Patrimonio religioso de Coquimbo

La histórica huella de la parroquia San Luis Gonzaga en la Parte Alta

El templo, levantado a fines del siglo XIX gracias a la donación de terrenos realizada por la familia Chesney Cosgrove, se consolidó como uno de los principales símbolos religiosos y comunitarios de la comuna puerto.
La Iglesia San Luis ha permanecido activa desde que fue levantada en el lugar y es uno de los recintos religiosos más antiguos de Coquimbo. (Foto: Oscar Rosales)
La Iglesia San Luis ha permanecido activa desde que fue levantada en el lugar y es uno de los recintos religiosos más antiguos de Coquimbo. (Foto: Oscar Rosales)

Una de las iglesias con mayor historia en Coquimbo es la Parroquia San Luis Gonzaga, ubicada en la intersección de las calles Camilo Henríquez y Bernardo O’Higgins, en el tradicional sector de la Parte Alta. El templo fue construido entre 1889 y 1892, luego de la donación de terrenos realizada por las escocesas Inés Chesney Cosgrove y su familia, convirtiéndose desde entonces en un importante referente patrimonial y espiritual para la comuna puerto.

La parroquia fue erigida oficialmente el 10 de octubre de 1927 mediante un decreto firmado por el obispo José María Caro, bajo el nombre de “Inmaculado Corazón de María”. Décadas más tarde, en 1961, recuperó la denominación de San Luis Gonzaga, nombre con el que es reconocida actualmente por la comunidad. 

Durante 40 años, entre 1946 y 1986, el recinto estuvo a cargo de los Misioneros de la Sagrada Familia. Posteriormente, la administración pasó a sacerdotes diocesanos y distintas comunidades religiosas que continuaron fortaleciendo el trabajo pastoral y social en el sector. 

A lo largo de su historia, la parroquia ha mantenido una activa participación comunitaria, siendo parte fundamental del desarrollo de la Parte Alta y manteniendo estrechos vínculos con instituciones emblemáticas como el Hospital San Pablo y el Instituto Comercial de Coquimbo.