HUBO ENTRE 50 Y 100 CAÍDOS
La Serena bajo fuego: el día que dos ejércitos se enfrentaron en Cerro Grande
La Batalla de Cerro Grande, ocurrida el 29 de abril de 1859, fue el enfrentamiento decisivo de la Revolución Constituyente. En las cercanías de La Serena, las fuerzas regionalistas rebeldes se enfrentaron al Ejército centralista del gobierno del presidente Manuel Montt.
Liderados por el poeta, empresario minero y general Pedro León Gallo, los revolucionarios de Atacama y Coquimbo buscaban una mayor autonomía para las provincias y profundas reformas políticas al sistema imperante. Tras su victoria en la Batalla de Los Loros, el gobierno central decidió enviar una expedición militar al mando del general Juan Vidaurre Leal con el objetivo de sofocar la rebelión.
El 29 de abril de 1859, ambos ejércitos se enfrentaron en el sector de Cerro Grande. Durante las primeras cinco horas de combate, las tropas constituyentes comandadas por Pedro León Gallo lograron dominar el terreno y resistir los ataques de unidades gubernamentales como los batallones Buin y Séptimo de Línea.
Las fuerzas rebeldes contaban con un ingenioso, aunque limitado, armamento artesanal. Sin embargo, su capacidad de combate se vio gravemente afectada por un acto de sabotaje atribuido a Salvador Urrutia, comandante del Batallón N°1 de Atacama, quien habría adulterado la pólvora utilizada por los revolucionarios mezclándola con café molido o arena, inutilizando gran parte de las armas al momento de ser disparadas. Posteriormente, Urrutia fue capturado y fusilado en Copiapó por tropas gubernamentales.
Al advertir el debilitamiento de las fuerzas rebeldes producto de la falta de poder de fuego, el general Vidaurre Leal lanzó una ofensiva decisiva contra las posiciones de Pedro León Gallo. La caída de parte importante de la oficialidad revolucionaria provocó el desbande de las tropas regionalistas y terminó por sellar la derrota constituyente. Se estima que entre 50 y 100 personas perdieron la vida durante la batalla.
Tras este enfrentamiento, la Revolución Constituyente fue definitivamente derrotada y el modelo centralista se mantuvo en el país. Pedro León Gallo debió partir al exilio, aunque con el paso de los años su figura se transformó en uno de los principales símbolos del regionalismo y de la lucha por una mayor descentralización en el norte de Chile.