según Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena
Más de 2.400 puestos de trabajo deberá cubrir la industria minera al año 2032
Durante la última Cumbre Industrial Minera de Coquimbo realizada en la Universidad de La Serena, se dio a conocer el Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena 2023-2032, documento elaborado por la Alianza CCM-Eleva, el cual, describe cuántos y cuáles serán los trabajadores que necesitará la industria minera en los próximos diez años y cómo evolucionarán temáticas clave como la incorporación de más mujeres en la industria.
Para conocer detalles de este informe, El Día conversó con Natalia Morales, gerenta del Consejo de Competencias Mineras, quien explicó que cada dos años realizan este estudio de fuerza laboral de la gran minería, en el cual participan más de 27 empresas que representan sobre el 95% de la producción de cobre del país.
“En la Región de Coquimbo participan cuatro organizaciones: ENAMI, Minera Los Pelambres, El Romeral y Carmen de Andacollo. La información que entregamos se basa en datos provistos por estas principales productoras de la región y que cruzamos con el Ministerio de Educación. Con esos datos construimos un informe de oportunidades en el futuro con la proyección de una década, destacando oportunidades para incorporarse a la industria minera”, sostiene Morales.
La ejecutiva indicó que realizan un análisis de los perfiles específicos que se van a requerir en esta área y lo comparan con el ámbito de la educación técnico-profesional, tanto en educación media como superior, y cómo están preparando a los futuros profesionales.
“En ese análisis definimos que hay brechas, ya que la cantidad de personas que están preparándose para entrar a la industria no va a cubrir la demanda proyectada a diez años. En la región específicamente estamos visibilizando que existirá una demanda de 2.413 personas en 10 años, principalmente en la parte técnica, y un tercio serán mantenedores mecánicos. También se necesitarán 473 operadores móviles y 260 operadores de equipos fijos. Nuestro análisis indica que un 33% de la demanda está definida por trabajadores del mundo del mantenimiento, por lo que tenemos que preparar gente para estas labores”, explicó.
En ese sentido, Morales señaló que el desafío para la educación técnica es modernizar el currículum, porque es necesario estar atento al cambio de tecnologías.
De acuerdo con el estudio, el empleo minero en la región de Coquimbo va en aumento, incrementándose en 3.000 puestos laborales, alcanzando un total de 14.200 empleos en comparación con los 11.000 registrados en la medición anterior. Dentro de este indicador, además, se evidencia que 4 de cada 5 personas que trabajan en la fuerza laboral minera de la región lo hacen para una empresa proveedora.
INCORPORACIÓN DE MUJERES
La gerenta del Consejo de Competencias Mineras sostuvo que otro de los desafíos es incorporar mujeres, ya que la tasa de participación femenina en la educación técnico-profesional está estancada en una cifra menor al 20%.
“Es necesario que más mujeres se preparen para ingresar a la industria. A nivel nacional tenemos un 18% de participación de mujeres en la industria minera, mientras que en la Región de Coquimbo se llega a un 17%. Además, se debe destacar a las mujeres que han ingresado a cargos de responsabilidad, pero falta en cargos como mantenedoras y operadoras. Es importante que las chicas elijan esas carreras para lograr una paridad en el mundo laboral, porque es fundamental atraer talento preparado, e incentivar que ingresen a este tipo de carreras”, afirmó la ejecutiva.
En cuanto a la disponibilidad de cargos, Morales señaló que en la región, de cada 100 personas que trabajan en la minería, al menos 83 son proveedoras y solo 17 son contratadas directamente por las empresas mineras.
“Cuando hablamos de que existen oportunidades en la minería, no necesariamente son contratadas por una empresa minera. Se deben abrir a empresas proveedoras que son parte de la generación de valor de la industria minera. No se puede imaginar una empresa minera sin proveedores”, afirmó Morales.
Agregó que otros de los puntos del estudio es que la edad del trabajador minero va en aumento, por lo que de aquí, a diez años, se requerirán cubrir 2.400 puestos de trabajo.
Asimismo, Morales destacó el empleo que a nivel local, entre la minería, posicionando a la región en un 69%, por encima del total nacional del 67%. Esto implica que 7 de cada 10 trabajadores mineros de la región residen en la zona.
“Recordemos que este estudio incluye a cuatro grandes empresas de la zona y que existen muchas empresas mineras de mediana y pequeña minería, que no están contabilizadas en este estudio. Por lo tanto, el porcentaje de mano de obra local puede ser aún mayor”, señaló Morales.
En ese contexto, la gerenta del Consejo de Competencias Mineras indicó que las grandes empresas mineras mandantes incluyen en sus requerimientos dentro de las licitaciones que sus proveedores tengan trabajadores locales.
“Esto va generando una cadena positiva, permitiendo que las personas que viven en la zona y en las comunidades cercanas a la operación puedan trabajar en minería a través de estas empresas proveedoras. Es común que los primeros trabajos en minería sean a través de empresas proveedoras, siendo más fácil entrar al mundo proveedor y luego dar el salto”, concluyó Morales.