Giuliana Seura, barbera
La joven serenense que derribó prejuicios y se coronó como la mejor Lady Barber de Chile
A sus 21 años, Giuliana Gianina Patricia Seura Olguín ya sabe lo que significa luchar contra los prejuicios, trabajar mientras estudia y perseguir un sueño, aún cuando parece imposible.
La joven serenense acaba de escribir uno de los capítulos más importantes de su historia al ganar la categoría Lady Barber Chile en el Aconcagua Barber Fest 2026, realizado los días 24 y 25 de agosto en Los Andes.
El evento reunió a algunos de los nombres más importantes de la barbería nacional e internacional, entre ellos referentes como Byrd Mena y Eddy Crea, además de cientos de profesionales provenientes de distintas regiones del país que llegaron para competir, perfeccionarse y compartir experiencias.
La alegría fue aún mayor para la Región de Coquimbo porque en la misma ceremonia también fue premiado Maximiliano Monroy, quien obtuvo el reconocimiento de Mejor Barber de Regiones, un profesional clave en la formación de Giuliana durante sus primeros años como barbera.
Sin embargo, detrás de aquella imagen de celebración hay una historia construida sobre largas jornadas de trabajo, dudas, frustraciones y una profunda convicción de que el talento no tiene género.
UNA PASIÓN QUE NACIÓ DE MANERA INESPERADA
La barbería llegó a la vida de Giuliana cuando menos lo esperaba.
Desde muy joven pasaba horas viendo videos en redes sociales. Le llamaban especialmente la atención aquellos registros donde se escuchaba el sonido de las máquinas cortapelo. Lo que para otros era simplemente entretenimiento o relajación, para ella comenzó a transformarse en curiosidad.
Veía cómo los profesionales realizaban cortes, degradados y transformaciones completas en cuestión de minutos y eso generó fascinación.
Por aquellos años llevaba el cabello largo, pero nunca terminó de sentirse cómoda con ese estilo. Cuando decidió cortárselo, apareció una de las figuras más importantes en su historia, su tío Esteban. Fue él quien la apoyó desde el primer momento.
La acompañó a la barbería, la animó a atreverse y más tarde se transformó en uno de los principales impulsores de una idea que comenzaba a rondar su cabeza.
"Me gustaría cortar cabello algún día", pensaba. Fue entonces cuando su tío le dijo que dejara de pensarlo y comenzara a hacerlo. Abrirse paso en un mundo de hombres y a los 18 años ingresó a un curso de barbería clásica en La Serena.
No era un escenario fácil.
Por esos días había muy pocas mujeres dedicadas profesionalmente al rubro en la región y la mayoría de las barberías estaban dominadas por hombres, muchos de ellos extranjeros, en una industria que todavía parecía resistirse a la incorporación femenina.
Aun así, siguió adelante. Aprendió técnicas básicas, degradados tradicionales, arreglo de barba y limpieza facial, pero entendió rápidamente que la formación recién comenzaba.
Mientras otras personas disfrutaban su tiempo libre, ella dividía sus días entre estudios, trabajo y barbería. Incluso pasó por distintas carreras antes de encontrar claridad sobre lo que realmente quería hacer. Estudió Kinesiología durante un semestre y luego ingresó a Maquinaria Pesada, carrera que actualmente está próxima a terminar.
Los primeros años no fueron sencillos, porque más de una vez escuchó comentarios desalentadores. Algunos clientes rechazaban atenderse con ella simplemente por ser mujer; otros cuestionaban su experiencia y, algunos, ni siquiera le daban la oportunidad de demostrar lo que sabía hacer.
"Pasé por muchas situaciones frustrantes, porque hay mucho prejuicio, pero seguí insistiendo”, relata.
Lejos de rendirse, decidió utilizar cada obstáculo como una motivación. Poco a poco comenzó a ganar confianza y en ese proceso, sus compañeros de trabajo también jugaron un papel fundamental.
“Me decían siempre que creyera más en mí misma, que tenía talento y que podía llegar mucho más lejos de lo que imaginaba”, eso me ayudaba mucho añade Giulana.
Con el tiempo llegaron los primeros clientes fieles, aquellos que apostaron por ella cuando recién comenzaba. Clientes que incluso hoy siguen acompañándola y que se transformaron en una parte importante de su crecimiento profesional.
“Son mis regalones y generaron muchísima confianza en mi talento y eso no tiene precio”
EL SALTO HACIA SU PROPIO NEGOCIO
Tras perfeccionarse en distintas barberías de la zona y desarrollar un estilo más moderno y urbano, Giuliana enfrentó otra gran decisión y se independizó. Junto a Cristian Órdenes -quien también compitió como mejor barbero de regiones- y Santiago Rodríguez, compañeros con quienes compartía la visión de hacer las cosas de manera diferente, decidieron abrir su propia barbería.
Así nació CutShape (Barber Studio CutShape en Instagram). No fue un proceso sencillo, porque sentía miedo.
Miedo a no conseguir clientes. Miedo a no reunir el dinero suficiente para cubrir gastos. Miedo a fracasar.
Pero también existía la convicción de que podían construir algo distinto. Desde el primer día apostaron por formalizar completamente el negocio, pagar impuestos, obtener patentes y desarrollar un espacio profesional donde otros barberos también encontraran oportunidades de crecimiento.
Hoy la barbería ya se acerca a cumplir su primer año y se ha transformado en una vitrina para nuevos talentos de la región.
UNA NOMINACIÓN QUE JAMÁS ESPERÓ
Cuando comenzaron las postulaciones para el Aconcagua Barber Fest 2026, Giuliana ni siquiera pensó en participar. Miraba a otras competidoras con miles de seguidores en redes sociales, embajadoras de marcas internacionales y profesionales con una trayectoria mucho más extensa.
Ella apenas llevaba poco más de un año desarrollando su carrera de manera profesional. Por eso no se postuló.
Sin embargo, recibió una sorpresa inesperada. Los organizadores del evento la contactaron para informarle que había sido nominada por ellos mismos a la categoría Lady Barber Chile.
La noticia la impactó profundamente, ya que por primera vez sintió que su trabajo estaba siendo visto a nivel nacional. Ya fuera ganadora o no, para ella aquello era una victoria.
El 25 de agosto llegó el momento de la premiación. En el salón se encontraban algunos de los nombres más importantes de la barbería chilena y los nervios eran inevitables.
Giuliana había viajado junto a todo el equipo de Cut Shape, pero mantenía expectativas moderadas. De hecho, estaba convencida de que no ganaría.
Entonces escuchó su nombre. La ganadora de la categoría Lady Barber Chile era ella y l emoción fue inmediata.
“Comencé a llorar antes de subir al escenario. Estaba muy emocionada. Mire a mis compañeros que también celebraban emocionados, y entendí que todo el esfuerzo había valido la pena”.
Aquella estatuilla representaba mucho más que un premio. Era el reconocimiento a las horas de estudio, a los sacrificios personales, a los clientes que confiaron en ella desde el inicio y a todos quienes la apoyaron cuando comenzaba a construir su camino.
UNA BARBERA QUE TAMBIÉN BUSCA AYUDAR
Pero si hay algo que diferencia a Giuliana, es que su historia no se limita únicamente a la barbería. Durante los últimos años ha organizado distintas jornadas solidarias para ayudar a personas afectadas por incendios, inundaciones y otras emergencias.
Ha trabajado jornadas completas destinando la recaudación a familias damnificadas tanto en Chile como en otros países. Lo hizo con los incendios de Viña del Mar, con las lluvias que afectaron a la Región de Coquimbo y con campañas de apoyo para comunidades en Venezuela y Colombia.
Para ella, ese compromiso social es tan importante como cualquier reconocimiento profesional. "A mí me gustaría que me recuerden más por ayudar a las personas que por cortar cabello", afirma.
Hoy Giuliana sigue perfeccionándose, realiza cursos de formación y continúa desarrollando su carrera mientras finaliza sus estudios de Maquinaria Pesada. Sin embargo, su principal objetivo va más allá de los premios.
“Quiero abrir espacios para otras mujeres dentro del rubro, demostrar que la barbería también puede ser un lugar para ellas y seguir dejando una huella positiva en las personas”. Además, trabaja para unir a este rubro, en donde la competencia en ocasiones genera roces. Para ello piensa en talleres compartidos y otras actividades que permitan que todos destaquen.
Porque más allá del trofeo obtenido en Los Andes, su historia es la prueba de que los sueños pueden construirse incluso cuando nadie apuesta por ellos. A sus 21 años, Giuliana Seura no solo se convirtió en la mejor Lady Barber de Chile. También se transformó en un ejemplo de perseverancia, valentía y pasión para toda una generación que busca abrirse camino sin importar los prejuicios.
Y por la forma en que ha construido su historia, todo indica que este reconocimiento no es el final del recorrido, sino apenas el comienzo.