HAN PASASDO DOS AÑOS

La misteriosa historia de la pareja de amigos desaparecidos en Monte Patria

La última vez que se vio a María Rojas y Julio Muñoz, compartían una cerveza en una construcción liviana donde en el pasado funcionó una vulcanización en la propiedad de la mujer. Sus familias sigue a la espera de saber qué ocurrió y de conocer el paradero de ambos.
María Rojas y Julio Muñoz se encuentran desaparecidos desde el 26 de agosto del 2024 y a la fecha no existe pista alguna que permita dar con su paradero.
María Rojas y Julio Muñoz se encuentran desaparecidos desde el 26 de agosto del 2024 y a la fecha no existe pista alguna que permita dar con su paradero.
viernes 18 de septiembre de 2026

A dos años de la enigmática jornada en que se les perdió la pista, la desaparición de María Rojas Cuadros (48) y Julio Muñoz Marín (35) en la localidad rural de Huatulame, comuna de Monte Patria, se consolida como uno de los enigmas policiales más complejos de la Región de Coquimbo.

A pesar de los despliegues de la Policía de Investigaciones (PDI) y las directrices del Ministerio Público, el caso continúa sin una teoría resolutiva, inmerso en un inquietante hermetismo.

EL ÚLTIMO ENCUENTRO

El 26 de agosto de 2024 transcurría como un día habitual en la zona precordillerana del limarí. Julio Muñoz Marín, un residente de la zona que retornaba temporalmente a la provincia tras desempeñarse en faenas laborales en el norte del país, acudió a visitar a María Rojas Cuadros. La mujer, reconocida por sus vecinos por su labor en la crianza de ganado caprino y por realizar traslados de pasajeros, lo recibió en su inmueble, en un espacio que anteriormente albergaba una pequeña vulcanización.

Según el testimonio entregado el 2024 por Jael Cortés, hija de María, ambos compartían de manera tranquila una cerveza mientras conversaban. No existían señales de conflicto ni alteración en la rutina familiar. Julio había arribado al sector a bordo de su camioneta. Sin embargo, tras ese breve encuentro vespertino, su hija pensó que posteriormente se había acostado, pero fue a la mañana siguiente cuando se percataron que la mujer no estaba en su dormitorio ni en la casa.

En efecto, al notar que su madre no respondía llamadas ni mensajes, la familia acudió a la vivienda. La sorpresa fue mayúscula al constatar que todas las pertenencias de la mujer -documentos de identidad, vestimentas e insumos personales- se encontraban intactos. Su teléfono celular fue hallado posteriormente en el mismo predio de la vulcanización. Esta evidencia descartó tempranamente la tesis de un abandono de hogar de carácter voluntario.

EL MISTERIO DEL VEHÍCULO

Tras interponer una denuncia por presunta desgracia, Carabineros de Chile, detectives de la PDI y cuadrillas integradas por familiares y residentes emprendieron intensos operativos de rastreo. La búsqueda cubrió cerros, quebradas, lechos de ríos y rutas adyacentes a Huatulame y El Palqui.

Uno de los factores que complica la labor investigativa es la complejidad geográfica del terreno, caracterizado por senderos rocosos, caminos secundarios no enrolados y escasa señal de telecomunicaciones. A esto se suma la ausencia total de sistemas de video de vigilancia en los accesos rurales, lo que impidió reconstruir la ruta de salida de los involucrados.

El elemento central que desconcierta a los peritos es la falta de ubicación de la camioneta en la que viajaba Julio Muñoz. El vehículo no ha sido localizado en garajes, desarmadurías ni rutas interprovinciales, un antecedente que ha llevado a las policías a no descartar ninguna línea investigativa, desde un accionar de terceros o privación de libertad, hasta un accidente vehicular en una falla del terreno inaccesible, pero en dos años no se ha arribado a buen puerto en ninguna de las posibles aristas.

ANGUSTIA E INCERTIDUMBRE

Las familias de las víctimas han mantenido silencio frente a los medios de comunicación, pero han insistido en que la causa no sea archivada.

En el entorno local se remarca el perfil pacífico de ambos vecinos, lo que vuelve aún más inverosímil la hipótesis de ajustes de cuentas o conflictos previos que pudieron aparecer como teorías en un momento.

Además, se decartó que ambos mantuvieran algún tipo de relación sentimental, luego que eran amigos de largos años y  era normal que se encontraran cuando ambos contaban con el tiempo para ello.

El Ministerio Público mantiene la causa abierta y bajo reservas procedimentales para no entorpecer los peritajes científicos ni las órdenes de investigar instruidas a las brigadas especializadas de la PDI. No obstante, a dos años del suceso, la incertidumbre persiste entre los habitantes de Monte Patria, quienes aguardan respuestas claras sobre el paradero de María y Julio.

AUTORIDADES PREOCUPADAS

El hecho ha impactado incluso a las autoridades locales. El alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, también ha reaccionado a lo ocurrido en su comuna y ha reconocido que se trata de un caso inusual.

“Es un misterio policial que no ha tenido respuesta. Permanentemente en las mesas de seguridad pública se consulta al fiscal y a las policías, pero no hay rastro. Es muy extraño que dos personas desaparezcan sin dejar ninguna huella”, señaló.

El edil dice que comprenden la angustia de la familia. “No han tenido resultados positivos pese a todas las pericias realizadas. Se han barajado múltiples hipótesis, pero ninguna ha permitido avanzar con pruebas concretas que ayuden a resolver el caso”.

Asimismo, sobre estos hechos, el alcalde de Monte Patria señaló a diario El Día en marzo del presente año que, desde su experiencia en la comuna, no recuerda un caso de características similares. “No ha tenido ninguna solución. Yo no recuerdo un caso igual”.

CASO SIGUE ABIERTO

Aunque no se realizan diligencias como las realizadas en los primeros días de búsqueda, como rastreo en el lugar donde se les vio por última vez y en sus alrededores, por parte de la policía, la causa no se ha cerrado y permanece abierta, a la espera de algún testimonio o que surja alguna pista que permita resolver el caso.

Si bien desde  el Ministerio Público confirman que la causa continúa vigente mientras no exista una persona imputada por los hechos, para las familias y vecinos del sector de Huatulame, el caso se ha convertido en un misterio y también permanecen a la espera de que sea resuelto. En esa línea, sus parientes no pierden la esperanza de que ambos aparezcan con vida.