Monseñor Rebolledo repudia ataques a Iglesia de la Gratitud Nacional
Después de la tradicional misa dominical en la catedral, el monseñor René Rebolledo, arzobispo de La Serena, conversó con El Día sobre al saqueo y al ataque de la imagen de Cristo en Santiago. Al respecto comentó que “siento un dolor muy grande porque como lo manifesté en la prédica, para nosotros la cruz es el signo que nos habla del amor del Dios Padre que entrega a su hijo para que muerto en la cruz nosotros tengamos vida abundante, por lo tanto es un dolor inmenso saber que una imagen de Cristo ha sido ultrajada de esa manera”.
“Nos sentimos unidos a todos quienes han manifestado su rechazo al ataque, han manifestado profundo dolor a lo ocurrido. Sienten una adhesión a la comunidad de la Gratitud Nacional como también al arzobispado de Santiago” agregó el monseñor.
Al ser consultado respecto a las posibles acciones que tomará la iglesia, el monseñor desconoce las acciones que tomará el arzobispado de Santiago sobre los ataques ya que corresponde a otra jurisdicción.
Motivaciones y reacciones:
“Cuesta imaginarse cuál ha sido la motivación porque tampoco conocemos los rostros de las personas que cometieron este acto. No sabría cómo calificarlo”, comentó la autoridad eclesiástica.
Sobre las reacciones que ha tenido la población agrega, “cuando hemos visto la reacción de la gente, ha sido un hecho que nos da mucho para reflexionar, hoy en la misa la gente estaba tremendamente concentrada en la oración”.
Además, el monseñor hizo la analogía entre lo ocurrido en Santiago y la lectura de la Biblia, en donde señala que “este acto es todo lo contrario, destruir una imagen de Cristo”.
Mensaje:
En la ocasión, el arzobispo quiso entregar un mensaje a la comunidad “para nosotros la cruz es nuestro símbolo por excelencia, tenemos el amor de Dios Padre que entrega su hijo para muerto en la cruz nosotros tengamos vida. El hijo que va a la cruz libre y voluntariamente por amor a cada uno de nosotros” agrega el monseñor.
“Miremos a Cristo, como nos invitaba el papa Juan Pablo II hace algunas décadas, para obtener la fortaleza necesaria para andar en nuestra vida, con nuestras familias porque en la cruz está el amor de cristo” finaliza el monseñor Rebolledo.