Desde el lunes se evaluarán nuevos incrementos
Descargas de La Paloma podrían prolongarse hasta los primeros meses de 2027
Por: Martha Hecherdorsf
El embalse La Paloma continuará aumentando sus descargas durante este fin de semana llegando hasta los 47 metros cúbicos por segundo este domingo 8 de noviembre.
Sin embargo, la administración confirmó también que mantendrá las descargas durante el verano, ajustándolas según los aportes de los deshielos.
Así lo explicó a El Ovallino Raúl Díaz, administrador del embalse, quien detalló que el jueves se evacuaron 17 m³/s: 12 a través de una compuerta y otros cinco mediante otras estructuras de descarga. A partir de ese nivel, se programaron aumentos totales de 10 m³/s, para llegar a 27 este viernes, 37 el sábado y 47 el domingo.
De hecho, este viernes se abrió una segunda compuerta, operación que forma parte del aumento previsto para la jornada. Conforme avance el proceso, nuevas compuertas podrían abrirse, según las necesidades de evacuación y los caudales que se determinen.
Díaz señaló que esta primera etapa fue coordinada previamente y comunicada por la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) a los municipios y organismos pertinentes y reiteró el llamado a la población a mantenerse alejada de los cauces.
Nueva evaluación
Díaz explicó que a partir de este lunes 9 de noviembre se evaluará la cantidad de agua que ingrese al embalse para decidir si corresponde aumentar, mantener o disminuir las descargas. Así, los 47 m³/s previstos para el domingo, aclaró, no constituyen necesariamente el máximo de la temporada.
El administrador señaló que, si las condiciones lo requieren, los incrementos diarios de descarga podrían ser superiores a los 10 m³/s. La intención es alcanzar un flujo relativamente estable para "no generar tampoco distorsiones altas en el río", afirmó. Las decisiones, recalcó, estarán vinculadas al comportamiento de los deshielos.
En cuanto a la duración de este proceso, reiteró que las descargas se mantendrán durante el verano. “Pasado el peak de deshielo, vamos a empezar probablemente a disminuir esos caudales, pero lo que no quiere decir, en el fondo, es que vamos a dejar de verter”, señaló Díaz.
Nieve en la cordillera
Por su parte, Cristian Orrego, coordinador del área de Meteorología de CEAZA, explicó a El Ovallino que en sectores como La Coipa y Tascadero todavía se registran más de 130 centímetros de nieve y más de 300 milímetros de agua equivalente.
Es más; la línea de nieve sigue relativamente baja para la época, pues gran parte del territorio cordillerano por encima de los 2.750 metros aún mantiene cobertura nival, una condición que calificó como inusual para noviembre.
"El aumento de las temperaturas aumenta el deshielo, sobre todo en zonas bajas que tienen nieve", sostuvo Orrego. Según sus proyecciones, los mayores aportes por este proceso se esperan durante noviembre y diciembre, mientras que los caudales permanecerían altos hasta, al menos, los primeros meses de 2027.
A ello se agrega un nuevo pronóstico de CEAZA, difundido este viernes, que anticipa temperaturas máximas superiores a las habituales para el sábado 7 y domingo 8 de noviembre. En los valles interiores de la Región de Coquimbo se esperan entre 28 y 33 grados, con los valores más elevados principalmente durante el domingo.
Este calor, sin embargo, no se traduce por sí solo una crecida brusca ni un aumento automático de las descargas, ya que sus efectos dependerán de las temperaturas cordilleranas y de los aportes efectivos al embalse.
Reservas de cara a 2027
Cabe señalar que las descargas que axctualmente lleva adelante el embalse La Paloma apuntan, entre otros objetivos, a conservar espacio para recibir futuras lluvias. Díaz explicó que el manual de operaciones considera como referencia no superar los 700 millones de metros cúbicos almacenados hacia abril de 2027, lo que permitiría contar con capacidad disponible durante el invierno y administrar nuevas entradas de agua sin alcanzar un rebalse.
Además, el administrador llamó la atención sobre el proceso de embancamiento que habría sufrido el lecho del embalse, lo que habría generado una disminución de la capacidad máxima original de acumulación de agua, pasando de 750 millones de metros cúbicos a unos 732 millones.
Con ese ajuste, la referencia histórica de 700 millones equivaldría aproximadamente a 682 millones.
El Ovallino consultó también a la Dirección de Obras Hidráulicas para conocer mayores antecedentes de la planificación y las medidas previstas para los próximos meses, sin embargo, hasta el cierre de esta edición no se obtuvo respuesta del organismo.
Finalmente, Díaz reiteró el llamado a no acercarse al cauce del río y, más aún, teniendo presente que una generación completa no ha presenciado maniobras de este tipo. “Hay construcciones en lugares donde originalmente va a pasar el río nuevamente y ante eso hay que tomar todas las precauciones”, advirtió Díaz.