GLORIA NEGRONI VERA, PRESIDENTA DE LA CORTE DE APELACIONES DE LA SERENA

“No estamos exentos de cometer errores, pero eso es distinto a la corrupción”

La magistrado aborda los cuestionamientos que han golpeado al Poder Judicial en los últimos años y destaca el trabajo de la mayoría de sus funcionarios, además de referirse a los desafíos para recuperar la confianza de la ciudadanía.
Gloria Negroni Vera, presidenta de la Corte de Apelaciones de La Serena. (Foto: Cedida)
Gloria Negroni Vera, presidenta de la Corte de Apelaciones de La Serena. (Foto: Cedida)
lunes 24 de agosto de 2026

En el marco de un nuevo aniversario de la Corte de Apelaciones de La Serena - la segunda más antigua del país-, su presidenta, la ministra Gloria Negroni Vera, aborda en esta entrevista con Diario El Día los principales pilares y contingencias de su gestión.

Desde la respuesta institucional ante las emergencias climáticas en la Región de Coquimbo hasta el impacto de las reformas procesales en el acercamiento con la ciudadanía, la magistrada analiza cómo la inmediación y la empatía son claves para construir un sistema judicial más accesible y transparente.

-¿Cómo enfrentan este nuevo aniversario como Corte de Apelaciones?

“Yo creo que ha sido un aniversario distinto a propósito del frente climático tan catastrófico que afectó a la Región de Coquimbo. Creo que tuvimos que enfrentar este aniversario muy centrados en las personas. Tanto en nuestros funcionarios al interior del Poder Judicial como en los usuarios.

Tuvimos más de 400 personas al interior del Poder Judicial afectadas por este frente, ya sea por corte de suministro eléctrico, por corte de suministro de agua, por dificultades de desplazamiento, por cortes de internet, por daños en sus domicilios y además los daños en la infraestructura de los tribunales. No fue grave, todo solucionado en poco plazo, pero sí afectó la posibilidad de estar conectados directamente para poder, por ejemplo, tener la suficiente conexión a internet para realizar las audiencias. Andacollo, Combarbalá, Illapel, Los Vilos, fueron quizás las más afectadas en términos de interconexión. A pesar de todo ello el servicio judicial se siguió prestando tal como se hizo en la pandemia”.

-Hace dos décadas el Poder Judicial era visto como lejano e infranqueable. ¿Cómo ve ese cambio? ¿Tiene relación la reforma procesal con esto?

“Creo que desde la reforma procesal penal, la reforma en materia de familia, la reforma laboral, y como se ha ido introduciendo también la reforma en los tribunales civiles a partir de la ley de tramitación electrónica, hace que como un primer gran principio esté la inmediación. ¿Qué significa eso? Que los jueces estamos de cara a las personas en todas las judicaturas, penal, familia, laboral, civil y eso hace que esta cercanía se vaya haciendo mucho más concreta y efectiva.

De ahí iniciativas como el bus de la justicia y aquellas instancias necesarias para que las personas sientan esta cercanía, esta mayor presencia que implica dejar atrás esa distancia infranqueable, como usted señalaba. Más bien lo contrario: buscamos estar presentes, una justicia mucho más horizontalizada, donde efectivamente se mire a los jueces a la cara y los jueces pueden mirar directamente también a la cara a las personas, mirar al otro como un legítimo otro, saber cuáles son sus problemáticas y enfrentar directamente cada una de sus dudas y consultas”.

-¿Ha podido dirigir la corte como usted esperaba hacerlo o ha tenido algunos escollos en el camino?

“Ha sido como es la vida. Creo que hay momentos complejos y hay momentos más sencillos, pero creo que hay que estar muy agradecido de todo lo que uno vive porque todo sirve para crecer, para ejercer un mejor liderazgo.

Ser presidenta de la corte y tener ciertos obstáculos, precisamente hace que uno se fortalezca y  pueda brindar un mejor servicio y una justicia más humana. Todos los seres humanos podemos tener momentos complejos, podemos cometer errores, pero es distinto a otras situaciones mucho más complejas que lamentablemente hemos tenido que ver en el Poder Judicial".

-¿Cómo se hace justicia más humana cuando ustedes se rigen por normas bastante estrictas?

“Para ejercer la justicia hay que pensarlo como una virtud, y eso impone apreciar y sopesar todos los antecedentes. Uno tiene que centrarse en la persona a quien le llega las decisiones de la justicia y cuál es el bien jurídico protegido. Yo creo que una justicia para seres humanos tiene que ser desde seres humanos, desde las personas, con sus defectos y virtudes. Creo que eso hace más impecable, más imparcial, más horizontal y más cercana a la justicia”.

-¿Siendo esta una de las cortes más antiguas del país, ¿cómo trasunta esa experiencia en el desarrollo de la corte?

“Que seamos la segunda corte más antigua del país nos hace portadores de una gran experiencia y un bagaje desde lo humano también. Tenemos una mayoría de ministros que han sido jueces de familia, que han sido jueces laborales, jueces civiles, jueces penales, y esa gran diversidad aporta en cada una de las áreas para que, efectivamente, se pueda contar con una visión multidisciplinaria, una visión sistémica de todas las formas de justicia. La idea es aplicar una justicia más prudente, más democrática y más razonada".

-¿Cómo han golpeado al Poder Judicial los casos de corrupción que han sido revelados por la prensa en el último tiempo?

“Siempre hay que tener claridad que las personas que cometen actos de corrupción acá o en otras instituciones, son personas precisas y determinadas. Yo creo que la mayoría de los funcionarios, jueces, ministros que trabajamos en el Poder Judicial, no estamos involucrados en ese tipo de situaciones. No estamos exentos de cometer errores, pero eso es una cosa bastante distinta y alejada de la corrupción. Creo que eso nos hace seres humanos haciendo justicia para otros seres humanos”.

-¿En qué estado están los casos de violación a los derechos humanos que fueron investigados en su momento por el ministro Vicente Hormazábal con dedicación exclusiva?

“Don Sergio Troncoso también está con dedicación exclusiva. Él mismo fue el sucesor de don Vicente Hormazábal. Está trabajando arduamente para llevar a término la mayor cantidad de casos, bajo la directriz de don Omar Astudillo, que es el encargado de las causas de derechos humanos en la Corte Suprema”.

-Ustedes tienen el deber de resguardar la libertad de las personas y sus derechos. ¿Cómo evalúa la reforma constitucional que está proponiendo el gobierno para enfrentar al crimen organizado?

“Yo creo que toda reforma a la Constitución va a tener que ser muy estudiada, tiene que haber una mirada desde todos los sectores, y también desde lo académico. Una reforma constitucional debe respetar, sin duda, los derechos de todas y todos y no precisamente limitarlos.

Se entiende que los derechos, sobre todo, los derechos humanos, los derechos fundamentales de las personas se rigen bajo un principio: la no regresividad, vale decir, a medida que vamos avanzando en derechos, ellos no pueden limitarse. Por lo tanto, me parece que hay que estudiar la propuesta que se haga y va a haber que escuchar a todos aquellos que deben pronunciarse respecto de una modificación que afecte a las personas”.