Rosario Navarro, presidenta de SOFOFA
"Coquimbo es, en muchos sentidos, un laboratorio del Chile que queremos construir"
En medio de un escenario marcado por la desaceleración económica, el estancamiento del empleo y el debate sobre las reformas que requiere el país para volver a crecer, la presidenta de la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA), Rosario Navarro, conversó en exclusiva con Diario El Día.
En la entrevista, la dirigente gremial profundiza en el diagnóstico que llevó al organismo a advertir una "emergencia laboral", detalla las propuestas que impulsa el sector privado para recuperar el dinamismo económico y entrega su visión sobre el potencial de la Región de Coquimbo como uno de los territorios llamados a liderar el desarrollo productivo de Chile durante las próximas décadas.
-Durante la asamblea anual usted habló de una "emergencia laboral". ¿Cuál es el diagnóstico que hace SOFOFA sobre el mercado laboral chileno y por qué considera urgente tomar medidas?
"Las cifras son contundentes y no podemos mirar para el lado. Hoy casi 944.000 personas buscan activamente trabajo y no lo encuentran. Y hay otros 1,6 millones de personas que están fuera de la fuerza laboral, pero tienen esperanza de tener un empleo. Eso no es una estadística: son familias, son proyectos de vida en espera. Chile lleva más de una década creciendo por debajo de su potencial, y eso tiene un costo humano enorme. Lo que preocupa no es una crisis repentina, sino que nos acostumbremos. Que aceptemos crecer al 2% como si fuera normal. Porque un país que se acostumbra al estancamiento se acostumbra también a generar menos oportunidades. Por eso hablamos de urgencia: cada mes que perdemos es una oportunidad menos para miles de personas".
-La propuesta 3x3 plantea una mayor flexibilidad laboral. ¿Qué cambios concretos creen que deberían impulsarse y cómo compatibilizarlos con la protección de los trabajadores?
"Flexibilidad y protección no son conceptos opuestos, son parte de la misma ecuación. Lo que proponemos es modernizar reglas que fueron diseñadas para otro mundo. En concreto, hemos planteado cinco medidas: avanzar hacia una indemnización por años de servicio a todo evento, de modo que el trabajador reciba su compensación independientemente de la causal de término; eliminar el umbral de 20 trabajadoras para la sala cuna, que hoy es una barrera real para contratar mujeres; incorporar contratos por hora para quienes necesitan opciones que hoy simplemente no existen en el mercado formal; ampliar las bandas horarias y avanzar hacia jornadas más adaptables a los distintos sectores y realidades productivas. Nada de esto implica desproteger a nadie. Al contrario, modernizar las reglas significa incluir a más gente, no dejar a nadie atrás.
-Chile enfrenta una desaceleración económica prolongada. ¿Qué decisiones deberían adoptar el próximo gobierno y el Congreso para volver a crecer a tasas cercanas al 4%?
"Volver a crecer al 4% no es una utopía, es una decisión, una causa compartida y no una bandera de un sector. En lo concreto, necesitamos tres cosas de manera simultánea. Primero, destrabar la inversión: hay más de 400 proyectos en evaluación ambiental con cerca de US$87.000 millones en juego. Eso no puede seguir esperando. Segundo, modernizar el mercado laboral para que genere más empleo formal, especialmente para jóvenes y mujeres. Y tercero, preparar a las personas para el trabajo que viene, con formación real y pertinente. Chile necesita una agenda articulada, con metas concretas y mecanismos de seguimiento. Nosotros estamos disponibles para ser parte de esa construcción".
-Uno de los ejes de SOFOFA es la educación y la incorporación de la inteligencia artificial. ¿Cómo evitar que esta transformación tecnológica termine ampliando las brechas laborales en lugar de reducirlas?
"La inteligencia artificial puede ser la palanca más poderosa para democratizar oportunidades, pero solo si tomamos decisiones hoy. Con Hazlo con IA ya hemos formado a más de 133.000 personas, la mayoría trabajadores de pymes y funcionarios públicos. No es casualidad que hayamos elegido ese foco: queremos que las herramientas del futuro lleguen primero a quienes más las necesitan. Ahora, el foco está puesto en quienes buscan trabajo y quieren reconvertirse y en los docentes, porque si queremos que esta transformación llegue a todos los jóvenes del país, tiene que entrar por la sala de clases. Además, estamos desarrollando una Taxonomía Laboral para Chile, que nos permita anticipar qué habilidades va a necesitar la economía y diseñar rutas formativas desde ahora".
-En regiones como Coquimbo existe preocupación por la falta de nuevos proyectos de inversión. ¿Qué condiciones cree que deben existir para destrabar iniciativas y generar más empleo fuera de Santiago?
"Coquimbo tiene una vocación productiva potente: minería, energías renovables, pesca y turismo. El problema no es la falta de oportunidades, sino la falta de condiciones para materializarlas. Y eso tiene un nombre: el sistema de permisos. Nuestro Monitor de Ineficiencia Permisológica muestra que los atrasos en tramitación ya le cuestan al país US$289 millones, afectando a más de 100 proyectos en calificación ambiental. Muchos de esos proyectos están en regiones. Por eso nuestro Compromiso 365 apunta a que los permisos se tramiten en un año, con tecnología, con gestión desde el más alto nivel y con una racionalización real de los más de 400 permisos que hoy inciden en el desarrollo de proyectos. Las regiones no pueden seguir esperando. Necesitamos un Estado más ágil y consciente de que el desarrollo de Chile se construye también en Coquimbo y en cada territorio con vocación productiva propia".
-Desde SOFOFA han insistido en la necesidad de reducir trabas para la inversión. ¿Dónde identifica hoy los principales obstáculos que están frenando el desarrollo de nuevos proyectos en Chile?
"Los obstáculos y diagnósticos son conocidos, lo que falta es la decisión de abordarlos con seriedad. El primero es la tramitación de permisos: hoy existen más de 400 permisos que inciden en el desarrollo de proyectos de inversión, repartidos en decenas de servicios distintos. Muchos se duplican, otros no agregan valor real, y el resultado es que un proyecto puede tardar años en transformarse en empleo y desarrollo. El segundo obstáculo es la falta de certeza jurídica: los inversionistas necesitan saber que las reglas del juego son estables. Cuando esa certeza no existe, la inversión simplemente no entra. Y el tercero, que muchas veces se subestima, es que Chile no solo necesita acelerar los proyectos que ya están en el sistema: necesita volver a atraer inversión nueva, que hoy ni siquiera entra al SEIA. Pasar la inversión del 24% al 28% del PIB significaría cerca de 300.000 empleos directos e indirectos. Eso no ocurre solo con optimismo: ocurre con medidas concretas".
-La Memoria 2025-2026 pone énfasis en el futuro productivo del país y en sectores estratégicos para las próximas décadas. ¿Qué oportunidades ve para regiones como Coquimbo en áreas como energía, minería, agroalimentos y economía azul?
"Coquimbo es, en muchos sentidos, un laboratorio del Chile que queremos construir. Tiene sol, tiene mar, tiene tierra y tiene minerales que el mundo necesita. Nuestro ejercicio Explorando Horizontes Industriales para Chile 2026-2050, desarrollado con Imperial College London, proyecta precisamente las oportunidades productivas de los próximos 25 años en sectores como minerales críticos, energía, agroalimentos y economía azul. La región de Coquimbo aparece en todos esos sectores. El desafío no es encontrar las oportunidades: es construir las condiciones para aprovecharlas. Eso significa capital humano formado localmente, permisos que no tarden una década, encadenamientos productivos que beneficien a las comunidades del territorio, y una mirada de largo plazo que vaya más allá de los ciclos electorales".
-Si tuviera que enviar un mensaje a los jóvenes que hoy buscan empleo o que están ingresando al mercado laboral, ¿qué les diría sobre las oportunidades que vienen para Chile en los próximos años?
"Les diría que Chile tiene todo para construir un futuro mejor, y que ese futuro los necesita a ellos. No como espectadores, sino como protagonistas. Sé que hoy el mercado laboral es más difícil de lo que debería ser, y sería deshonesto de mi parte decir lo contrario. Pero también sé que las transformaciones que están ocurriendo, la inteligencia artificial, la transición energética, la economía del conocimiento, abren oportunidades que hace diez años no existían. La pregunta es si Chile va a estar preparado para aprovecharlas. Desde SOFOFA estamos trabajando para que así sea: con formación real, con inversión que llegue a los territorios, con un mercado laboral más moderno que les abra puertas en lugar de cerrarlas. Detrás de cada empleo hay mucho más que una cifra: hay una persona, hay una familia, hay un proyecto de vida. Y eso es exactamente lo que nos mueve".
Frase destacada
"A través de historias reales de emprendedores, empresarios, trabajadores y proyectos colectivos de distintas regiones, orgullo regional pone en valor el esfuerzo, la colaboración, la libertad para emprender y la innovación como motores del desarrollo regional"
¿Qué es orgullo regional?
Es una iniciativa de SOFOFA, colaborativa, desarrollada junto a los gremios regionales para identificar, documentar y difundir historias que reflejan el aporte de las empresas al desarrollo de sus territorios. El proyecto contempla el levantamiento de casos representativos de todo el país, protagonizados por emprendedores, empresarios, trabajadores y proyectos colectivos, los que posteriormente son transformados en contenidos audiovisuales y periodísticos para su difusión en medios digitales, regionales y nacionales. De esta manera, la iniciativa busca visibilizar experiencias con impacto territorial, fortalecer la identidad de cada región y generar una narrativa compartida que releve el valor de la empresa como motor del desarrollo local.