"Pensé que era una ayuda"

Marcos Seura: depósitos, cuentas y cómo operaba el circuito financiero del fraude

Con un extenso y detallado testimonio ante el tribunal, Seura —uno de los imputados que habría emitido más boletas y a quien la Fiscalía sindica como la persona encargada de reclutar individuos para integrarlos al esquema fraudulento que afectó a la Corporación Gabriel González Videla— entregó su versión sobre el funcionamiento del mecanismo investigado por el Ministerio Público, revelando además cómo operaba la millonaria circulación de dinero.
Durante la jornada de este jueves, se espera la declaración de los otros nueve imputados en la causa. (Foto: El Día)
Durante la jornada de este jueves, se espera la declaración de los otros nueve imputados en la causa. (Foto: El Día)
miércoles 27 de mayo de 2026

En la tercera jornada del juicio oral por el fraude que afectó al Departamento de Salud de la Corporación Municipal Gabriel González Videla, además de la declaración de Bélgica Guerra, también entregó testimonio Marcos Seura, imputado que permanece en prisión preventiva y a quien la Fiscalía sindica como uno de los presuntos reclutadores del esquema.

Seura aseguró haber acompañado en distintas ocasiones a Carolina Martínez a entregar dinero en efectivo hasta las dependencias de la corporación municipal, ubicadas en calle Ánima de Diego en La Serena. “Ella se asustaba porque era mucho dinero y me pidió que la acompañara”, afirmó.

De acuerdo con su relato, tras retirar dinero desde BancoEstado, ambos llegaban en automóvil hasta la corporación municipal. “Carolina sacó una bolsa de papel café donde llevaba más dinero aparte del mío. Después llamó por teléfono y salió una señora con uniforme corporativo e insignias de La Serena”, declaró.

Posteriormente identificó a esa persona como Bélgica Guerra. “Carolina le entregó la bolsa con dinero y después me explicó que también recibía dinero de otras personas”, sostuvo.

Fue en ese momento —aseguró— cuando comprendió que existían más involucrados en “el sistema”. Según declaró, Martínez le comentó que también participaban familiares y otras personas cercanas, entre ellos Rodrigo Vallejo, Natalia Vallejo, Michel Tafalla y Marcelo Rivera López.

Cómo ingresó al sistema

Aunque la investigación apunta principalmente a hechos ocurridos entre 2019 y 2021, Seura aseguró que su participación comenzó en 2018, cuando Carolina Martínez le ofreció la posibilidad de obtener ingresos adicionales. “Me planteó la posibilidad de tener un ingreso extra, con un trabajo. No me dijo dónde ni de qué”, comentó.

Para explicar por qué aceptó, el imputado retrocedió hasta 2010, año en que conoció a Martínez mientras estudiaba Ingeniería en Prevención de Riesgos en la Universidad Bolivariana. Según relató, ella trabajaba en el área de admisión y matrícula y, con el tiempo, desarrollaron una amistad.

“Yo trabajaba de guardia de noche y estudiaba en la tarde. Ella siempre me ayudaba bastante. Cuando uno está en la universidad, siempre falta plata para pasajes o alimentación”, sostuvo.

Posteriormente, ambos trabajaron en la misma universidad hasta 2015, cuando fueron desvinculados tras un cambio de administración. Más adelante, Seura logró titularse y comenzó a realizar trabajos particulares ligados a prevención de riesgos.

“Hacíamos informes de prevención, matrices de riesgo, programas y planes propios de mi carrera. Eran trabajos totalmente legales”, afirmó.

Sin embargo, según relató, todo cambió en 2018. En medio de conversaciones por WhatsApp, Martínez le solicitó su RUT y clave del Servicio de Impuestos Internos. “Le envié mi RUT y mi clave, pero no supe más hasta fines de 2018, cuando me dijo que iba a llegar un pago”, señaló.

La danza de millones

Ese primer depósito, aseguró, alcanzó los $1 millón 841 mil y fue retirado en efectivo desde una sucursal de BancoEstado. “Para mí era muchísimo dinero. Yo en ese tiempo ganaba cerca de 700 mil pesos”, declaró.

Según explicó, tras cada retiro debía entregar gran parte del dinero a Carolina Martínez. “El millón y medio era intocable. Yo lo separaba y se lo entregaba envuelto en un papel. El resto se dividía entre Carolina y yo”, sostuvo.

De acuerdo con su testimonio, esta dinámica se repitió durante gran parte de 2018 y 2019, en ocasiones de manera mensual.

El paso a las transferencias

Con la llegada de la pandemia, el mecanismo cambió, explicó Seura. Desde 2020, aseguró, los pagos dejaron de realizarse en efectivo y comenzaron a efectuarse mediante transferencias electrónicas. “Me llegó una transferencia con el concepto ‘pago proveedores’. Ahí entendí que era el mismo dinero que antes retiraba en efectivo”, indicó.

Posteriormente, según relató, Carolina Martínez comenzó a enviarle distintas cuentas bancarias a las cuales debía transferir el dinero. Entre ellas mencionó las cuentas de Bélgica Guerra, Cristian Muñoz, Michel Tafalla y nuevamente Rodrigo Vallejo.

“Mes a mes yo preguntaba a qué cuenta debía transferir y Carolina me decía: ‘a Cristian Muñoz’, ‘a la tía Guerra’, ‘a Rodrigo Vallejo’”, declaró. El acusado también reconoció haber contactado a otras personas para solicitarles sus datos tributarios, específicamente Alexis Araiza y Pamela González. “Lo conversé con ellos y accedieron voluntariamente a entregar sus datos”, sostuvo.

No obstante, rechazó la tesis de la Fiscalía que lo sindica como uno de los “reclutadores” de la estructura investigada. “La única persona que efectivamente reclutó personas fue Carolina. A mí nadie me pagó por buscar gente”, afirmó.

“No le tomé el peso”

Finalmente, señaló que dejó de recibir pagos hacia fines de 2021 y que posteriormente Carolina Martínez le comentó que existía una investigación en curso. “No le tomé el peso. Pensé que podía complicarse, pero seguí con mi vida normal hasta el control de detención”, concluyó.

 

DATO: 

Según los antecedentes reunidos por el Ministerio Público, entre 2019 y 2024 se habría desarrollado una estructura organizada destinada a defraudar aproximadamente $762 millones mediante la emisión de boletas por servicios inexistentes, facilitación de cuentas bancarias y devolución de dineros a quienes lideraban la operación, aun cuando investigaciones internas del municipio aseguran que son más de $1400 millones defraudados.