VOCACIÓN DE FE
Juan Montalván: el nuevo sacerdote que llega a servir a sus ovejas en Elqui y Limarí
En un contexto marcado por la disminución sostenida de la adhesión al catolicismo en Chile y por la reducción de las vocaciones sacerdotales durante las últimas décadas, la ordenación de un nuevo presbítero en La Serena representa un signo de esperanza para la Iglesia local.
Y es que, cabe recordar, según los resultados del Censo 2024, el 54% de las personas mayores de 15 años se declara católica, cifra que contrasta con el 70% registrado en 2002 y el 77% de 1992.
En este escenario, la Arquidiócesis de La Serena celebró con profunda gratitud la ordenación sacerdotal de Juan Eduardo Montalván Barraza, quien asumirá la misión de servir a las comunidades de los valles de Elqui y Limarí, fortaleciendo así la presencia pastoral en una época de importantes transformaciones para la fe católica en el país.
La celebración fue presidida por el arzobispo René Rebolledo Salinas, acompañado por Monseñor Enrique Balzan Caruana, obispo auxiliar de La Serena, además de sacerdotes, diáconos permanentes, religiosas y religiosos, familiares del nuevo presbítero y fieles provenientes de las distintas comunidades de las cuatro vicarías.
Durante la ceremonia, y dirigiéndose a Montalván Barraza, Monseñor René Rebolledo señaló que “el sacerdocio que recibirás no es una conquista personal, sino una gracia. El Señor ha puesto su mirada sobre tu vida y te ha llamado a participar sacramentalmente del sacerdocio de Cristo para servir humildemente a su pueblo”.
Uno de los momentos más significativos de la jornada ocurrió cuando Juan Eduardo se postró ante el altar como signo de humildad y entrega a Dios, mientras la asamblea entonaba las Letanías de los Santos. Posteriormente, el arzobispo le impuso las manos, confiriéndole el orden sacerdotal, y presidió los ritos que marcaron el inicio de su ministerio, entre ellos, la imposición de la estola y la casulla, la unción de sus manos con el santo crisma y la entrega de la patena y el cáliz.
La celebración culminó con el saludo fraterno de los sacerdotes presentes, quienes le dieron la bienvenida al presbiterio arquidiocesano.
El nuevo sacerdote
Tras la ceremonia, Juan Montalván Barraza se refirió a las motivaciones que lo llevaron a seguir el camino de Dios.
“Desde muy niño y durante mi adolescencia sentí el llamado del Señor, y mi participación en la comunidad de la capilla Cristo Rey de Alcones Bajos me motivó a vivir el servicio y la entrega generosa, comprendiendo que los jóvenes también podemos aportar nuestra riqueza al mundo y responderle sí a Dios”, aseguró.
En esta línea, el ahora padre Montalván, recalcó que “lo que más me inspiró fue el ejemplo de Jesucristo, estar, escuchar y acompañar a las personas que sufren. Ese es el don al que el Señor nos llama y que nos hace sentir parte de la Iglesia”.
Y manera de mensaje final, el sacerdote animó a los jóvenes a acercarse a Dios, "y a que no tengan miedo si sienten que el Señor los está llamando. Que respondan con un sí generoso, como el sí de María, porque es una respuesta que llena el corazón y que también puede renovar la vida de los jóvenes y de la sociedad actual”.