Femicidio ocurrido en Tierras Blancas generó impacto a nivel nacional

El viernes por la noche Alicia Lourdes Zepeda (64) fue asesinada por su pareja Cosme Damián Villalba (60) ciudadano paraguayo quien después se quitó la vida. El hecho generó conmoción tras conocerse la historia de violencia que había detrás.

Mirta hace dos días había ido a la casa de Alicia Lourdes Zepeda a dejarle un pantalón de su hijo para que los arreglara. Era su vecina y costurera de confianza hace más de 40 años cuando ambas llegaron al pasaje Puerto Varas de Tierras Blancas. Pero esta vez no le pudo cumplir, el pantalón nunca volvió a sus manos. La muerte llegó primero.

Y es que la noche del viernes Alicia, de 64 años, se convirtió en una nueva víctima de femicidio en Chile, cuando su conviviente, Cosme Damián Villalba (60), ciudadano paraguayo, le dio muerte en el dormitorio del domicilio que ambos compartían.

Todavía no están claras las circunstancias en que se produjeron los hechos, debido a que ambas personas estaban solas y a que el victimario se auto eliminó tras cometer el crimen. Sin embargo, lo que se sabe hasta ahora de acuerdo a la información entregada por la Brigada de Homicidios de la PDI y al relato de testigos, el hecho habría ocurrido alrededor de las 22:00 cuando tras una discusión el sujeto golpeó y luego le propinó una fatal estocada a la mujer provocándole la muerte en el mismo lugar.

Los fallecidos fueron encontrados por familiares minutos más tarde luego que vecinos los alertaran de que se habían escuchado fuertes gritos desde el interior del domicilio.

“Yo me enteré por mi hijo que era bien amigo de la hija de la Alicia”, dice Mirta, todavía angustiada por lo ocurrido. Sin embargo, confiesa que no era la primera vez que sabía de situaciones de violencia entre la pareja. Y es que allí, en el Pasaje Puerto Varas, las peleas y agresiones del sujeto hacia la pareja eran conocidas.

“Siempre había gritos y una vez vi a la señora con un ojo medio morado. Uno sabía qué había pasado, pero nunca preguntó nada porque es como meterse en la vida privada”, comenta la dependienta del negocio del sector quien también conoció a la pareja desde que llegaron a vivir allí.

Pero pese a las peleas, relata que era habitual verlos caminando juntos por la mañana, o los días sábado comprando en la feria. Y es que aparentemente, fuera del hogar el hombre parecía ser un sujeto muy tranquilo. “Nunca supe de alguna situación extraña, pero de que todos hablaban, eso es verdad. Dicen que las peleas siempre se escuchaban, aunque él se veía ser una persona muy educada, muy caballero”, comenta la vecina.

ANTECEDENTES. Pero no se trata sólo de habladurías. Y es que según datos entregados por la fiscalía, el sujeto registraba una denuncia por violencia intrafamiliar y de hecho, la mujer hizo la denuncia y el tribunal dictó una orden de alejamiento la cual fue cumplida en un principio. Sin embargo, tras ello la víctima lo perdonó y volvieron a vivir juntos.

Y habrían estado poco tiempo separados, tanto así que con todos los vecinos a los que tuvimos acceso, incluida Mirta, no repararon en este episodio y aseguran que la pareja estuvo junta desde hace décadas y nunca se separaron.

REACCIONES. El hecho causó conmoción no sólo en la Región de Coquimbo, sino a nivel nacional. De hecho, la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, condenó lo sucedido y anunció que se pondrán en contacto con la familia para prestar el apoyo psicológico correspondiente. “Nuevamente y de forma enfática, queremos condenar la violencia machista y su manifestación más grave que es el femicidio de una mujer. Por eso solidarizamos con la familia de Alicia Zepeda Rojas (…) Nuestra Dirección Regional del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, SernamEG, ya se encuentra activada en Coquimbo y realizando las gestiones para entregar todo el apoyo psicológico, social y jurídico a la familia de Alicia a través de nuestros dispositivos territoriales”, manifestó.

Por su parte la directora regional de la cartera, Marcela Carreño, también lamentó la situación y enfatizó en que los cercanos nunca deben hacer caso omiso cuando se están produciendo hechos de violencia y los están viendo. “Siempre lo esperable es que las personas más cercanas, vecinos, amigos, que si saben de un hecho de violencia, lo puedan denunciar, pedir esta asistencia de ayuda. En ese sentido vamos a tener que reforzar los canales de difusión que permitan saber cuáles son las instituciones a las que se puede acudir, pues hay teléfonos de emergencia que funcionan las 24 horas durante todos los días del año y también vamos a tener que seguir difundiendo y sensibilizar a la comunidad que erradicar la violencia hacia las mujeres no es tan sólo tarea de los gobiernos y de las instituciones, sino que acá necesitamos tener una alianza con el resto de las personas”, sostuvo Carreño.

En el mismo sentido, el jefe de la Brigada de Homicidios de la PDI, el subprefecto Jaime Rojo insistió en que se necesita una mayor organización e interacción con los vecinos, para poder alertar de este tipo de situaciones que cuando se repiten en el tiempo. “Hay que crear una mesa de trabajo donde intervengan varios actores que dice relación con la prevención y así sería factible que la gente pudiera interiorizarse de cómo funciona esa mesa de trabajo para que en definitiva, puedan saber a qué instancia recurrir en caso de algún tipo de maltrato (…) Uno tiene que interactuar con sus vecinos, generar organizaciones, poder planificar en caso de alguna eventualidad”, aseveró el policía.

LA INVESTIGACIÓN
El fiscal a cargo del caso Nicolás Nicoreanu manifestó que se están haciendo las diligencias respectivas para descartar de manera científica “la acción de algún tercero, también si efectivamente hubo este tipo de femicidio y posterior suicidio. Habría una causa de violencia intrafamiliar en Ovalle, el cual se le ordenó al sujeto hacer abandono del hogar en común y prohibición de acercarse de la víctima, lo que habría cumplido en un principio".

 

LAS CIFRAS
Según datos del Sernameg en el 2015 en la Región de Coquiombo se registró un solo femicidio que ocurrió el 7 de noviembre en la comuna de illapel, mientras que los casos frustrados fueron diez.
Por su parte, en el año 2016 las cifras presentaron una disminución en la cantidad de los delitos, ya que no hubo muertes y frustrados solamente dos casos.
Mientras que en el país, en lo que va de este año, se han registrado 36 casos frustrados y 17 consumados –incluido el de la región- tras haberse cometido 34 casos el año pasado -129 frustrados-, 45 en 2015 y 40 en 2014.