PREOCUPACIÓN POR EL CLIMA EN PRIMAVERA
Lluvias y vientos de octubre complican cultivos y retrasan siembras en el Limarí
Por: Martha Hecherdorsf
Las lluvias inesperadas de octubre, acompañadas de vientos y bruscos cambios de temperatura, están complicando las labores agrícolas en distintos sectores del Limarí.
En El Palqui, se registran graves efectos en la floración de parras y durazneros, mientras que en Tulahuén, la incertidumbre por el riego ha postergado la ejecución de nuevas siembras. A ello se suman daños que el propio Ministerio de Agricultura constató recientemente en dos predios de Río Hurtado, tras las intensas precipitaciones registradas en esa comuna.
La situación genera preocupación entre los productores, especialmente por sus posibles consecuencias en el desarrollo de hortalizas, uva de mesa y otros cultivos de temporada. Y aunque todavía no existe un balance general de pérdidas, los dirigentes advierten mayores gastos preventivos y dificultades para mantener el riego, debido a daños que persisten desde los temporales de julio.
Efectos en frutales y hortalizas
Fidel Salinas, representante de los pequeños agricultores de El Palqui, en Monte Patria, explicó que en su sector no ha llovido demasiado, pero las rachas de viento registradas en octubre han afectado la floración de parras y pequeños huertos de duraznos. “El clima ha estado muy cambiante”, señaló.
Según el dirigente, la caída de las flores genera inquietud por sus posibles consecuencias en la formación de frutos, aunque todavía no existe una estimación de pérdidas. Salinas identificó a las hortalizas y la uva de mesa entre los cultivos que requieren especial atención frente a las condiciones meteorológicas variables.
Agrega que la humedad y los cambios de temperatura pueden favorecer la aparición de hongos, por lo que los agricultores deben evaluar medidas preventivas, incluidas aplicaciones adicionales de fungicidas. A estos gastos se suma la necesidad de utilizar mallas y cubiertas plásticas para proteger cultivos de temporada como tomates, melones y choclos, medidas que representan una inversión adicional difícil de asumir para algunos pequeños productores.
Y ante posibles lluvias en noviembre y diciembre, pidió asistencia técnica. “La idea es estar preparado, informado también de la situación”, expresó.
Incertidumbre para sembrar
Una situación diferente describió Ricardo Villalón, representante de los pequeños agricultores de Tulahuén, también en Monte Patria. Aunque asegura no tener antecedentes de daños directos recientes en cosechas, sostiene que la intermitencia del suministro de agua ha llevado a varios productores a postergar sus siembras.
Villalón relató que debieron utilizar maquinaria para reparar nuevamente un canal obstruido tras precipitaciones anteriores, además de la presencia de abundantes sedimentos después de una crecida del río, lo que genera dificultades para su aprovechamiento, especialmente en sistemas de riego por goteo que requieren que no haya obstrucciones.
“Tuvimos que meter una máquina de nuevo para reparar un canal que con la lluvia anterior nos volvió a tapar un poco”, explicó Villalón. Según relató, estas dificultades también han impedido que su familia concrete la instalación de huertas destinadas al autoconsumo, debido a la incertidumbre sobre la disponibilidad de agua.
“Hay tanta agua, pero no está segura. Entonces nadie quiere arriesgarse a plantar o a sembrar”, expresó. El dirigente advierte que, pese a la presencia del recurso hídrico en los cauces, los productores no tienen asegurada su llegada a los terrenos con la regularidad necesaria.
Canales aún vulnerables
En Río Hurtado, en tanto, otro agricultor coincidió en que las dificultades con el riego siguen condicionando la producción. Según explicó, los daños que dejaron los temporales de julio en los canales todavía no han sido completamente superados, mientras nuevas crecidas amenazan con perjudicar los avances en su reparación. Esta situación ha obligado a algunos agricultores a destinar recursos adicionales para intentar recuperar el suministro de agua.
“Ahora, nosotros le decimos la sequía húmeda, porque estamos en sequía todavía, porque vemos pasar el agua pero no podemos sacarla. Como están destruidos los canales, no sirve de nada”, expresó el productor, quien puntualizó que, mientras no se recuperen los canales, el agua continuará pasando por el río sin que puedan aprovecharla adecuadamente.
Los daños registrados
Por su parte, el seremi de Agricultura, Vicente Cortés, reconoció que los últimos eventos climáticos, que han incluido tormentas eléctricas, granizadas y precipitaciones, son completamente inusuales para esta época del año. A manera de ejemplo, detalló que en Río Hurtado se registraron aproximadamente 25 milímetros de lluvia en cerca de una hora, situación que provocó bajadas de quebradas, anegamientos y afectaciones productivas.
Tras postergar inicialmente las visitas por razones de seguridad, equipos de INDAP, PADIS y PRODESAL constataron daños en dos predios dedicados a la alfalfa y nogales, en los sectores de Hurtado y Morrillos.
El seremi señaló que las evaluaciones también se están desarrollando en otros puntos de la región. “El objetivo es contar con antecedentes concretos que nos permitan evaluar la situación, resguardando el capital de trabajo de nuestros agricultores y la continuidad de sus actividades productivas”, sostuvo.