A 13 años del salto fatal
La trágica muerte del comandante Eduardo Varela un día de Navidad
El 25 de diciembre de 2012 quedó grabado para siempre en la memoria de Bomberos de La Serena. Lo que comenzó como una jornada de alegría familiar para los voluntarios de la institución, reunidos en las dependencias de la exCordep, se convirtió en una de las tragedias más dolorosas de su historia. Ese día, un accidente con paracaídas le costó la vida al comandante Eduardo Varela Ramos, una de las figuras más queridas y comprometidas del voluntariado bomberil de la región.
Aquella jornada, Varela Ramos había sido mandatado por el directorio general de la institución para organizar una gran fiesta de Navidad destinada a los hijos de los voluntarios del Cuerpo de Bomberos. La celebración tendría un cierre especial: la llegada del Viejo Pascuero descendiendo en paracaídas, un momento pensado para sorprender y emocionar a los niños presentes. Ese papel sería interpretado por el propio comandante, quien había pasado por la Escuela Militar y era un comando experimentado paracaidista.
El viento que lo cambió todo
De acuerdo con los antecedentes recogidos tras el accidente, la causa de la caída habría sido el fuerte viento que se levantó pasadas las 17:30 horas de esa tarde. Al acercarse a tierra, las corrientes enredaron las cuerdas del paracaídas, dejando al comandante Varela sin control del descenso. En los últimos 50 metros, el equipo se precipitó de manera directa al suelo, sin que él pudiera hacer nada para evitarlo.
Una vocación heredada
La vida de Eduardo Varela Ramos estuvo marcada desde la infancia por la tradición bomberil. Su padre, Eduardo Varela Ansieta, fue durante años voluntario de la institución y llegó a ejercer como superintendente en la zona. Fue él quien le inculcó, desde pequeño, el amor por Bomberos: cada cumpleaños y cada Navidad, los regalos que recibía estaban vinculados a la institución, principalmente camiones carro bomba de distintos tipos.
Esa cercanía temprana con el mundo bomberil marcó su destino. A los 14 años, mientras cursaba su enseñanza media en el Liceo Gregorio Cordovez, decidió ingresar a la Sexta Compañía, Bomba Juan Soldado, dando inicio a una trayectoria de servicio que se extendería por el resto de su vida.
Con el tiempo, Varela Ramos se recibió como ingeniero en Prevención de Riesgos y se desempeñó en el ámbito privado, pero nunca abandonó su compromiso con Bomberos. Su dedicación lo llevó a convertirse en coordinador regional de la Academia Nacional de Bomberos, cargo desde el cual aportó a la formación de nuevas generaciones de voluntarios.
Uno de sus mayores legados fue la creación de la Séptima Compañía del Cuerpo de Bomberos de La Serena, unidad que en la actualidad lleva su nombre en homenaje a su memoria, ubicada en el sector de Las Compañías.
La muerte del comandante Varela Ramos representó un golpe profundo tanto para Bomberos de La Serena como para su familia. El dolor fue especialmente sentido por su madre, hoy también fallecida, por sus hermanos, y en especial por sus cuatro hijos: Monserrat, Eduardo, Diego y Catalina, quienes perdieron a su padre aquel 25 de diciembre en circunstancias que nadie imaginó cuando la jornada comenzó como una celebración pensada para llevar alegría a los niños de la familia de bomberos.