pese a ser interrogado
Las falencias en caso de María Zambra: familia cuestiona que no haya habido seguimiento a José Medina
Fue el pasado 9 de mayo cuando el juzgado de garantía de La Serena procedió a solicitar la extradición, desde Venezuela, de José Alejandro Medina Ladera, imputado por la muerte de María José Zambra y Ana María Pizarro. Asimismo, resolvió pedir a las autoridades venezolanas la prisión preventiva del sujeto.
Sin embargo, a cuatro semanas de esta audiencia, la familia de María José Zambra, la mujer cuyo cuerpo fue encontrado descuartizado en octubre de 2019 en el puente El Libertador, aún no logran asimilar cómo las policías y la fiscalía dejaron pasar situaciones clave que podrían haber desembocado en la detención de José Medina y evitar, de paso, el crimen de Ana María Pizarro ocurrido en abril pasado.
Así lo indica, Judith Rodríguez, tía de María José Zambra, quien lamentó que la muerte de otra mujer permitiera la reactivación de las investigaciones por el crimen de su sobrina pues, a su juicio, hubo graves falencias en el manejo del caso y mucha desinformación que afectó a su familia.
Rodríguez señala que el principal sospechoso siempre estuvo frente a las narices de las autoridades, pero nunca fue detenido y esto le permitió huir a Venezuela.
“Desde la formalización no hemos tenido ninguna información, nada. Cuando ocurrió lo de la señora Ana María Pizarro, ni siquiera sabíamos que ya le habían tomado declaración a ella y al sospechoso por el caso de María José”, afirmó Rodríguez. Su crítica apunta directamente a la fiscalía que no tomó las medidas necesarias. “Cuando supimos que el teléfono de nuestra sobrina se activó dos semanas después de su muerte, no nos explicamos por qué no detuvieron a este sujeto para investigarlo. Preguntar por qué tenía el teléfono y seguir esa hipótesis. Pero no hicieron nada. Esperaron que matara a esta otra señora”, critica.
Rodríguez reveló, además, un dato que a su parecer es crucial y que debe ser investigado. “Cuando fuimos a hacer la animita a mi sobrina y colocarle plantitas, llegó una mujer llorando. Era la misma señora Ana María Pizarro que vivía donde mataron a mi sobrina. Para mí, ella sabía algo. Estoy segura de que era ella la que esa vez se nos acercó”, insistió.
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EL VÍNCULO ENTRE LOS CRÍMENES
Según Rodríguez, la evidencia que conecta a ambos casos es muy clara. “Él (José Medina) le confesó a un conocido, y se mostró el audio en la audiencia que cometió el crimen de mi sobrina y sería el mismo tipo de sierra usada con Ana María”, aseveró la mujer.
Asimismo, la tía de María José agregó que la tarjeta bancaria de Zambra fue activada días después de su muerte en un local comercial, sin que la fiscalía informara a la familia.
“El sospechoso fue interrogado dos veces, pero no fue detenido pese a las alertas”, cuestionó.
Otras cosa que lamenta Judith, es que no pudieron darle un funeral como se merecía, ya que el cuerpo de María José permaneció cinco años en el Servicio Médico Legal (SML). “Tras un peritaje en Santiago, llegó directo al cementerio. Ni siquiera pudimos velarla dignamente”, lamentó.
Sin embargo, también reconoció que les da temor que el sujeto o sus cercanos puedan hacer algo contra la familia, esto, luego de que el sospechoso enviara un audio amenazante a los parientes de Ana María Pizarro, pidiendo que no hicieran nada “o lo lamentarían”.
“Mi prima no da entrevistas por miedo. Incluso habíamos quedado con la familia de la señora Ana María de hacer manifestaciones juntos para presionar que el caso avance, pero ellos tienen miedo. Es normal luego de esos audios”, explicó Rodríguez.
Demandas de justicia
Por todo esto, Judith Rodríguez, confía en que “el presidente de la Corte Suprema lo traiga (a José Medina). No entendemos como escapó tan rápido y por qué no se han tomado medidas contra la persona que vio el crimen de la señora Ana María y no hizo la denuncia. Entiendo que estuviera asustada, pero uno no puede guardarse ese tipo de cosas”.
Judith relata que la muerte de su sobrina devastó a su familia y que con este nuevo episodio ha tenido que revivir el dolor.
“Su hijo mayor tenía 10 años cuando ocurrió. Quedó destrozado; estuvo en terapia psicológica años. Y ahora, con este nuevo crimen ha tenido que revivir todo. Él no se acordaba mucho, pero como ha vuelto a salir el caso en las noticias lo ha afectado otra vez. El padre de María José, está gravemente enfermo. Mi prima, su cuidadora, le ocultó la noticia para no afectarlo”, cuenta.
“Ojalá se haga justicia. Este hombre es un psicópata, no sé qué nombre ponerle”, concluyó la mujer, asegurando que harán todo lo posible para que Medina Ladera sea traído al país y pague por los crímenes de María José y Ana María.