativa y las familias de los estudiantes, disfrutaron de una jornada llena emotividad, dónde el protagonismo sin duda se lo llevaron los alumnos, quienes deleitaron a los presentes con diversas presentaciones artísticas.
Marco Robles, apoderado del establecimiento y padre de Franco Robles, de 18 años, participó de la jornada, y destacó la labor que desarrolla el establecimiento en total beneficio de su hijo.
“Para nosotros como familia ha sido una verdadera bendición contar con el apoyo que nos entrega este establecimiento, no es fácil encontrar un lugar para que tu hijo pueda recibir una educación y acá lo encontramos. La labor que desarrollan todos los profesionales es muy noble y con un cariño tremendo, realmente para nuestro hijo y para nosotros ha sido realmente una bendición. Franco tiene 18 y lleva varios años en el establecimiento, en todo este tiempo se han notado avances importantes sobre todo en la manera de independizarse, él ahora puede hacer varias cosas solo y eso para él y para su futuro es muy importante”, dijo.
Para Nelson Carvajal, también apoderado del establecimiento, no fue fácil encontrar un establecimiento para educar a su hijo, la falta de este tipo de colegios es uno de las complicaciones que varios padres deben enfrentar, por esta razón, el apoderado destacó el trabajo que hace más de 10 años se desarrolla.
“Nelson lleva dos años en este establecimiento, ha sido un peregrinar en el tema de la educación, es muy complicado encontrar una escuela para nuestros hijos y gracias a dios encontramos este colegio. El corazón que le ponen los profesionales y la vocación que tienen por trabajar por nuestros niños es realmente impagable. Nelson ha tenido avances que quizá para muchos no sean muy notorios, pero para nosotros que vivimos el día a día con él, esos pequeños avances son realmente importantes y eso es gracias a lo que desarrolla en el colegio”, declaró.
Ana María Franco, directora del Colegio El Milagro, explicó la labor que hace una década se desarrolla en el establecimiento, el cual genera un lazo importante entre la comunidad educativa, los alumnos y sus familias.
“Yo siempre rescato que este establecimiento más que un colegio es una comunidad, es llegar a la familia, es entender a la familia, no es fácil tener a un niño con una condición de autismo, estoy muy orgullosa de dirigir a los profesionales que trabajan conmigo, porque demuestran día a día un compromiso y una vocación enorme para trabajar con nuestros niños, e ir pensando cómo se siente nuestro estudiante”, declaró.
Además agregó que para ellos y en definitiva para los mismos alumnos y sus familias, el mejor premio a la noble labor que desarrolla la institución, son los avances que tienen los estudiantes, todos ellos destinados a que puedan tener una mejor calidad de vida.
“Estamos tremendamente contentos con los desarrollos que tienen nuestros estudiantes, la familia ha notado esos progresos y se han dado cuenta del cariño y de las ganas con las que se trabaja en nuestra institución para entregarle las herramientas necesarias para que nuestros niños puedan tener una mejor calidad de vida”, agregó.
El establecimiento cuenta con un personal de 18 personas, entre ellos 4 educadores diferenciales, 1 psicólogo, 2 fonoaudiólogos, 1 kinesiólogo y dos técnicos, además del personal auxilar, quienes trabajan día a día en una labor dónde la vocación y el compromiso son mayores que cualquier adversidad.