Tres artistas dan vida a verdadero museo al aire libre
La realización de la Costanera de Ovalle ha implicado mejoras en descongestionamiento vial, incorporación de ciclovías, pero también embellecimiento y rescate de identidad de la provincia de Limarí. Es que el municipio, a través de una petición del entonces alcalde Claudio Rentería, decidió utilizar este espacio público para plasmar cinco murales que oscilar entre los 2 y 4 metros de alto y entre los 14 y 76 metros de largo, los que se están ejecutando en las ramplas de acceso a los muros de contención que se encuentran en el By Pass de la costanera ovallina.
“A través del Departamento de Cultura nos contactamos con los tres artistas, quienes, actualmente, están encargados de la obra. Ellos nos enviaron un proyecto –el cual se le hizo llegar a la empresa encargada de realizar el proyecto de la Costanera (TAFCA), ya que sería la que financiaría la obra- fue aprobado y ahora se encuentran ejecutando estos murales, los cuales encontramos maravillosos” explica el director de Obras municipal, Glen Flores Owen.
Las obras alcanzan una inversión cercana a 6 millones de pesos, y “fueron financiados con recursos fiscales administrados por vialidad”, señala Cristian Vega, presidente del contrato de la Costanera de TAFCA. “Fue una iniciativa de la municipalidad, ya que dentro del proyecto venía inserta la realización de paisajismo, pintura o revestimiento para estas paredes de la costanera, y se estableció que la ejecución de los murales es una mejora y una posibilidad de aprovechar esas estructuras para fines artísticos y de puesta en valor de la cultura de la provincia”, agrega.
Los bocetos de las obras fueron presentados tanto a la dirección de obras como a representantes de TAFCA, quienes se encuentran satisfechos con los resultados que se han obtenido en los murales.
ARTISTAS. Carlos Álvarez, Isâias Otûout y Ricardo Díaz Santander son los tres artistas que han puesto corazón y talento en las paredes. Dadas las dimensiones de cada muro decidieron dividirse los metros cuadrados para comenzar a pintar, esto dio como resultado que cada artista pintara un muro y los dos restantes los trabajaran en conjunto. “Si bien en Ovalle contamos con excelentes artistas, trabajar con Isaías y Ricardo fue un acierto, porque se ha logrado lo que buscábamos” según destaca Carlos Álvarez.
Durante cuatro días se dedicaron a cubrir la superficie, con pintura de fondo, y posterior a ello se dedicaron a plasmar las imágenes que se encontraban en los bocetos. “Estos últimos días el trabajo ha sido un poco más fuerte debido al sol, característico de la primavera, sin embargo creo que ya nos hemos adaptado al clima. Además el apoyo de las personas que transitan por acá ha sido increíble” agrega el muralista.
Ricardo Díaz Santander, ilustrador y parte del equipo de murales, valoró la iniciativa de incorporar en el importante proyecto vial este museo al aire libre que rescata la identidad de la zona. “Muchas veces se encargan de realizar obras de construcciones que dejan fuera la cultura de la zona, algo que aquí se incorpora 100 por ciento, lo que la gente sin duda lo valora, porque no es una simple pared de concreto sino que se siente identificada con cada uno de los elementos que incorporamos”.
Luego de dos semanas intensas de trabajo a la intemperie se finalizó el cuarto mural, “ha sido una grata y agradable experiencia, más poder ser parte de un gran equipo. Aún nos queda el último más grande y una semana de un intenso sol” expresó el artista Isaias Otûout .
Ifman Huerta, director del Departamento de Cultura Municipal de Ovalle, destacó, “Lo que buscamos como municipio es que la gente pueda disfrutar del arte al aire libre. La invitación es a disfrutar de este maravilloso trabajo de ovallinos y a respetar, cuidar y proteger cada una de las obras, para nosotros poder seguir trabajando en la inversión de recursos, a través de la inversión de privados y la gestión de proyectos”.
A pesar de que aún no están listos los cinco murales contemplados en el proyecto, los transeúntes pueden disfrutar de un espacio lleno de vida, a través de una mezcla de formas y colores que rescata la identidad y el patrimonio local, logrado gracias a la asociatividad del municipio ovallino con los artistas de la zona.