MUNDO ANIMAL
¿Por qué los perros lamen? Los motivos reales tras este gesto
El acto de que un perro lama a su dueño es mucho más que una simple muestra de cariño. Según especialistas en medicina veterinaria, esta conducta representa una de las herramientas de comunicación no verbal más potentes de los caninos, utilizada para transmitir un amplio abanico de emociones y necesidades básicas que van más allá del afecto superficial.
Paloma Ballester, veterinaria de AniCura Velázquez Hospital Veterinario, explica que este comportamiento es equivalente al ladrido dentro del complejo lenguaje corporal de la especie. Al no poseer la capacidad del habla, los canes recurren al lamido para interactuar con los humanos y manifestar distintos estados anímicos según el contexto en el que se encuentren en ese momento.
En la mayoría de los casos, estos lametones son señales directas de alegría y bienvenida. Un ejemplo cotidiano ocurre cuando el dueño regresa al hogar: el animal lame las manos como una forma de celebrar el reencuentro. No obstante, este gesto también cumple una función exploratoria, ya que lo utilizan con otros animales y personas desconocidas para reconocer sabores y obtener información del entorno.
"El lamido, en ocasiones, puede ir acompañado de una posición baja de las orejas y el rabo, queriendo transmitir en este caso una actitud de miedo o sumisión"
La experta advierte que no siempre se trata de una emoción positiva. En contextos de nerviosismo, los perros pueden lamer en exceso para buscar tranquilidad, ya que esta acción les permite liberar endorfinas que actúan como un relajante natural. Asimismo, puede ser una estrategia para demandar atención de forma insistente ante sus propietarios.
Respecto a si se debe corregir esta actitud, la profesional apunta a que solo es necesario intervenir cuando el acto se vuelve excesivo o compulsivo. En situaciones donde el comportamiento sale de la norma cotidiana, la recomendación es clara:
"Si se percibe un comportamiento exagerado en el lamido, es necesario marcar límites y frenar esta actitud. En estos casos es recomendable acudir a un especialista en comportamiento animal"
Finalmente, sobre los riesgos de transmisión de enfermedades, la veterinaria aclara que, si bien la mayoría de las patologías caninas no afectan a los humanos, existen las zoonosis. Debido a que los perros olfatean diversos objetos en la vía pública, la clave reside en mantener medidas de higiene tras el contacto y cumplir estrictamente con los programas de desparasitación interna y externa para garantizar una convivencia segura.