POLÍTICA
Intoxicaciones en niños suben un 400%: exigen cierres seguros en vapeadores
Los diputados Roberto Arroyo (ind) y Catalina Del Real (Rep), integrantes de la Comisión de Salud, impulsan un proyecto de ley para exigir que los líquidos de los vaporizadores cuenten con cierres de seguridad para niños. La iniciativa responde a un alarmante aumento del 400% en las intoxicaciones infantiles asociadas a estos productos.
Según la propuesta legislativa, presentada por ambos parlamentarios, las intoxicaciones por vapeadores crecieron un 400% en los últimos cinco meses. Un dato clave es que el 84% de las consultas al Centro de Información Toxicológica y de Medicamentos (CITUC) de la Pontificia Universidad Católica de Chile por exposición a estos dispositivos corresponden a niños menores de cinco años.
El diputado Arroyo enfatizó la urgencia de la medida: “Estamos frente a productos que pueden quedar al alcance de niños de tres, cuatro o cinco años y cuyos líquidos pueden provocar intoxicaciones graves. Si la ley exige que estos envases sean seguros, necesitamos que esa seguridad sea real, medible y fiscalizable”.
Por su parte, la diputada Del Real añadió que para proteger efectivamente a los menores, no basta con una declaración genérica de seguridad. “Tiene que existir un estándar objetivo que permita comprobar que efectivamente lo es. Esta iniciativa busca cerrar ese vacío y establecer reglas claras para fabricantes, importadores y comercializadores”.
El proyecto establece que este estándar de seguridad deberá ser determinado a través de un reglamento. Este reglamento tendrá la tarea de adoptar o incorporar una norma técnica nacional que sea aprobada por el Instituto Nacional de Normalización, y que debe ser equivalente a los estándares internacionales aplicables a los cierres de seguridad infantil.
Las nuevas exigencias se aplicarían a todos los productos, tanto los fabricados en Chile como aquellos importados. Además, la iniciativa prohíbe fabricar, importar, distribuir, ofrecer o comercializar líquidos de vapeo cuyos recipientes o envases no cumplan con estas nuevas condiciones de seguridad, buscando así una protección integral para los niños.