Vecinos de Guayacán acusan que el casco antiguo se viene abajo

Son varias las casas de este barrio típico del puerto de Coquimbo en malas condiciones. Sus habitantes cuentan que existen fondos disponibles para la reconstrucción y poder recuperar el patrimonio, “pero no se hace nada”
martes 25 de abril de 2017

Cuenta Carlos Peralta –su dueño- que los problemas venían sucediendo hace un buen tiempo. Por lo mismo levantaron algunas piezas en el patio trasero para que no ocurriera una tragedia. La casa, ubicada en la esquina de calle Errazuriz con Urmeneta, en Guayacán, Coquimbo, fue declarada como barrio típico junto a otras 46 viviendas.

Un fuerte crujido advertía, eso de las 10.30 de la mañana del viernes recién pasado, que algo no andaba bien. Sus techos y paredes no aguantaron más. Carlos, junto a su familia, miraban cómo las paredes se caían al menor movimiento quedando sólo algo de la fachada que tuvo como residente a don Crecente Errazuriz Valdivieso (1857 a 1861), arzobispo de la catedral en Santiago y primer historiador de la iglesia Católica.

Había pena por lo sucedido, pero también malestar. Pues dice Peralta que las autoridades han estado al tanto, pero no han realizado nada. Y acusan que la falta de mantenimiento ha originado este derrumbe, que refuerza la idea entre los vecinos del barrio de que el Casco Antiguo se está cayendo a pedazos.

“Hace rato que la casa estaba en mal estado. Pero ya en el último tiempo comenzó a crujir mucho y lo primero que se comenzó a caer fue la techumbre. Y ya el día viernes se vino todo abajo. El tema viene de hace mucho tiempo, pues una vez se le cayó la pared a mi mamá, entonces tuvimos que hacer algunas piezas para cambiarnos, pero igual teníamos que transitar por aquellos lugares complejos”, dijo Carlos Peralta parado sobre un montículo de tierra y madera.

Y agrega que “el municipio sabe. El alcalde estuvo el sábado  con nosotros y se comprometió a retirar los escombros, se comprometió a sacar todo. Hoy vinieron como 70 personas para realizar el trabajo, pero al final no hicieron nada, ya que necesitan un permiso del Monumentos Nacionales para retirar todo. Pero como poblador estamos preocupados, pues queremos saber qué pasará con la casa, ya que es un peligro no sólo para nosotros, sino que también para la gente de afuera, puesto que en cualquier momento se puede las paredes”.

Por último, y mientras enseña una calamina que tiene en un rincón y que seguramente guardará como un tesoro, debido a los años que tiene, advierte que “ha llegado el momento para que las autoridades hagan algo y tomen cartas en el asunto para que no ocurra un accidente y que no nos estemos lamentando después. Es preocupante que tengamos que llegar a esto para que las autoridades se sepan cómo viven las personas en estas casas”.

Por su parte, Carlos Cepeda, presidente de la actual junta de directiva del barrio, añadió que “el problema es que en estos momentos nos encontramos complicados con la reparación de Guayacán, ya que existen fondos disponibles para toda esta reconstrucción y poder recuperar el patrimonio, que Coquimbo le debe demasiado, pero han pasado tres administraciones y  nadie ha hecho nada. Todos se han comprometidos, pero sólo eso”.

En cuanto a lo que quieren para sus casas, explica Cepeda que “necesitamos reparación, afianzarlas como lo han hecho en otros lugares que también tienen sus barrios típicos. Tenemos mucho material para reparar y conservar la fachada, pero lamentablemente no han existido voluntades políticas y ya van doce años prácticamente con promesas”.

Por último, consigna Cepeda que “ahora estamos jugando con la vida de las personas en todas estas casas. Estamos hablando de un catastro de más de 40 viviendas y todas se pueden venir abajo. Además, el peligro no es sólo para quienes viven ahí, sino también para quienes transitan por las veredas. No esperemos que ocurra un accidente a raíz de la caída de una pared. El actual alcalde está en conocimiento, pero queremos más acción, porque sabemos que hay fondos disponibles para todo".

Alcalde Marcelo Pereira promete ayuda

El alcalde de Coquimbo, Marcelo Peraira, visitó la casa el día al día siguiente de su derrumbe y se comprometió con la familia, pero también con los vecinos del barrio, en poder ayudarlos y aclaro que "no podemos estar privilegiando una casa patrimonial frente a la vida de las personas que es lo más importante".

Ante ello, sostuvo que "durante la semana debería estar el informe técnico y me comprometí con la comunidad del sector y quedamos de investigar si existen casas que se encuentran en las mismas condiciones para proteger a la ciudadanía y que no tengamos que lamentar el día de mañana una tragedia por el derrumbe de alguna muralla. Esta semana debería estar listo el informe y como alcalde de Coquimbo instruí para que fuera lo más pronto, porque no puedo quedarme tranquilo pensando que tenemos gente de nuestra comuna que está pasando riesgos mientras duerme. Estuve en la casa y las condiciones son deplorables, pues son murallas muy frágiles, muy antiguas y que en cualquier momento se pueden caer y causar daños".

Y agrega "hay que hacer entender a Monumentos Nacionales de que acá existe una premisa que es un bien universal, que no es cuestionable y que es la vida, y en ese contexto ni siquiera una casa que ha sido declarada bien nacional, puede ir por sobre la vida. Tengo que resguardar que la comunidad esté tranquila y segura. Es más. Estuve presente ese día con un equipo social, también con un equipo de aseo para poder limpiar toda la demolición. Sin embargo, para Monumentos Nacionales la postura es volver a levantar los escombros, pero yo lucharé por lo que encuentro correcto y acá lo más importante es la vida”.