Cristián Bowen, Subsecretario de Transporte: "Este no es un gobierno de anuncios fáciles"

Señala que entre las soluciones que se plantean ahora para mejorar el transporte público se encuentran las vías exclusivas para la locomoción e incluso aplicar restricción vehicular, pero asegura que no jugarán con las expectativas de la gente y no anunciarán algo mientras no sea concreto.
domingo 07 de agosto de 2016

En 2011 las autoridades del Ministerio de Transportes de la época anunciaron la concreción del  “Plan de Modernización del Transporte Urbano Conurbación La Serena-Coquimbo”,  iniciativa que sería pionera en regiones y que en 24 meses apuntaría a mejorar la cobertura de los trazados de las micros, el nivel de servicio a los usuarios, implementaría sistema de información  y gestión de flota (SIGF), permitiría la construcción e implementación de paraderos e incluso la habilitación del sistema de pago con tarjeta. 

De esta iniciativa a la fecha sólo se concretó el pintado y el recambio de las micros, por lo cual El Día consultó al subsecretario de Transporte, Cristián Bowen, si se continúa con su planificación. La respuesta de la autoridad fue clara, no conoce el proyecto y señala que seguramente fue algo “que se pensó como ideal de futuro”, pero que “de realismo tenía bastante poco”.

Sostiene que las soluciones para el transporte en la actualidad se están trabajando en un comité pro movilidad, por lo que será la ciudadanía la que determine cuáles son las mejores opciones y que mejor se adecuan a la realidad de la ciudad. Enfatiza en que no se jugará con las expectativas de la gente realizando anuncios que no se concretarán.

-Las vías exclusivas de Colón son una primera medida para mejorar el sistema de transporte. ¿Cuáles son las que como gobierno planean en el futuro?
“Estamos enfrentando un problema a nivel nacional y es que tenemos más autos circulando por las calles. En la Región de Coquimbo, el año 2005 teníamos cerca de 90 mil vehículos, hoy tenemos más de 200 mil, es decir en 11 años se ha duplicado la cantidad. Eso las personas lo ven en la calle, que ya los tiempos de viaje son distintos, que hay más tacos, más congestión y eso genera problemas a la calidad de vida.

“La Presidenta generó una comisión presidencial pro movilidad. Esa comisión dio una serie de recomendaciones y partiendo de eso se generaron planes de trabajo en los cuáles cada región, a través de diálogos, dio sus propuestas y prioridades para partir. Dentro de ese contexto es que aparece esta vía exclusiva que es parte también de un proceso que va a significar una inversión cercana a los 3 mil millones de pesos, con 5 ejes en los próximos años en la zona céntrica de La Serena, que es una de las tantas medidas que tenemos que ir haciendo para ir avanzando hacia el uso más racional del automóvil”.

- De hecho, el 2011 la propia Seremía de Transportes hizo un estudio que daba cuenta de que el uso de la locomoción había caído 9% y se calculaba que con un crecimiento del parque automotriz de 0,75% anual al 2020 sólo el 16% la usaría. ¿Hay un mea culpa respecto de que se ha retrasado mucho el mejoramiento del transporte y por eso la gente está prefiriendo el auto?

“Yo creo que aquí hay un componente que es más socioeconómico, cuando las personas tienen más ingresos la posibilidad de comprarse un auto es más real y eso es lo que hemos visto no solamente aquí, sino también en todo Chile.

“Entonces, a qué debemos apuntar nosotros,  es a ver cómo racionalizar el uso del vehículo (…) En nuestras calles tenemos que empezar a priorizar el transporte público, porque definitivamente las grandes ciudades no funcionan si no es con un transporte público con prioridad”.

-Se lo planteo porque una cosa es que yo me compre un auto y otra la calidad del servicio que me presta el transporte público. Tal vez si fuera más eficiente, la gente preferiría dejar el auto en la casa.

“Creo que es difícil un transporte público que compita con el escenario ideal del automovilista que se traslada libremente. El transporte público siempre es más incómodo, pero evidentemente, mientras más prioridad se le da al transporte público también funciona mejor, porque cuando un bus puede andar más rápido no solamente el tiempo de viaje de la persona en el bus se hace más rápido, sino que también los tiempos de espera. Justamente es eso lo que tenemos que empezar a hacer, tenemos que dar vuelta un ciclo cultural, económico, que ha sido siempre pro auto, a uno que tiene que ser más pro comunidad”.

-También el 2011, en el gobierno de Sebastián Piñera, se anunció con gran pompa un plan de modernización del transporte en la conurbación, que sería inédito en regiones e incluiría un perímetro de exclusión, cobro con tarjetas, sistemas de control de flota, pero a la fecha sólo se ha concretado el pintado de las micros. ¿Se continúa con este proyecto o se quedó atrás?

“Ese anuncio yo no lo conocía, no sé si fue una idea para el futuro, que sería más o menos lo que todos quisiéramos para mejorar el transporte público de las ciudades, pero lo que sí podemos decir es que seguimos trabajando no solamente en generar estos mecanismos de racionalización del uso del automóvil, de prioridad para el transporte público, sino que también en avanzar en los perímetros de exclusión en varias ciudades”.

“Estos perímetros de exclusión son zonas reguladas del transporte público en los cuales, a cambio de la entrega de un subsidio a través de la ley de subsidio al transporte público, nosotros tendremos un mayor control sobre la gestión de la flota, sobre la ubicación de los buses y, en algunos casos, también puede incluir el sistema de pago con tarjeta. Eso significa que la tecnología se está haciendo más accesible, que se está haciendo más posible de realizar y nosotros esperaríamos llegar a eso en un corto o mediano plazo. Pero ese es un trabajo que cada vez más tendrá que tener un componente de lo que la región prioriza y cómo la región va prefiriendo qué tipo de transporte quiere”.

-Pero, ¿en qué está ahora este perímetro de exclusión? ¿Se va a concretar en el corto plazo?, porque acá está la dificultad de que el transporte no es concesionado.

“Hay muchas otras ciudades donde tampoco es concesionado y aquí lo que se hace es invitar a los operadores para que puedan llegar a un acuerdo en el cual se les dice: ustedes van a ocupar estas vías por cierto tiempo y van a recibir estos recursos, pero a cambio de rebaja de tarifas, mejores frecuencias, más horarios, mayor control. 

“No quiero aventurar plazos para esto, porque a veces cuando uno hace grandes anuncios pomposos muchas veces quedan ahí en el tintero. Lo importante es decir que estamos con el compromiso de trabajar para ir avanzando también por una modernización y mejora del transporte público de La Serena- Coquimbo”.

-Le recalco el tema de los plazos, porque las proyecciones señalan que en 5 o 10 años más va a ser mucho peor el problema, entonces, cuando se materializan las medidas ya no son solución. ¿Cuándo podría haber algo más concreto?

“Nosotros esperamos que sea luego, la ley nos da ciertos plazos que tampoco son muy extensos y por ende esperaríamos que esto pueda llegar a puerto en los próximos años. No necesariamente llegar hacia el óptimo final, sino que dar un paso importante para seguir mejorando. Pero, como dije antes, la disposición para hacerlo existe y con un fuerte componente de lo que las ciudades o regiones plantean, es lo que ya hemos demostrado”.

Restricción vehicular

- ¿Cuáles son las otras soluciones que surgieron a partir de este comité pro movilidad?

“Tenemos muchas ideas que han surgido de las conversaciones, en particular acá fue la idea de restringir en algún momento el uso del vehículo por congestión y frente a eso, en  la comisión en la que participamos se generó la discusión de que en el corto plazo se pudiera aplicar”.
“Pero el incentivo natural a eso es comprarse un segundo auto para después no tener nunca restricción y se aumentaría el parque, con lo que el problema sería mayor. Recientemente los senadores de la Comisión de Transporte presentaron un proyecto de ley en el cual nosotros incluimos una indicación que permitiría decretar estas restricciones por congestión, pero siempre acompañado de la posibilidad de que si alguien ese día igualmente quiere circular por alguna razón específica, pueda hacer un pago, de tal manera  que se desincentive la compra de un segundo vehículo”.

-¿Esto sí se concretaría en el corto plazo?

“Eso está ahora en la Comisión de Transporte del Senado y creemos que puede ser aprobado luego. Ahora, yo no puedo planificar los tiempos de los legisladores, pero esperemos que así sea”.

-Porque actualmente se puede hacer sólo por contaminación…

“En general no se ha utilizado esta herramienta, lo otro es que sólo se piensa en un único tipo de restricción, pero no se ha pensado en que se pueda pagar por el derecho a circular durante esos días, tampoco que hubiese restricción solamente en algunas zonas y no en toda la ciudad, sólo en el centro. Esas cosas son las que aparecen en los proyectos de ley de ahora y que podrían permitir una mayor flexibilidad, pero siempre pensando en que sean soluciones que deben aparecer desde las ciudades”.

PROYECTOS Y SU FINANCIAMIENTO

-En estas mismas comisiones pro movilidad surgió la idea incluso de implementar nuevos sistemas de transporte, como el tranvía, proyecto que se está analizando bien seriamente. ¿Lo ve como una solución para mejorar el sistema de transporte?

“Aquí en general han aparecido varias ideas, también se mencionó un metrotrén. Lo que nos ha pasado es que en muchos casos, al momento de hacer las evaluaciones económicas que son necesarias para hacer un proyecto de estas características, no están dando los resultados que se esperarían y al final uno hace una cosa un poco distinta. Yo por lo menos soy partidario completamente de los sistemas de transporte público de alto estándar, que generan que las personas usen más el transporte público, eso es algo que parece bastante evidente, pero difícil, porque es muy costoso”.

“En lo que estamos trabajando con el Ministerio de Desarrollo Social es en cómo ir mejorando las evaluaciones sociales de los proyectos grandes de infraestructura del transporte, para considerar otros componentes que hoy día no están valorizados. A veces es difícil meter dentro de esas evaluaciones las mejoras urbanas, las mejoras del turismo, el paisajismo, lo que puede significar en términos de emisiones, de ruido. Son cosas que estamos trabajando y esperamos que puedan ser modificadas. Pero por ahora nuestra idea mayor y es un proyecto más de mediano y largo plazo, es que la Región de Coquimbo debiese tener sistemas de alto estándar que pudiesen ir avanzando hacia un transporte público mejor y más utilizable”.

-Hay varias ideas y proyectos, pero ¿existe la inversión, va a haber recursos desde el nivel central?

“Eso es parte de un proyecto de ley de descentralización que hoy está en discusión, por lo cual no quisiera meterme mayormente en eso, pero sí decir que nosotros, a propósito de la ley de subsidio al transporte y la ley espejo del Transantiago, podemos tener acceso a recursos de más de 250 mil millones de pesos al año para poder hacer proyectos de infraestructura en regiones, que podrían financiar en parte por lo menos  la implementación de un proyecto de transporte de gran escala”.

-Pero ahora no se están utilizando por las trabas que significan lo que se demoran en concretarse los proyectos…

“Lo que nosotros proveemos como Ministerio es una serie de proyectos de infraestructura de transporte que son importantes de realizar y esta es una de las fuentes de financiamiento, así como hay otras más. Eso depende evidentemente también de la situación financiera del país, que como todos saben hoy no está pasando por su mejor momento, por lo cual los recursos están siendo un poco más limitados quizás que en otros años, pero no significa que no sigamos planificando y sigamos pensando las cosas que se puedan hacer”.

-Pero la gente de la región lleva harto tiempo esperando algo que además se anunció…  

“Yo no soy de anuncios fáciles y este no es un gobierno de anuncios fáciles. Nosotros entendemos que las cosas tienen que hacerse con seriedad, con celeridad y no jugando con las expectativas de la gente,  y por eso hemos querido partir desde la ciudadanía con proyectos y mostrando cosas concretas que vayan avanzando hacia mejorar el transporte en general de las ciudades y en eso estamos. Aquí mostramos las cosas que se hacen más que anunciar cosas que se podrían eventualmente hacer”.

-¿Cuándo podríamos esperar contar con un sistema público mejorado?

“Tenemos que ir viéndolo día a día, ya vamos a empezar a tener mejoras que se van a empezar a notar en la calle, las personas que anden en transporte público por estos ejes (vías exclusivas) van a sentir una diferencia y una mejora en el transporte público. Ya estamos probando tecnologías y esperamos que en los próximos años podamos tener esta zona regulada con un transporte público que genere mejoras, pero controlando las expectativas. Acá estamos avanzando, pero no significa que vamos a llegar a una cosa como la que se pudo haber anunciado hace años y que claramente de realismo tenía bastante poco”.