riesgo para familias y medio ambiente
Jeeps tapan patentes para evitar partes empadronados: municipio llama a denunciar
La circulación de vehículos motorizados por el sector de las dunas de Morrillos y otros balnearios se ha convertido en una práctica recurrente que genera preocupación. A través de distintos registros difundidos en redes sociales, es posible observar jeeps y camionetas desplazándose por estos frágiles ecosistemas, sin considerar el riesgo que representan para las personas ni el grave impacto ambiental que provoca el tránsito vehicular en zonas de alto valor ecológico.
Estos sectores albergan sistemas dunares y áreas de nidificación de aves —entre ellas el pilpilén— que se encuentran bajo estado de conservación. Se trata de especies que anidan directamente en la arena, por lo que sus huevos y polluelos quedan expuestos al paso de los vehículos.
En este contexto, Ricardo Alcaíno, gobernador marítimo de Coquimbo, indicó que “efectivamente, esta es una situación recurrente durante el período estival, cuando aumentan tanto las denuncias como la presencia de vehículos en los sectores costeros y en los terrenos de playa, los cuales son bienes nacionales de uso público bajo nuestra jurisdicción”.
“Hacia el interior, particularmente en el sector de las dunas —donde no tenemos competencia urbanística directa— se realiza igualmente un trabajo coordinado de fiscalización junto a las municipalidades y, cuando corresponde, con Carabineros de Chile”, explicó.
En ese sentido, dio a conocer que los patrullajes y fiscalizaciones se concentran principalmente en los sectores más concurridos de las dunas, especialmente en las cercanías de la guardería, así como en el borde costero, donde el énfasis está puesto en la protección de las personas, dado que la seguridad de la vida humana es la principal prioridad.
“Estas labores se realizan tanto por vía terrestre como aérea, mediante patrullajes con helicóptero, especialmente durante los períodos de mayor afluencia”, destacó.
Asimismo, sostuvo que “es importante recalcar que el ingreso de vehículos motorizados a los terrenos de playa se encuentra prohibido por la Orden Ministerial N°2. Existen solo algunas excepciones muy puntuales, debidamente reguladas, como los vehículos de emergencia, aquellos que prestan apoyo a la pesca artesanal —por ejemplo, el tractor que opera en Caleta Peñuelas— y los vehículos que ingresan exclusivamente para el traslado de embarcaciones deportivas, situación que se da habitualmente en el sector de la avenida Costanera, en Playa Changa. Estos accesos están normados, identificados y fiscalizados”.
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LLAMAN A REPORTAR HECHOS
Respecto de los vehículos que ingresan de manera irregular y generan daño medioambiental, la autoridad marítima explicó que se realizan fiscalizaciones conforme a la Orden Ministerial N°2, y que los antecedentes son derivados al Juzgado de Policía Local, organismo encargado de aplicar las sanciones correspondientes.
“Cuando no es posible contar con presencia directa en el lugar, resulta fundamental el apoyo de la ciudadanía a través de denuncias, idealmente acompañadas de fotografías en las que se identifique claramente la placa patente del vehículo. Con esa información, se puede realizar la denuncia de oficio ante el Juzgado de Policía Local para que se cursen las multas correspondientes”, indicó.
TAPAN PATENTES
Consultado por los casos en que algunos conductores ocultan la patente, el gobernador marítimo explicó que “en caso de detectarse en flagrancia, se procede mediante dos vías: por el incumplimiento de la Orden Ministerial N°2 y por la ocultación de la placa identificatoria del vehículo. No obstante, para ello es indispensable la presencia en el lugar, lo que no siempre es posible debido a la extensión del territorio y a las múltiples labores que se desarrollan simultáneamente”.
“Actualmente, nuestra principal preocupación sigue siendo la seguridad de la vida humana en el mar. Por ello, se ha reforzado la presencia preventiva en el borde costero para evitar situaciones de riesgo, fiscalizar la venta de alcohol y resguardar a las personas. Sin perjuicio de ello, también se realizan patrullajes de mayor alcance territorial, entendiendo que no es posible estar en todos los puntos al mismo tiempo”, remarcó.
En este sentido, indicó que “la coordinación con Carabineros y, especialmente, con los equipos de seguridad ciudadana de las municipalidades ha sido clave y fundamental para enfrentar esta problemática de manera más efectiva”.
NO EXISTEN DENUNCIAS
Por su parte, Juan Diego García, director de Seguridad Pública, señaló que como dirección se encuentran desplegados en todo el borde costero y playas de la comuna de Coquimbo, en coordinación con otras instituciones, con el objetivo de ofrecer a vecinos y turistas una ciudad tranquila, especialmente durante la temporada estival.
“Ahora, para ejercer nuestra labor en sectores privados necesitamos la denuncia del dueño del inmueble para que se activen los protocolos de fiscalización y cursar eventuales multas”, destacó.
En esa línea, puntualizó que “hasta el momento, como Dirección de Seguridad no hemos recibido denuncias sobre vehículos que ingresen a las dunas de Morrillos y para ejercer alguna estrategia de seguridad necesitamos la denuncia previa”.
A su vez, el concejal de Coquimbo, Felipe Carrazana, sostuvo que “como presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la Asociación de Municipios de la Región de Coquimbo, expresamos nuestra seria y profunda preocupación por el tránsito irresponsable de vehículos motorizados en playas y dunas”.
“Estas conductas constituyen faltas gravísimas al ecosistema costero y a la seguridad de las personas. Esperamos que las unidades municipales competentes fiscalicen y sancionen con firmeza, haciendo valer la normativa vigente y el rol del Estado en la protección ambiental”, complementó.
DAÑO AMBIENTAL
Bernardita Villanueva, de la Fundación Proyecto Adelaida, que trabaja desde 2019 en Morrillos y el Humedal Lagunillas, señaló que su organización monitorea la nidificación del pilpilén y el chorlo nevado, cercando zonas sensibles y colocando señalética ética para evitar atropellos de nidos.
Además, recordó que solo un 5% de los más de 4.200 kilómetros de costa de Chile corresponden a campos dunares, por lo que se trata de ecosistemas escasos y cada vez más amenazados.
Asimismo, destacó la importancia de la educación ambiental. “Durante años se pensó que las dunas eran para andar en jeep. Hoy sabemos que eso produce erosión, pérdida de biodiversidad, estrés en la fauna y riesgo para las personas”, afirmó.
En ese contexto, valoró que el Humedal Lagunillas haya sido recientemente declarado como el primer humedal urbano de la comuna de Coquimbo y de la provincia de Elqui, con 29 hectáreas destinadas a conservación, lo que permitirá una mayor fiscalización y protección del sector.
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Cabe destacar, además, que en el Senado se encuentra en trámite un proyecto de ley que prohíbe el ingreso y tránsito de vehículos motorizados en arenas y terrenos de playa, humedales y dunas costeras en todo el país. La iniciativa busca proteger la biodiversidad y evitar la destrucción de nidos, el atropello de polluelos y el estrés que genera el tránsito vehicular en estos frágiles ecosistemas.
A su vez, Nelson Vásquez, director de la agrupación Científicos de la Basura, explicó que “las dunas son ecosistemas frágiles y dinámicos, cuya arena se mueve con el viento y alberga una biodiversidad particular, con flora específica y aves playeras que las usan como zona de nidificación”.
Para Vásquez, la entrada de vehículos afecta directamente dicha nidificación, debido a que estas aves, como los pilpilenes, anidan a nivel del suelo, en la arena.
“Sus huevos y polluelos, camuflados con el entorno para evadir depredadores naturales, pasan desapercibidos para los conductores. Además, cuando se sienten amenazados, entran en un estado de inmovilidad como mecanismo de defensa, lo que aumenta su vulnerabilidad. Este problema se agrava con la presencia de mascotas sin control”, señaló.