En la La Serena y Coquimbo
Distemper en perros registra hasta cuatro veces más casos que en un año normal
Una creciente preocupación entre los dueños de mascotas de la conurbación ha generado el aumento de casos de distemper canino detectados durante los últimos meses en las comunas de La Serena y Coquimbo.
La situación fue confirmada por el Colegio Médico Veterinario, cuyo vocero del Consejo Regional Coquimbo-La Serena, el médico veterinario Fernando Costa del Río, señaló que profesionales del área han reportado un incremento significativo de esta enfermedad tanto en sectores urbanos como rurales.
“El distemper es una enfermedad que afecta principalmente a los perros y que genera cuadros respiratorios. En sus formas más avanzadas puede provocar alteraciones neurológicas, llegando a etapas en que lamentablemente los pacientes tienen escasa respuesta a los tratamientos”, explicó.
El profesional indicó que se trata de una patología de alta relevancia sanitaria cuya principal medida de prevención es la vacunación oportuna de las mascotas.
Según relató, la magnitud del aumento ha quedado reflejada en la atención clínica diaria. “Los casos que he visto durante este año se han triplicado e incluso cuadruplicado en comparación con un año normal. Desde aproximadamente octubre a la fecha he atendido más de cuatro veces los casos habituales”, sostuvo.
Respecto de las causas de este fenómeno, Costa precisó que no existen estudios que permitan determinar si se trata de una nueva cepa o una mutación del virus presente en la zona. “Lo único que tenemos claro es que en la mayoría de las clínicas veterinarias de la conurbación ha habido un alza bastante significativa en relación a años anteriores”, afirmó.
En cuanto a las formas de contagio, explicó que el virus se transmite principalmente mediante secreciones de animales infectados, como saliva, mucosidades provenientes de ojos y nariz, e incluso a través de material contaminado presente en el ambiente.
“Un perro que no está vacunado puede adquirir la enfermedad simplemente al tomar contacto con estas secreciones o al olfatearlas. Al no contar con defensas generadas por las vacunas, queda expuesto al desarrollo del cuadro clínico”, señaló.
El especialista recordó que el esquema de inmunización comienza a los 45 días de vida con la primera dosis de vacuna que incorpora protección contra el distemper. Posteriormente se deben administrar dos refuerzos cada 21 días, completando así la denominada triple primo vacunación.
Tras finalizar este proceso, los perros deben recibir una dosis de refuerzo anual durante toda su vida para mantener la inmunidad frente a la enfermedad.
Costa hizo un llamado a quienes tengan mascotas con esquemas incompletos o atrasados a acudir a un médico veterinario para regularizar la vacunación.
Asimismo, advirtió sobre el riesgo que representan los perros que circulan libremente por las calles. Según indicó, entre un 50% y un 60% de los caninos que deambulan en la vía pública tendrían propietario, situación que aumenta las posibilidades de exposición al virus.
El veterinario agregó que incluso las personas pueden transportar partículas virales en su ropa o calzado después de caminar por lugares contaminados, llevando involuntariamente el agente infeccioso hasta sus hogares.
De todas formas, aclaró que el distemper no afecta a los seres humanos ni a los gatos, aunque sí puede contagiar a cánidos silvestres como los zorros.