Congreso Nacional de Concejales en Coquimbo
Autoridades defienden encuentro pese a incidentes
Las controversias que marcaron las últimas jornadas del Congreso Nacional de Concejales y Concejalas, realizado en la comuna de Coquimbo, no lograron desviar el foco principal del encuentro, según coincidieron autoridades comunales y representantes de la organización. Tanto la detención de una concejala por hurto como una riña ocurrida durante una asamblea fueron catalogadas como hechos aislados, ajenos al espíritu de una actividad que reunió a cientos de autoridades locales de todo el país.
Uno de los primeros en referirse a la situación fue el alcalde de San Ramón y vicepresidente de la Federación Chilena Municipal, Gustavo Toro, quien condenó ambos episodios, aunque enfatizó que no representan el trabajo desarrollado durante el congreso.
“Son hechos que condenamos profundamente, pero creo que la finalidad y el espíritu del encuentro no se ven afectados”, señaló. El edil lamentó que la cobertura mediática se concentrara en estos incidentes, dejando en segundo plano las jornadas de capacitación y trabajo que, según indicó, se extendieron durante cuatro días con cerca de ocho horas diarias de actividades.
Toro destacó además la participación mayoritaria de los asistentes, afirmando que la gran mayoría se mantuvo comprometida con los objetivos del encuentro. En ese contexto, llamó a recuperar el foco en los desafíos del municipalismo y en las necesidades de las comunidades que representan.
Una visión similar manifestó la concejala de Lota, Claudia Tapia, quien rechazó las críticas surgidas en torno al desarrollo del evento y desmintió que las actividades recreativas realizadas durante la inauguración tuvieran el carácter de una celebración desmedida.
“Esto nunca ha sido un carrete. Estamos todo el día en actividades y capacitaciones”, afirmó, defendiendo el cumplimiento de los objetivos planteados por la organización.
Por su parte, Fidel Contreras, concejal de San Ramón y vicepresidente de la mesa nacional de concejales, calificó los hechos como “totalmente reprochables”, aunque insistió en que las responsabilidades son individuales y no pueden extrapolarse al conjunto de los participantes. Asimismo, destacó que el propósito del encuentro es que cada autoridad regrese a su comuna con nuevas herramientas para mejorar la gestión local y la calidad de vida de sus vecinos.
Desde la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM), entidad organizadora del evento, también emitieron una declaración condenando los actos de violencia y reafirmando el carácter técnico y transversal del congreso. En el comunicado señalaron que continuarán promoviendo un municipalismo democrático, respetuoso y enfocado en el trabajo territorial.
Los incidentes que captaron la atención pública fueron dos. El primero correspondió a la detención de la concejala de Lumaco, Yanela Flores Cárdenas (Partido Republicano), quien fue sorprendida cometiendo un hurto en el Mall Vivo de Coquimbo. Tras su formalización, quedó sujeta a la medida cautelar de arraigo nacional.
El segundo episodio ocurrió durante una asamblea, luego de la exhibición de un saludo en video del Prsidente José Antonio Kast. La proyección generó pifias y recriminaciones entre asistentes, derivando en un intercambio de golpes entre dos concejales. La situación fue controlada por otros participantes y posteriormente condenada por los asistentes y organizadores.
Pese a ambos episodios, las autoridades insistieron en que el congreso mantuvo su carácter formativo y de debate, destacando que la participación y el trabajo desarrollado durante las jornadas estuvieron muy por encima de los hechos que terminaron acaparando la atención pública.