“Nadie se atrevía a operarme”: paciente recupera su calidad de vida tras dos cirugías de alta complejidad en La Serena

Luego de convivir durante más de 14 años con una malla quirúrgica contaminada producto de una intervención anterior, Eduardo Espinosa fue sometido a dos complejas cirugías en el Hospital de La Serena que permitieron retirar el material comprometido y reconstruir su pared abdominal con una prótesis traída desde España.
Durante años debió mantenerse bajo tratamiento con antibióticos y controles permanentes, mientras diversos especialistas consideraban que una nueva intervención representaba un riesgo demasiado elevado debido a la complejidad del caso.
Durante años debió mantenerse bajo tratamiento con antibióticos y controles permanentes, mientras diversos especialistas consideraban que una nueva intervención representaba un riesgo demasiado elevado debido a la complejidad del caso.
martes 09 de junio de 2026

Durante más de 14 años, Eduardo Espinosa Varas convivió con una compleja condición médica que afectó seriamente su calidad de vida. Todo comenzó tras una cirugía de cálculos a la vesícula realizada en el Hospital de Quilpué, intervención que derivó en complicaciones posteriores y en la instalación de una malla quirúrgica que, con el paso del tiempo, se contaminó y quedó adherida a parte de sus intestinos.

La situación fue deteriorando progresivamente su salud. Durante años debió mantenerse bajo tratamiento con antibióticos y controles permanentes, mientras diversos especialistas consideraban que una nueva intervención representaba un riesgo demasiado elevado debido a la complejidad del caso.

Sobre el complejo procedimiento, don Eduardo de 65 años y profesor de música, en conversación con Diario El Día explicó que “cada día me sentía peor. Me decían era casi imposible poder operarme porque la malla se había contaminado. La malla estaba muy pegada a los intestinos, entonces había que cortar gran parte y una operación no aseguraba que saliera bien”.

Ante el progresivo deterioro de su salud, Eduardo y su esposa comenzaron una larga búsqueda de alternativas médicas en distintas ciudades del país. Consultaron en diversos centros asistenciales y clínicas privadas, e incluso evaluaron la posibilidad de viajar a España para realizar el procedimiento, aunque los costos resultaban inalcanzables para la familia.

María Torres, esposa de Eduardo, recordó el proceso que enfrentaron durante tanto años, “como familia sufríamos mucho por la complicación que tenía mi esposo y viviendo tantos años sin que nadie lo pudiese operar, ya que la gran mayoría de los médicos nos indicaban que no eran de su especialidad”.

Sin embargo, durante febrero de este año, Eduardo fue sometido a dos cirugías de alta complejidad en el Hospital de La Serena. En la primera intervención se logró retirar la malla contaminada y parte del intestino, mientras que en una segunda operación se reconstruyó su pared abdominal mediante la implantación de una malla especializada traída desde España.

El caso fue asumido por el doctor Rubén Lima, jefe del Servicio de Cirugía del Hospital de La Serena, junto al doctor Jaime Carrasco, especialista de referencia internacional en cirugía de hernias y pared abdominal y el cirujano Víctor Cortés Fuentes, quienes lideraron el equipo médico que finalmente llevó adelante ambas operaciones en el recinto asistencial serenense.

“Estoy muy agradecido de ellos y todo el equipo médico. Ellos junto a su equipo quisieron realizar este desafío de retirar algo que llevaba hace más de 14 años, entonces era muy complejo porque ya como que no se podía operar. Además digamos había que retirar todo, pero también era una había posibilidad grande, digamos de tener un mal resultado, pero ellos tomaron el desafío y se logró y se salió adelante”.

María concluyó señalando que “valoro toda la gestión de todo el equipo médico de La Serena y que dio grandes resultados y con éxito. Esto es algo que fue muy complicado y para nosotros como familia quedamos más tranquilos con el resultado de la operación”.