¿Por qué nos automedicamos?

Las consecuencias del uso incorrecto de antibióticos y medicamentos

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el año 2050 se estima el fallecimiento de 10 millones de personas a consecuencia de infecciones bacterianas resistentes a los antibióticos, lo que grafica el alto riesgo al que se exponen las personas que los consumen sin prescripción médica.
lunes 27 de noviembre de 2023

Frente a molestias cotidianas como dolores de cabeza o malestar estomacal, muchas personas recurren a medicamentos que tienen a mano en sus hogares. Sin embargo, lo que podría parecer una solución rápida y sencilla a menudo esconde un riesgo para la salud, que a menudo pasa desapercibido, especialmente cuando se trata del uso indiscriminado de antibióticos, antivirales, antifúngicos y antiparasitarios, por largos periodos de tiempo.

Ello porque los virus, hongos, parásitos y bacterias pueden generar resistencia al medicamento y cuando se requiera su implementación en tratamientos médicos, es probable que ya no sea efectivo. La resistencia a los medicamentos se convierte así en una preocupación significativa, ya que limita las opciones de tratamiento disponibles y puede tener consecuencias graves para la salud. 

En el marco de la Semana Mundial de la “Concientización sobre el uso de Antimicrobianos (RAM)”, conversamos con la doctora, Aldoaneth Leiva, Jefa de la Unidad de Infectología del Hospital de La Serena, sobre la importancia del diagnostico médico, la continuidad de los tratamientos, la compra de productos en locales establecidos y lo principal, evitar la automedicación. 

“Los antimicrobianos no son nada más los antibióticos, que los antibióticos son en general las moléculas que se usan para tratar infecciones por bacterias. Entonces, si bien los que se usan de forma más extendida y de forma más libre, porque son los que tienen más tiempo y más se conocen, son los antibióticos, también es un problema el uso de cualquier antimicrobiano, teniendo en cuenta que cuando hablamos de resistencia a los antimicrobianos, no solamente estamos hablando de resistencia a los antimicrobianos de uso en humanos, sino también los antimicrobianos que se pueden utilizar para nuestras mascotas o para aquellos animales que se utilizan para la producción de alimentos de consumo humano”. 

Asimismo, la profesional indica que no solamente las personas que consumen en forma indiscriminada un antimicrobiano pueden tener riesgos en la salud en el futuro, sino también quienes no cumplen con la totalidad de un tratamiento indicado por un médico, 
la automedicación

La Jefa de la Unidad de Infectología del Hospital de La Serena, explica que “la automedicación trae como consecuencia que no solamente la persona queda afectada por gérmenes resistentes, sino que cada antimicrobiano que entra en nuestro cuerpo, también sale, a través de las secreciones corporales, la orina, las heces que van a las aguas servidas, que podrían estar  en contacto con aguas que van a ser utilizadas en el riego o en el consumo de animales, por lo que tendría un impacto ambiental al expandir gérmenes resistentes. Por otro lado, el uso indiscriminado de antimicrobianos, tales como los antibióticos de forma no indicada o indiscriminada, puede llevarnos a barrer con la microbiota que ayuda a nuestro cuerpo”, comenta.

La profesional señala que la población debe tener claro que todos los medicamentos son sustancias ajenas a al cuerpo que deben ser utilizados de manera precavida, solamente cuando han sido indicados por un profesional que sabe cuáles son las posibles consecuencias positivas o negativas de la indicación de ese medicamento. 

Aldoaneth Leiva destaca la problemática asociada a la compra de medicamentos en ferias en lugar de establecimientos de salud regulados, como farmacias. Advierte que estos medicamentos carecen de regulación, lo que implica riesgos significativos para la salud. La falta de información sobre la autenticidad, fechas de vencimiento y procedencia de estos productos agrega incertidumbre a su uso. Leiva resalta la gravedad del consumo actual de antimicrobianos sin receta, subrayando que esta práctica presiona a los microorganismos para volverse resistentes, lo que podría llevar a un aumento considerable de las muertes por infecciones resistentes a antimicrobianos en comparación con enfermedades como el cáncer en el futuro.

El comercio ilegal de productos farmacéuticos en la vía pública, así como también en redes sociales, ferias, estaciones de metro y otros lugares, atenta contra la seguridad, calidad y eficacia de un tratamiento médico. Entre las consecuencias que se pueden registrar por haber comprado medicamentos en el comercio ilegal, se encuentra el agravamiento de síntomas, intoxicación, reacciones adversas graves u otras enfermedades.

El pasado 16 de noviembre, se realizó una millonaria incautación de jarabes por parte de carabineros de la Sección de Investigación Policial de la Primera Comisaría La Serena. “Específicamente, más de 700 jarabes de venta controlada, remedios recetados tradicionalmente para la tos, pero cuyo consumo en exceso puede generar dependencia y adicción, debido a su concentración de codeína”, indicó el Comisario de la Primera Comisaría La Serena, Teniente Coronel Juan Escobar.

La Dra. Paola Salas Rivas, Seremi de Salud, explicó que los 700 jarabes decomisados contenían principios activos de medicamentos de venta restringida que requieren receta médica. “Según la ley 20.000, estos medicamentos deben ser decomisados, almacenados y destruidos por los Servicios de Salud. En cuanto a otros productos no sujetos a control legal, como los mencionados anteriormente, que se venden en la calle o en comercios ilegales, la Seremi de Salud realiza el decomiso junto con la policía (carabineros o PDI). Luego, se custodian en la oficina de la Seremi de Salud hasta recibir la orden de fiscalía para la destrucción o desnaturalización del medicamento en lugares autorizados”, comentó.

La Seremi de Salud comentó que “podemos decir que en nuestro país estos decomisos por venta de medicamentos ilegales han aumentado en los últimos dos años en un 258%. Eso es lo que nos preocupa y la forma de abordar este problema es por una parte hacer estas fiscalizaciones acompañado de policía al comercio ilegal, pero también con educación hacia nuestra población, que no compren en lugares no establecidos”, informó.