Jueves 17 de Noviembre de  2022
EN DICIEMBRE LA ASISTENCIA SUELE LLEGAR AL 90%

Alarmante cifra: Coquimbo está entre las regiones con mayor ausentismo escolar en Chile

Si bien la situación se agudizó a nivel país por la pandemia, antes del covid-19 ya existían tasas “alarmantes”, según la Fundación Educacional Presente.

Créditos: Lautaro Carmona (referencial)
Escrito en REGIÓN el

Una alerta a poco de finalizar el primer año escolar, cien por ciento presencial, tras dos años de clases remotas e híbridas por la pandemia, realiza la Fundación Educacional Presente, entidad que, año a año, analiza las cifras de ausentismo escolar, revelando una cifras alarmantes a nivel nacional.

En los últimos meses del año, la asistencia escolar en Chile llega a su peor nivel, con un promedio histórico de 89% en el mes de diciembre, contrario a lo que se pueda pensar por el cierre de semestre y temperaturas más cálidas de las últimas semanas de clases, lo que es considerado “ausentismo crónico”, que se configura cuando un estudiante falta un 10% o más de los días escolares del año, lo que en Chile equivale a perder alrededor de 20 días de clases, un mes, en concreto.

Una realidad a la que no está exenta la Región de Coquimbo, que se ubica novena en el lamentable ránking entre las que presentan mayor índice de inasistencia: 32.5% versus un 67,5% de asistencia.

El fenómeno, recalcan desde Fundación Educacional Presente, es preocupante si se considera que las clases son fundamentales para el desarrollo y bienestar de los estudiantes, como quedó a la vista en la suspensión de la presencialidad por la pandemia de covid-19.

La crisis sanitaria, de hecho, generó un fuerte rezago no solo en términos de contenido y cobertura curricular, sino también en el aspecto socioemocional de las y los estudiantes.

En este contexto, desde el organismo afirman que si bien la pandemia influyó en el panorama, el ausentismo ya era serio en el país, con cifras “crónicas”. Hasta el año 2019, uno de cada tres estudiantes faltaba al menos un mes a clases al año.

“La situación por supuesto que se agudizó a partir de 2020, pero antes del covid ya teníamos tasas alarmantes de ausentismo escolar crónico”, explica Rebeca Molina, directora ejecutiva de Fundación Educacional Presente.

 

Poca valoración de la escuela

De acuerdo al análisis de datos de asistencia realizado por la fundación en el trienio 2017 a 2019, diciembre es el mes de clases que más suelen faltar los escolares a clases, superando incluso las ausencias de los meses de invierno.

En Coquimbo, el promedio está en una asistencia del 90% ese mes, por lo que hay ausentismo crónico.

Molina, explica que los casi 10 años en que la Fundación ha dedicado a estudiar el fenómeno y realizar acompañamiento a establecimientos a lo largo de todo el país, los han llevado al convencimiento de que una de las principales causas del ausentismo es el desconocimiento de su real importancia.

“Reconocemos que hay un importante número de estudiantes que falta a clases porque enfrentan barreras o sufren situaciones que generan aversión. Pero los propios profesores y apoderados nos reportan que la falta de valoración por la escuela sería una de las principales causas del ausentismo”.

Según una encuesta efectuada este año por la fundación, a más de 4 mil estudiantes y 6 mil apoderados de establecimientos escolares públicos y subvencionados, más de la mitad de los escolares (52%) y un 44% de los apoderados piensa que asistir a clases no influye en lo que niños, niñas y adolescentes quieren lograr en la vida.

A esto se suma el que, según el seguimiento de asistencia llevado a cabo por la fundación en 2022, a 13 mil estudiantes de diversas dependencias, se observa que los días viernes son sistemáticamente los días que presentan menor asistencia a clases, en todas las dependencias y niveles escolares. Según Molina, estos datos dan luces de por qué la asistencia disminuye en los meses de noviembre y diciembre, aun cuando mejora el clima y disminuyen las enfermedades.

“En esta etapa, muchas familias dan por terminado el año y sienten que no vale la pena asistir porque ya saben si pasaron o no de curso. Pero la verdad es que aún quedan semanas clave para el aprendizaje y desarrollo de los estudiantes. Es fundamental que como sistema escolar logremos experiencias significativas para los estudiantes hasta el último día, y que seamos capaces de transmitir la importancia de esta etapa a las familias. No olvidemos que estamos formando para la vida, y no para la prueba de cierre de semestre”, reflexionó.

La tarea de la Fundación Educacional Presente, además de acompañar y asesorar establecimientos, es sensibilizar a la comunidad para que esta comprenda la relevancia que tiene asistir a clases en el bienestar y desarrollo de los estudiantes.