“Lo hacemos por ellos”, SUBRAYARON
Familias de acogida entregan su testimonio sobre lo que significa ser un hogar temporal
En Chile, actualmente hay más de 4 mil menores de edad en residencias, de los cuales cerca de mil tienen menos de 6 años. En este contexto, desde 1994 ADRA, que es una ONG que está presente en más de 130 países y representa al brazo humanitario de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, desarrolla programas de atención para niños, niñas y adolescentes en riesgo social y vulneración de derechos, a través de una alianza con el Servicio Mejor Niñez.
En La Serena vienen realizando un trabajo desde 2013, con distintas familias que colaboran como hogares temporales. Una de ellas, quienes prefirieron mantenerse en el anonimato porque actualmente se encuentran en custodia de un menor de edad, van a cumplir dos años de matrimonio, y aunque no tienen hijos propios, ésta no fue su motivación para convertirse en familia de acogida hace ya cerca de seis meses, sino que fue para darle a los niños la oportunidad de tener un hogar.
“No es la búsqueda de una maternidad, sino pensar en lo que pasan estos niños, darles una oportunidad a ellos”, señala la madre temporal.
En cuanto al proceso, relató que “obviamente es riguroso y cuando estás con un niño se entiende el por qué debe ser así. Porque pasan cosas, afloran sentimientos, sufres con ellos y vives esta experiencia. Entonces es necesario que te capaciten y logres entender porque un niño llora en las noches después de tener una visita con los papás biológicos”.
Por su parte, el papá de acogida - para quien es su primera experiencia, en dicha condición - afirmó que “nosotros como no teníamos hijos, no contábamos con la experiencia, por lo que la preparación que nos hicieron nos sirvió mucho ya que de cierta forma te enseñaban a ser papá y es el programa el que nos prepara desde que nos empiezan a conocer y luego que eres idóneo, viene esta parte de capacitación para poder acoger a un niño que está en una condición diferente”.
En ese sentido, para llegar a ser una familia idónea, puntualizan que se requiere pasar por entrevistas de varias horas. “También hay algunos test en caso que tengas hijos, y como no teníamos, indagaron harto en nuestra infancia, en el sentido de cómo te criaron tus papás o donde viviste, porque cuando eres adultos te das cuenta que todo lo que te pasó cuando eras menor. Eso repercute en el futuro, como las ‘trancas’ o los miedos”, asegura.
“Pero no es nada difícil, ya que lo que debes tener es voluntad y tiempo para participar de proceso, conversar y conocer a las personas que trabajan en el programa, porque en todo esto hay una dupla que te sigue. Hay siempre un acompañamiento”, sostuvo el padre.
En cuanto al bebé que acogen - y sabiendo que en algún momento tendrán que desprenderse de él - la mamá relató que “alguien alguna vez me dijo que tenía que darlo todo por el tiempo que sea, y los efectos se ven, porque cuando llegó nuestra guagua no es la misma que se puede ver hoy en día, donde se ve que camina, interactúa, busca y explora o que se enoja. Pero cuando llegó, no era nada de eso, sino que tenía mucho miedo y no se expresaba, pero cuando se sintió seguro, pudo ser él”.
En relación a un consejo que le podrían a una familia que gustaría ser de acogida, pero aún no se atreve, recalcaron que “en esto hay que pensar en los niños, quienes son la base de la sociedad. El amor es lo que va cambiar el mundo, algo que no lo hará ni la política ni la religión. Cuando cuidas a un menor, te das cuentas que hay cambios y se están rompiendo círculos de violencia o falta de educación. Son muchas cosas, y eso probablemente él se lo va a llevar para toda su vida, y todo esto vale la pena”.
Claudia Osorio y Alfonso Rojas están casados desde hace 18 años y tienen dos hijos, de 25 y de 13. En tres oportunidades han sido familia de acogida con niños a cargo de ellos y en dos ocasiones cumplieron este rol en situaciones de emergencia, que se da cuando los menores deben salir en forma inmediata de la casa por situaciones extremas.
Partieron como familia de acogida hace cuatro años, cuando estaba partiendo la pandemia, y en sus motivaciones Claudia relató que “nosotros somos un matrimonio consolidado y siempre hemos tenido la bendición de tener el espíritu de hogar y cuando hemos visto distintas situaciones de menores afectados, uno siempre se pregunta de qué manera puede ayudar, y ésta es una de ellas”.
“Por un tema de trabajo, nos fuimos a Calama y ahí nació la necesidad de ayudar. Nos enfocamos en niños cuando supimos el caso de un recién nacido que lo habían abandonado y literalmente lo estaban regalando”, relató.
Así, añadió que “tras esto, se incrementó esta necesidad de poder ayudar, primero en Calama a través del hospital, donde nos dijeron que habían varios niños que los dejan ahí. Primero llevábamos cosas en la medida que uno podía, y por un tema familiar, nos trasladamos a La Serena”.
“Cuando ya estábamos aquí, mirando redes sociales me sale un aviso de la Fundación ADRA y pensé que quizá esa era la respuesta a lo que nosotros estábamos buscando, a cómo ayudar”, contó.
Por su parte, Alfonso señaló que “acudimos a una reunión, que fue online porque había comenzado la pandemia, lo conversamos en familia y tomamos la decisión. De mis hijos, nunca se vio una negativa sino que la expectativa de lo que había que hacer, los espacios y más que nada el proceso”.
“En esto”, subrayó, “se debe tener claro que no es por uno mismo. Sí sabemos que habrá sufrimiento, pero hay que cambiar el concepto que no lo hacemos por nosotros. Aquí no somos el centro sino que el protagonista es el niño, porque si no está en nuestra casa quizá donde estaría”, aseguró la familia.
A diferencia de la adopción, en un proceso de acogimiento familiar a un menor se le reubica de manera transitoria en un entorno familiar alternativo que garantice su protección, mientras se restablece su derecho a vivir en una familia definitiva.
En cuanto a los requisitos para ser una Familia de Acogida, está el interés y aptitudes para la crianza infantil, ingresos económicos estables.
Para contactarse con ADRA se puede hacer al +56959123185 o al correo electrónico: [email protected]