“ESTAMOS TODOS MIRANDO PARA EL CIELO”

La falta de lluvias revive inquietud entre agricultores y organizaciones hídricas de Limarí

Las juntas de vigilancia expresan preocupación ante la ausencia de precipitaciones importantes durante mayo, en medio de un escenario que aún consideran frágil. Mientras algunos llaman a esperar el desarrollo del invierno, otros advierten que la incertidumbre ya comienza a influir en decisiones productivas y en la realidad de sectores rurales.
La ausencia de precipitaciones importantes durante mayo volvió a instalar inquietud entre agricultores y juntas de vigilancia de la provincia. (Foto: El Ovallino)
La ausencia de precipitaciones importantes durante mayo volvió a instalar inquietud entre agricultores y juntas de vigilancia de la provincia. (Foto: El Ovallino)
martes 26 de mayo de 2026

A pocos días de finalizar mayo y sin precipitaciones importantes registradas en gran parte de la provincia, agricultores y organizaciones ligadas al recurso hídrico comenzaron a manifestar inquietud frente al desarrollo de la actual temporada, especialmente considerando el desgaste acumulado que ha dejado el déficit hídrico persistente en el Limarí.

Desde distintas zonas de la provincia, agricultores reconocen que la falta de lluvias vuelve a instalar temores respecto al abastecimiento de agua, la continuidad de algunos cultivos y la posibilidad de enfrentar nuevamente escenarios complejos como los vividos durante los años más duros de la sequía.

Hugo Miranda, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Hurtado, reconoció preocupación por el comportamiento climático de las últimas semanas. “Estamos preocupados porque en un primer momento nos habían dicho los meteorólogos que iba a llover bastante y ahora se puso un anticiclón con unas cosas raras. Como junta de vigilancia nosotros estamos tiritando con esto”, señaló.

En esa línea, explicó que actualmente continúan impulsando medidas orientadas al almacenamiento de agua, entre ellas la propuesta de un pequeño embalse en el sector Angostura, en Río Hurtado. “Tenemos que hacer un pequeño embalse para que la poca agua que llegue la podamos almacenar”, indicó.

No obstante, desde otros actores ligados históricamente a la gestión hídrica llaman a mantener cautela antes de sacar conclusiones definitivas sobre el invierno. José Eugenio González, agricultor de Monte Patria y expresidente de la Junta de Vigilancia del Río Limarí, sostuvo que las precipitaciones más relevantes en la provincia suelen concentrarse entre junio y julio.

“Tenemos que esperar el invierno. Mientras no pase el invierno tenemos que ser cautelosos”, afirmó.

De todas formas, reconoció que el escenario hídrico continúa siendo delicado y recordó que existe un compromiso para resguardar el abastecimiento humano.

“Hay un compromiso entre los regantes y la junta de vigilancia de mantener una reserva guardada en el embalse La Paloma para el consumo humano. Esa reserva no se toca”, explicó.

Asimismo, añadió que la organización prioriza el consumo humano y el abastecimiento de sectores con problemas de acceso al agua mediante convenios con la sanitaria y apoyo a sistemas APR.

Agricultura en la incertidumbre

Mientras las organizaciones hídricas observan con cautela el avance de la temporada, agricultores reconocen que la incertidumbre ya comienza a impactar decisiones productivas y económicas.

Ricardo Villalón, agricultor y representante de pequeños agricultores de El Palqui, aseguró que existe preocupación generalizada entre productores de la zona. “Estamos todos mirando para el cielo”, comentó.

A su juicio, el problema no solo pasa por la ausencia de lluvias, sino también por el complejo escenario económico que enfrenta actualmente el agro. “Si no llueve estamos complicadísimos”, señaló, agregando que hoy muchos agricultores enfrentan bajos precios, dificultades para acceder a créditos y menores posibilidades de inversión.

El dirigente recordó además algunos de los momentos más complejos vividos durante la sequía, cuando debieron enfrentar largos periodos entre riegos. “Teníamos que regar solamente para mantener vivos los árboles, no para producción. Porque ya vivimos eso una vez. Hubo momentos en que regábamos cada 60 días y ahí la agricultura antigua se vio fuertemente afectada”, indicó.

Desde Río Hurtado, el agricultor René Geraldo también manifestó inquietud por la situación actual, señalando que en varios sectores los caudales han disminuido considerablemente. “Los caudales de los ríos están secos, secos”, afirmó.

El productor agregó que algunos agricultores ya han debido espaciar sus riegos o priorizar ciertos sectores de sus predios para evitar mayores pérdidas. “Ya las parras las sacamos, pero a la rastra”, comentó.

Asimismo, recordó que durante años anteriores incluso debieron privilegiar agua destinada al consumo humano y a sistemas APR. “El año pasado tuvimos que firmar todos los presidentes para dejar el caudal del río para las APR”, relató.

¿Nuevas pérdidas?

La preocupación también se replica entre los pequeños agricultores. María Rojas, presidenta del Sindicato Agrícola de El Tome, señaló que muchas decisiones de siembra actualmente dependen directamente de la posibilidad de que lleguen lluvias durante las próximas semanas. “Si no llueve no creo que plantemos. Aquí hay varios que han dejado predios”, indicó.

La dirigenta agregó que varios agricultores ya enfrentan dificultades derivadas de heladas, altos costos de insumos y falta de agua suficiente para mantener sus cultivos. 

Mientras tanto, en distintos sectores rurales de la provincia, agricultores reconocen que el desarrollo de las próximas semanas será clave para saber si el invierno traerá alivio o si volverán a instalarse algunos de los escenarios más complejos vividos durante la sequía.