CORRUPCIÓN EN LAS FILAS
Dan de baja a PDI que entregaba información al crimen organizado
Un remezón de proporciones tectónicas sacude las estructuras internas de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) en la Región de Coquimbo. Lo que comenzó como una labor rutinaria en los laboratorios periciales ha terminado por destapar una intrincada red de filtraciones, pagos en la sombra e infiltración del crimen organizado transnacional en el corazón de los organismos encargados de velar por la seguridad pública.
Un experimentado agente policial, con más de dos décadas de servicio ininterrumpido a la nación, fue dado de baja tras descubrirse su directa implicación en la venta de información privilegiada al denominado "Clan Chen", una peligrosa mafia china que ha extendido sus garras a lo largo del territorio nacional.
El caso, que se maneja bajo un absoluto e inquebrantable hermetismo en las dependencias regionales de la PDI, expone una de las aristas más complejas del combate contra la delincuencia organizada, como es la vulnerabilidad de las propias instituciones encargadas del control social ante el poder corruptor del dinero.
EL TOPO DE LACRIM
Durante más de dos décadas, Manuel Figueroa Vera fue la imagen del funcionario correcto. Asignado al Laboratorio de Criminalística (LACRIM) de la PDI en la región, el perito policial no levantó sospechas entre sus pares ni entre sus superiores directos. De acuerdo con indagaciones periodísticas, Figueroa mantenía una conducta impecable en la unidad local, cumpliendo con rigor y disciplina las tareas encomendadas dentro del área forense y de apoyo técnico.
Sin embargo, detrás de esa fachada de profesionalismo y compromiso institucional se escondía un engranaje clave para la operatividad en las sombras de una de las mafias más prolíficas y complejas detectadas en el país.
La caída del experimentado funcionario se desencadenó tras una sigilosa operación liderada por el Departamento V de la PDI, la unidad de contrainteligencia encargada de velar por la integridad interna y detectar cualquier desviación del deber dentro de las filas policiales. Las pesquisas de este departamento especial no nacieron de manera aislada, se enmarcan en un megaproceso judicial de amplia repercusión nacional que salpica al exfiscal Vinko Fodich, tres funcionarios de la PDI y dos asesores financieros del propio Clan Chen, quienes habrían conformado una estructura para secuestrar y extorsionar a miembros de la misma mafia oriental.
Fue precisamente en el seguimiento de esas redes de encubrimiento donde los sabuesos de contrainteligencia tropezaron con el nombre de Figueroa Vera. Acorralado por la contundencia de las pruebas y enfrentado a interrogatorios minuciosos, el ahora expolicía terminó por rendir una confesión completa y detallada que desnudó el valor de la información en el mercado negro del crimen organizado.
CONSULTAS A 100 MIL PESOS
Según reportes de prensa divulgados por Canal 13, la confesión de Figueroa Vera ante los agentes de contrainteligencia no dejó espacio para dudas sobre el grado de penetración de la mafia en sus tareas diarias. El exintegrante del LACRIM reveló que su nexo con la red delictual se concretó a través del ámbito familiar, ya que conoció a Stefano Andreotti Parada -un contador que trabajaba para las finanzas del Clan Chen- por intermedio de su concuñado, quien compartía prisión preventiva con el propio Andreotti.
El contador vio en el funcionario policial la llave maestra para acceder al cerebro informático de la PDI. De acuerdo a la declaración del imputado, Andreotti comenzó a solicitarle consultas periódicas a las bases de datos estratégicas del Estado. "Debo haber realizado unas veinte a treinta consultas por Rut en los sistemas BRAIN, GEPOL y SIBI, las que eran pagadas, alrededor de 100 pesos por consulta realizada, dinero que era transferido a mi cuenta Rut del BancoEstado de diferentes cuentas bancarias que manejaba este contador", confesó el expolicía en el interrogatorio.
El objetivo de estas filtraciones era estratégico y vital para los delincuentes. Andreotti necesitaba saber con exactitud si determinados individuos estaban bajo el radar de la PDI, si registraban antecedentes penales pendientes o si existían órdenes de detención libradas en su contra por los tribunales de justicia. Los datos del sistema BRAIN (análisis criminal), GEPOL (gestión policial) y SIBI (sistema de información de datos) eran entregados sistemáticamente a la mafia a cambio de remuneraciones.
A pesar de que el valor unitario declarado por el exfuncionario parece ínfimo por cada búsqueda individual, las estimaciones investigativas sugieren un impacto económico desproporcionadamente mayor. Se calcula que el flujo total de ingresos ilícitos que Figueroa Vera pudo haber recibido por este esquema de filtración constante ascendería a cerca de 30 millones de pesos, dinero distribuido a través de un esquema de depósitos fragmentados desde múltiples cuentas administradas por la ingeniería contable del Clan Chen.
HERMETISMO EN LA POILICÍA
Tras consultas en la PDI de La Serena sobre este caso de corrupción interna, el hermetismo fue total. Las fuentes policiales locales declinaron profundizar en los pormenores de la detención o las ramificaciones del caso, argumentando que la causa se encuentra bajo estricta reserva por encontrarse en plena fase de instrucción e investigación penal.
No obstante, desde la institución confirmaron la drástica medida administrativa adoptada de forma inmediata. "A contar del 10 de septiembre del 2026, conocidos los hechos, (Manuel Figueroa Vera) ya no es funcionario de la PDI, existiendo una investigación penal por parte del Ministerio Público y un sumario administrativo en la institución".
El proceso judicial contra el grupo central en el que se enmarca este hallazgo inició formalizaciones masivas el 11 de septiembre, imputando al exfiscal Vinko Fodich, a los policías implicados y a los articuladores financieros. No obstante, las autoridades han sido enfáticas en señalar que las diligencias del Departamento V de la PDI distan de haber concluido y las pistas sobre posible corrupción interna continúan abiertas.
"TRAICIÓN INSTITUCIONAL"
El escándalo desatado en la PDI tuvo un inmediato eco en el Parlamento, encendiendo las alarmas sobre el déficit de controles en el aparato público para evitar la penetración de las bandas transnacionales.
El diputado Daniel Manouchehri abordó la gravedad de lo ocurrido en declaraciones para diario El Día, enfatizando que la penetración de las mafias en las estructuras del Estado representa el punto ciego de las políticas de seguridad actuales. "Hoy día todas las semanas tenemos noticias de algún funcionario público involucrado con el crimen organizado y eso es muy complejo, porque no sacamos nada con hacer leyes severas si aquellos que están a cargo de resguardar la seguridad de la gente en las diversas instituciones del Estado terminan vinculados con el crimen organizado", afirmó el parlamentario.
Ante este diagnóstico, Manouchehri promueve un proyecto de ley bautizado conceptualmente como "Traición Institucional", una iniciativa parlamentaria que busca elevar drásticamente las penas para los servidores públicos que colaboren activa o pasivamente con bandas delictivas.
El proyecto contempla sanciones privativas de libertad severas, que en el diseño de la moción superan en escala a las impuestas a los propios integrantes de las bandas criminales. También, incapacidad absoluta y de por vida para volver a ejercer cualquier tipo de función, cargo u oficio público. Tratamiento penal calificado al considerar que el funcionario corrompido vulnera la fe pública y el mandato constitucional. "Cuando una autoridad o funcionario le abre la puerta al crimen organizado, no solo comete un delito, está traicionando la confianza de todo un país", enfatizó el legislador, remarcando que el proyecto cuenta con un respaldo transversal que abarca desde el oficialismo hasta bancadas de oposición como la UDI, Renovación Nacional y el Partido de la Gente (PDG).
Los impulsores de la norma esperan que el texto sea puesto pronto en tabla para su discusión prioritaria en la Comisión de Constitución y el hemiciclo.