Madre participa en inspección de hospital donde desapareció su hija hace 41 años
Un nuevo capítulo suma el caso de desaparición de una menor nacida en Paihuano hace 41 años, luego de que la mañana de este jueves el ministro para causas de Derechos Humanos de la Corte de Apelaciones, Vicente Hormázabal, llegara hasta el Hospital de La Serena para realizar una inspección del recinto donde la niña fue dada por muerta.
Ocurre que en 1976, una mujer llamada María Tapia dio a luz a la primera de sus hijas, la que fue bautizada como Claudia Andrea Carmona Tapia. A las pocas horas, la menor presentó complicaciones de salud por lo que tuvo que ser trasladada hasta el centro hospitalario de la capital regional. A los tres meses de estar internada, le dijeron que la niña había fallecido, sin embargo no existe registro de defunción y el cuerpo jamás fue entregado.
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En la visita al Hospital de La Serena, el ministro Hormazábal, explicó que “se está investigando qué pasó con el bebé que nació en Paihuano y que por un problema médico fue trasladado a Pediatría en La Serena”, destacando que “la madre y la tía aseguran haberla visto en este recinto unas cinco veces, hasta que en la última visita en la que vino el padre con la tía, les dijeron que la menor había fallecido. Fueron a corroborar la información a la morgue y no estaba ahí”.
En virtud de la falta de antecedentes que acrediten la muerte del bebé y del testimonio de los familiares, se iniciaron las gestiones pertinentes. En este sentido, cuenta que como primera medida “trajimos a la tía y a la madre para que ellas reconocieran el lugar y nos mostraran en qué circunstancias veían a la niña. Esto con el fin de verificar los datos que les entregaron en aquel momento”.
Por su parte Edgardo González, director del Hospital San Juan de Dios de La Serena indicó que "Nosotros como hospital tenemos una disposición favorable a entregar información que permita aclarar que pasó en esa época y aportar antecedentes que den valor a la investigación y poder determinar cuál fue la participación del hospital en los hechos denunciados".
En este sentido informó que en medio del recorrido, el personal del recinto hospitalario aportó con toda la información que resulta fundamental para la resolución del caso y además se le pidió a funcionarios de la época que acompañaran al Ministro en la inspección ocular que realizó junto a la madre afectada.
LUZ DE ESPERANZA. En la oportunidad, María Tapia agradeció el apoyo de las autoridades en el proceso y expresó que jamás pierde la esperanza de encontrar a su hija. “Me han ayudado mucho para que se pueda aclarar la desaparición de mi hija, porque no hay papeles que confirmen su muerte. Es necesario que se aclare la verdad y que se sepa que pasó con ella. Todos sabemos que es difícil, pero no es imposible”.
En esta línea, el ministro señaló que pese a que han pasado 41 años y que eso le da una mayor complejidad al caso por la falta de registros, “estamos tratando de reconstruirlos, pidiendo antecedentes a los distintos servicios que estuvieron involucrados con el objetivo de cruzar la información y poder acotar la investigación. Si se logra acotar una cantidad no muy grande de personas, habrá que hacer los respectivos ADN”.