Víctor Pino, delegado presidencial
"No hubo ninguna presión para acelerar la ficha FIBE de mi vivienda"
En conversación con El Día, el delegado presidencial regional, Víctor Pino, rechazó cualquier tipo de intervención indebida en los procesos de evaluación de la ficha FIBE, asegurando que, tanto su familia como sus vecinos, también resultaron afectados por las inundaciones registradas durante el mes de julio.
Pese a eso, pidió la anulación del instrumento en su vivienda.
-¿Cómo evalúa la emergencia provocada por el sistema frontal de julio?
“Nos tocó enfrentar una emergencia sin precedentes. Conversamos permanentemente con adultos mayores y muchos de ellos nos decían que no recordaban algo similar. Fue una situación extraordinaria que obligó a desplegar todos los recursos disponibles y a tomar decisiones rápidas para llegar a los sectores más afectados”.
-¿Qué estrategia implementaron para responder a las necesidades de las comunas?
“Decidimos desplegar a los seremis en distintas comunas para que fueran un nexo directo entre las autoridades locales y el Gobierno Regional. Eso permitió agilizar soluciones y responder de manera más rápida a las necesidades que surgían. Varias de las acciones que realizamos posteriormente fueron replicadas en otras zonas del país”.
-¿Cuáles fueron las principales dificultades durante los primeros días?
“Inicialmente sólo contábamos con un helicóptero disponible para efectuar rescates y trasladar ayuda. Hasta el sábado ya llevábamos cerca de 118 rescates gestionados por la delegación. Después llegaron más aeronaves y también personal militar, lo que permitió ampliar la capacidad de respuesta. Se trabajó por vía aérea, terrestre y marítima para llegar a sectores aislados".
-Hubo críticas en cuanto a que se demoraron mucho en declarar el estado de emergencia.
“Se demoró lo que se tenía que demorar, dado que aquí hay un factor técnico que es relevante. Hay que reconocer que el general estuvo aquí desde el día miércoles antes que empezara a llover. Él ya estaba en el regimiento, entonces ya estaba realizando toda una logística y una labor de información también. Y al momento de asumir el día lunes, ya sabía todo y se pudo trabajar desde ahí en adelante mucho mejor. Hay también situaciones que son parte de la inteligencia militar y que también que hay que ir sorteando. En esto nosotros no tuvimos mayor complicación, trabajamos muy bien con el general”.
-Otra de las principales controversias se relaciona con la aplicación de la ficha FIBE en su domicilio. ¿Hubo algún tipo de presión para acelerar ese procedimiento?
“No, ninguna presión para acelerar la ficha FIBE de mi vivienda. Yo vivo hace 20 años en un sector de El Milagro, y lo que pasó en mi casa salió en todas partes. Ustedes mismos publicaron el video de mi casa en sus redes sociales, y por eso me entero que mi casa se había anegado, en pleno COGRID, a la 1 de la mañana del 18 de julio. O sea, imagínate el impacto para mí ver mi casa inundada. Llamé a mi señora, y me dice, 'no te quise molestar, por eso no te llamé'. Pero en el intertanto tuve que enterarme que a mi hijo lo sacaron los bomberos del segundo piso en brazos, porque mi hijo tiene 95% de discapacidad y tenía el agua hasta un poquito más bajo la cintura. Pero no hubo presiones de ningún tipo porque nuestros vecinos se afectaron también. Tuvimos cuatro casas de nuestro pasaje que fueron afectadas”.
-¿Pero hubo gestiones de parte de su jefe de gabinete para acelerar el proceso?
“Nos afectamos el 18 de julio y siguió lloviendo hasta el 21. Comprenderás que la casa quedó sola y el agua siguió ahí. Yo llegaba con botas, me metía a la casa y me iba al segundo piso a dormir. Llegó agosto y, aproximadamente, el 19 de agosto, los vecinos me dicen: 'oiga, vecino, ¿usted sabe cuándo van a venir a ver lo de las fIchas?', que es tal cual como cuando íbamos a las otras comunas de la región y nos decían lo mismo. Entonces tú, ¿qué respondías? 'Vamos a averiguarlo. Vamos a preguntar'. Eso fue lo único que hicimos. Entregamos en esa oportunidad la información de dos sectores de La Serena por los que en ese mismo momento nos habían preguntado. Y se hicieron las consultas por los canales correspondientes”.
-¿Cómo interpreta las críticas que surgieron posteriormente?
“Lo curioso es que cuando uno intenta evitar problemas, hay quienes terminan inventando problemas. Eso es lo que me complica. Cuando yo me entero que pasaron por mi casa, digo, '¿sabes qué? Vamos a anular esta cuestión'. Y se conversa y se anula. ¿Sabes por qué pedí anular? Para evitar problemas. Entonces ahí es donde está lo curioso. Nosotros seguimos concentrados en resolver las necesidades de las personas afectadas”.
-También ha recibido cuestionamientos por su exposición pública durante la emergencia. ¿Cómo responde a esas críticas?
“Las críticas siempre van a existir. Hay personas que están para eso. Yo me dediqué a trabajar. Estuvimos en terreno durante toda la emergencia, coordinando ayudas, gestionando maquinaria y manteniendo contacto permanente con los alcaldes. Lo importante es que el trabajo hable por sí mismo. Como gobierno habíamos ejecutado cerca de 27 mil millones de pesos en la región en poco más de un mes. Son recursos destinados a maquinaria, ayudas de emergencia y distintos instrumentos de apoyo para las familias afectadas”.
-¿En qué estado se encuentra el proceso de reconstrucción?
“Hay obras que no se pueden resolver de un día para otro. El caso del puente El Arrayán es un ejemplo. Primero se construyó un bypass, luego vendrá un puente mecano y posteriormente la reconstrucción definitiva. Son etapas que responden a criterios técnicos y de seguridad”.
-¿Qué opina de que a algunos seremis se les califique como "fantasmas" o que "no se ven"?
“Lo que hay que ver es que la gestión de los seremis está supeditada al trabajo con las comunidades y con sus diferentes actores. Por ejemplo, al sector minero no lo podemos llevar a trabajar con los agricultores, pero sí con sus mineros y con la pequeña minería. Hoy día, el seremi tiene una labor súper importante con ese sector y es muy querido por la gente. Pero tú me decías que eso no se ve. Sin embargo, yo lo sé, y adivina quién lo evalúa: yo.
Y lo sé porque he estado en las reuniones con él, comparto con las personas, y los ministros también lo saben, sus subsecretarios también ven las gestiones. Entonces, para nosotros, hoy día la medición de prensa es importante, y siempre lo va a ser porque tenemos que mirarnos. Pero lo más importante aquí es la gestión que tengan nuestros seremis”.
-También se cuestionó que Carlos Rodríguez, su jefe de gabinete, no cumplía con la Ley del Lobby.
“Cuando hay una empresa la gente quiere hablar con el delegado por lo general. Nos pueden pedir una reunión por lobby por muchas cosas. Ahora, también está la reunión en que digo que no, porque puedo decir que no también. Pero hay que saber cómo funciona la ley del lobby. Por eso yo te digo: hay que preguntarles a los expertos”.
-¿A qué atribuye el clima político que ha rodeado su gestión durante los últimos meses?
“Las razones pueden ser múltiples. Algunas pueden ser políticas y otras personales. Lo importante es seguir trabajando y contar con el respaldo del Presidente de la República, del Ministerio del Interior y de los alcaldes de la región. Nosotros vamos a seguir enfocados en la recuperación y en las tareas que todavía quedan pendientes”.
-Usted ha sido un impulsor de la desaladora. Cree que ahora que tenemos agua en la región, ¿deje seguir siendo una prioridad?
“No podemos olvidar que nos quedamos ocho días sin agua. Eso es brutal; estuvimos todos afectados. Toda la conurbación La Serena-Coquimbo. Y hoy día la solución que tenemos es la planta desaladora. Eso nos permitiría no tener nunca más un corte de ocho días de agua. Y tenemos que trabajar doblemente ahora, porque se solicitó una ampliación de plazo. Y ahí está mi labor como delegado, agilizar que eso ocurra.
Conocemos la realidad de la región y tenemos que enfrentar esto con decisión y decir: 'oye, ¿sabes qué? La planta desaladora es una prioridad, porque, independientemente de que haya agua, lo que nos pasó no fue porque no había agua'. El corte nos afectó porque había mucha agua, y eso destruyó la bocatoma de la planta de tratamiento de potabilización de Las Rojas, y los pozos alternativos que también inyectan agua al sistema quedaron arrasados por el agua. Por eso se trata de la seguridad hídrica de la conurbación. Ahora, si hubiera una pequeña planta en Ovalle que alimentara también a la comuna, podríamos evitar lo mismo.
Entonces, estas plantas desaladoras sí cumplen una función relevante, aunque quizás muchos todavía tienen temor, pero son fundamentales. Y lo vemos en el norte de Chile: sin agua no podíamos abrir los colegios porque algunos no tenían. Los restaurantes no funcionan, los hoteles no funcionan. Entonces, hoy día, para mi gestión como delegado, el que tengamos seguridad hídrica también es fundamental. Y no basta solo con tener los embalses llenos, sino que también tenemos que hacer que ese proyecto de desaladora sea una realidad”.