Comunidad de Elqui continúa lucha contra torres de alta tensión

Luego de un año de trabajo, la comisión investigadora del proyecto Cardones – Polpaico, iniciativa que contempla la instalación de 750 kilómetros de torres de alta tensión que cruzarían las regiones de Coquimbo, Atacama y Valparaíso, afirmó que antes y durante el proceso de evaluación del proyecto, se vulneraron principios de gestión ambiental
lunes 09 de enero de 2017

Una férrea lucha de tres años es la que han dado los pobladores de las distintas localidades que están dentro del trazado de la carretera eléctrica, quienes desde un principio se han manifestado en contra de un proyecto que consideran “viciado por graves falencias”. Bajo este escenario, en julio del año pasado, el Segundo Tribunal Ambiental, admitió a trámite la reclamación de Manuel Millones, consejero regional de Valparaíso, en contra de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto.

“Las autoridades no nos han escuchado, pero tenemos fe y esperanza que el juzgado ambiental de Chile lo hará. Esperamos poder llegar con el clamor ciudadano a las autoridades para que reaccionen, y ojalá los jueces consideren la opinión de las comunidades afectadas y de la comisión investigadora que en forma transversal se expresó en contra de un proyecto mal ejecutado”, señaló esperanzado Ramón Gálvez, presidente del Comité de Defensa de los Pueblos de Elqui (Codepue).

En esta línea, el diputado Sergio Gahona, miembro de la comisión, aseguró que considerando los antecedentes recabados, se concluyó que “se tiene que desarrollar un cambio de trazado, y para eso es necesario que se haga un nuevo estudio de impacto ambiental, decretando nula la Resolución de Calificación Ambiental que otorgó los permisos para desarrollar la iniciativa, y por ende se paralice la obra hasta que se regularice la situación”, agregando que “esperamos con mucha expectativa el dictamen del Segundo Tribunal Ambiental”.

En este punto, el parlamentario aclaró que “no existe una oposición al sistema interconectado, sino que la oposición es clara en que no se han respetado los procesos, la evaluación ambiental se desarrolló de manera dolosa, y efectivamente esto provocaría una afectación importante en la gente. En definitiva, existen una serie de deficiencias en la legislación actual, las que son aprovechadas dolosamente por las empresas. La compañía se ha ido por el trazado más económico y no por el más sustentable”.

Realidad Local

Para Alejandra Olivares, vicepresidenta de Codepue, han sido intensos años de trabajo generando conciencia en la comunidad y motivándolos a seguir adelante con la defensa del Valle del Elqui. “No es nuestra intención que no haya energía en el país, nuestra intención es que se consideren las realidades y necesidades locales, antes de establecer proyectos de gran magnitud como este”, expresó.

Según contó, la empresa no generó reuniones con los pueblos de la zona para explicar en qué consistía el proyecto “Se realizó sólo una reunión en una localidad y los otros pueblos no fueron considerados. Sin embargo, en el informe se detallaba que todos los encuentros se llevaron a cabo. En este sentido, la principal lucha fue convencer a las autoridades que se estaba entregando un documento falaz y por otro lado, mantener a la población con la esperanza de ser escuchados”.

Los miembros de Codepue coinciden en que lo más difícil ha sido mantener a la ciudadanía motivada a seguir luchando. “Con el paso del tiempo ha existido un declive de participación, porque el Gobierno se ha empeñado tanto en decir que el proyecto se realizará sí o sí, que la gente ha ido poco a poco bajando sus brazos. Si bien existe un gran grueso de la población que sigue batallando, igual hay gente que ha ido restando su participación”, sostuvo Juan Loyola, director de Codepue.

Efecto Nocivo

En cuanto a las consecuencias que tendría el proyecto en la ciudadanía, el diputado Sergio Gahona fue enfático en señalar que “el proceso de evaluación ambiental tiene vicios de legalidad porque no considera la participación de la ciudadanía, y las medidas de mitigación no se condicen con el efectivo daño que causaría este trazado. En esta perspectiva, esperamos que nuestras conclusiones sean tomadas en cuenta a la hora que se tengan que emitir los fallos finales del Tribunal Ambiental”.

Francisco Gálvez, director de Codepue, expresó que “la empresa hizo el trabajo de forma engañosa, lo que fue demasiado grave porque la gente no se informó, no pudo opinar. Es tan dañino el efecto magnético que produce este trazado eléctrico, que aproximadamente, los efectos de magnetismo serían alrededor de 1.100 hectáreas, lo que significaría que en todo ese sector no se podría mantener vida agrícola”. Por su parte, Ramón Gálvez alerta sobre los problemas de salud que traería consigo, argumentando que “estudios han demostrado que existe una correlación entre torres de alta tensión y linfomas malignos en niños”.

En relación al turismo, Gahona aseguró que “claramente afectará al entorno natural, la pureza y la tranquilidad, generando un gran impacto en el Valle del Elqui. Hay que reconocer que esta zona es considerada como uno de los lugares turísticos más hermosos del mundo, por lo tanto, afectarlo con torres de alta tensión, es grave, no sólo para la salud de las personas, sino que también para las actividades productivas que son muy importantes para nuestra región”.