Integración minera y logística
Coquimbo busca posicionarse como puerta de salida del cobre argentino
La Región de Coquimbo comienza a mirar con atención el acelerado crecimiento minero de la provincia argentina de San Juan, territorio que actualmente concentra el mayor potencial cuprífero del país vecino y que podría transformar a la zona en un actor clave dentro del mapa logístico sudamericano.
Según los antecedentes analizados en una reciente instancia de trabajo entre autoridades y representantes del sector productivo, San Juan concentra cerca del 80% de la oferta de cobre de Argentina, respaldada por una cartera de 34 proyectos mineros que se encuentran en distintas etapas de desarrollo. Las proyecciones del gobierno trasandino apuntan a que, hacia 2035, la provincia podría exportar entre 15 mil y 20 mil millones de dólares anuales en cobre.
Frente a este escenario, en la Región de Coquimbo surge una interrogante estratégica: cómo transformarse en el principal centro logístico y de exportación para minerales metálicos —como cobre, molibdeno, oro y plata— y también no metálicos, como la cal.
La discusión reunió a actores clave como ProChile, CIDERE y el Ministerio de Minería, entidades que coincidieron en que la región posee ventajas competitivas relevantes para convertirse en un socio estratégico de la industria sanjuanina.
Entre los principales atributos se mencionó la cercanía geográfica, la experiencia acumulada por décadas en minería y la existencia de una red consolidada de proveedores especializados y profesionales capacitados. A ello se suma la capacidad instalada y los proyectos de expansión del puerto de Coquimbo, infraestructura considerada clave para canalizar futuras exportaciones mineras argentinas hacia mercados internacionales.
Las autoridades estiman que el impacto económico para la región podría ser significativo. El aumento del movimiento portuario implicaría nuevas oportunidades de empleo, crecimiento para empresas de servicios y una mayor demanda por infraestructura vial y logística, con efectos que beneficiarían transversalmente a la economía local.
Sin embargo, pese al optimismo existente, también se identificaron desafíos importantes que deberán resolverse para concretar esta integración económica. El principal punto crítico continúa siendo la conectividad fronteriza, particularmente en torno al paso de Agua Negra.
Durante la reunión, las autoridades insistieron en la necesidad de acelerar la pavimentación y el mejoramiento de las rutas hacia la frontera, señalando que sin una infraestructura vial adecuada será difícil sostener un flujo constante de carga minera a gran escala. Asimismo, se planteó la importancia de fortalecer la coordinación entre organismos públicos para agilizar trámites aduaneros y preparar a los proveedores regionales para responder a la futura demanda de la industria minera argentina.
Desde la Comisión de Ordenamiento Territorial del CORE indicaron que esta articulación entre San Juan y Coquimbo representa una visión de desarrollo de largo plazo. “Este trabajo conjunto no es solo un acuerdo comercial, sino una oportunidad para posicionar a la región dentro del mapa global de los hubs mineros”, señalaron desde la instancia.
En esa línea, el consejero regional Pedro Valencia destacó la magnitud de los proyectos que actualmente se desarrollan en San Juan y aseguró que las autoridades argentinas ven a Coquimbo como un aliado estratégico.
“Son muchos los proyectos mineros que se están impulsando y entienden perfectamente que la Región de Coquimbo puede ser clave para su desarrollo, no solo por la salida al mar, sino también por la experiencia minera que existe en Chile”, afirmó.
Valencia también se refirió al proyecto minero Pachón, ubicado al otro lado de la cordillera frente a Minera Los Pelambres, señalando que actualmente se encuentra en etapa de exploración y evaluando alternativas logísticas para la salida de minerales. “Ellos están mirando el puerto de Coquimbo como una posibilidad concreta”, sostuvo.
Por ahora, las autoridades regionales mantienen una postura optimista, aunque reconocen que el éxito de esta oportunidad dependerá de la capacidad de avanzar en infraestructura, conectividad y coordinación binacional. De concretarse, Coquimbo podría dejar de ser solo un puerto regional para transformarse en un actor estratégico dentro del futuro corredor minero del cobre sudamericano.