REVISIÓN DE DEFENSAS FLUVIALES

Piden reforzar defensas del río Limarí previo a descargas de La Paloma

Mientras el alcalde de Ovalle advirtió que persisten deficiencias en las defensas fluviales del río Limarí, la junta de vigilancia coincidió en la necesidad de una mayor intervención en la infraestructura ante crecidas extraordinarias. Por su parte, desde la delegación presidencial se solicitó una inspección técnica aguas abajo del embalse.
El estado de las defensas fluviales del río Limarí vuelve a estar bajo la lupa ante las próximas descargas del embalse La Paloma. (Foto: Cedida)
El estado de las defensas fluviales del río Limarí vuelve a estar bajo la lupa ante las próximas descargas del embalse La Paloma. (Foto: Cedida)
jueves 29 de octubre de 2026

Por: Martha Hecherdorsf

A poco más de tres meses de los temporales de julio y a días del inicio de las descargas controladas del embalse La Paloma, el estado de las defensas fluviales del río Limarí vuelve a estar bajo revisión.

Ello, pues el alcalde de Ovalle, Héctor Vega, sostiene que existen obras de enrocado y encauzamiento aún pendientes, por lo que la delegación presidencial provincial solicitó una inspección técnica de las defensas situadas aguas abajo del embalse.

La preocupación municipal no apunta a la apertura programada de las compuertas, sino a las condiciones en que se encuentra el cauce para enfrentar crecidas de mayor magnitud. El propio alcalde indicó que las descargas anunciadas corresponden a un procedimiento normal que no debiera generar mayores problemas para las defensas existentes, y diferenció ese escenario de un eventual temporal intenso.

Propuesta de reforzamientos

Vega fundamentó sus inquietudes basado en el Plan Manejo de Cauces Cuenca Río Limarí, elaborado para la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), cuyo informe final data de febrero de 2021. Según explicó, el enrocado de protección de Ovalle presenta dos necesidades: aumentar su altura y extenderlo hacia el sector próximo a las instalaciones de Aguas del Valle, cerca de la confluencia de los ríos Grande y Hurtado.

“Y esas deficiencias, hasta el día de hoy, no se han solucionado”, afirmó el jefe comunal. Añadió que, aunque se han desarrollado faenas preventivas en quebradas como Quebrada Seca de Sotaquí y sectores de La Placa y La Torre, considera que faltan intervenciones directamente en el río Limarí. 

“Si cae una lluvia como la que cayó en julio con los dos embalses llenos, tendríamos bastantes problemas. Por eso, lo que estamos solicitando es poder mejorar y encauzar el río”, puntualizó.

Vega agregó que el río Limarí lleva años sin trabajos de encauzamiento y que actualmente presenta una importante acumulación de material arrastrado por las lluvias anteriores. A su juicio, estas condiciones dificultan el escurrimiento del agua, por lo que insistió en la necesidad de intervenir el cauce para mejorar su flujo y evitar que se disperse.

Sectores prioritarios

Por su parte, el vocero de la Junta de Vigilancia del Río Limarí, Río Grande y sus afluentes, Roberto Vega, señaló que parte de las defensas del río ha recibido mantención y distinguió entre el aumento gradual de caudales previsto para noviembre y las condiciones que podrían producirse con precipitaciones extraordinarias.

“En el caso de que hubiera una nueva precipitación habría que hacer un encauzamiento mayor al río”, sostuvo. En ese sentido, el dirigente identificó como sector prioritario el tramo que atraviesa el área urbana de Ovalle hasta La Chimba, principalmente por la presencia de población e infraestructura que requiere protección. También recordó que durante una reciente evacuación de agua desde el embalse Recoleta las defensas respondieron sin mayores inconvenientes, según su evaluación.

En cuanto a La Paloma, explicó que las descargas se realizarán progresivamente y de acuerdo con el comportamiento del agua. Su planteamiento coincide con el llamado de las autoridades a no confundir una operación planificada del embalse con una crecida extraordinaria de origen meteorológico.

Solicitud de inspección

En tanto, la delegada presidencial provincial del Limarí, Ivón Guerra Aguilera, informó que desde el Ministerio del Interior, a través de la Unidad de Emergencia Regional, se solicitó a la DOH “una revisión e inspección intensiva de las defensas fluviales río abajo del embalse La Paloma”.

Agregó que, en coordinación con el equipo de emergencia de la municipalidad de Ovalle, se está elaborando un mapeo técnico para orientar las acciones ante eventuales contingencias. Sin embargo, no se precisó si la inspección ya fue realizada ni cuándo estarían disponibles sus resultados. 

De todas formas, Guerra llamó a la tranquilidad respecto de las descargas. “El vertimiento de aguas desde el embalse se realizará de manera progresiva y no de golpe, por lo que el incremento del cauce será gradual y no debería generar situaciones de mayor riesgo”.

También recomendó a los vecinos mantenerse informados y evitar acercarse a los flujos de agua una vez iniciada la operación.

Trabajos en Monte Patria

Aunque el embalse La Paloma se encuentra en Monte Patria, las aguas liberadas por sus compuertas continúan por el río Grande hacia Ovalle, donde se concentran las inquietudes antes descritas por el estado de las defensas fluviales. 

“Desde nuestra oficina compartimos y comprendemos plenamente las inquietudes preventivas expresadas por el alcalde de Ovalle. Si bien el embalse se encuentra ubicado en nuestro territorio, sus descargas controladas fluyen directamente aguas abajo, impactando el caudal del río Grande y la infraestructura fluvial de las comunas vecinas”, señalaron desde el municipio de Monte Patria

De igual forma, equipos del municipio realizaron trabajos preventivos de limpieza y encauzamiento tras los temporales de julio en sectores como El Palqui, Tulahuén, Huatulame y Mostacilla, por lo que sus defensas fluviales de competencia local se encuentran estables y operativas, aunque se mantiene un monitoreo permanente.

El embalse La Paloma comenzará a evacuar agua el 4 de noviembre, inicialmente a través de válvulas y con un caudal de cinco metros cúbicos por segundo. Desde el día siguiente se contempla el uso de una compuerta, con incrementos graduales sujetos a evaluación, según informó la administración del sistema.