"La Región de Coquimbo reúne las condiciones para convertirse en una potencia alimentaria"
Lilia Masson Salaue, a sus 86 años, es Doctor en Farmacia, con especialidad bromatología y nutrición, de la Universidad Complutense de Madrid, España, y es una eminencia nacional en investigación de alimentos.
Ha liderado proyectos de investigación y desarrollo tanto nacionales como internacionales. Participó directamente en la creación de la Carrera de Ingeniería de Alimentos, del programa de Magíster de Ciencia de Alimentos y del Doctorado en Nutrición y Alimentos de la Universidad de Chile, y en la creación del programa de Doctorado en Ciencias y Tecnología de los Alimentos de la Universidades del Noreste Argentina. Debido a su extenso currículum, fue el plato fuerte del Seminario Alimentario “Producción y Agregación de Valor”, organizado por la Corporación Regional de Desarrollo Productivo, CRDP, y el Gobierno Regional, donde se explayó respecto del potencial que posee la Región de Coquimbo.
¿Qué cualidades diferenciadoras poseen los productos de esta región?
“Los productos de la región poseen una alta concentración de pigmentos que están presentes en diversos productos como en las uvas, granadas, higos y tomates, por sólo dar ejemplos. Sin embargo, no podemos quedarnos sólo con eso, tenemos que aprovecharlos y desarrollar productos elaborados, utilizando la tecnología que nos entrega métodos para extraer los pigmentos, para hacer desarrollo de productos. Es cuestión de ser un poquito más creativos”.
Entonces el desafío es trabajar en el valor agregado de nuestros productos
“Así es. Tenemos que desarrollar la industria. Podemos hacer pastas, cremas, jaleas o frutas para agregarlas en otros alimentos. Dar un sello a nuestros productos funcionales que son saludables, porque más allá de los macro y micronutrientes, están aportando estos componentes bioactivos.
La propuesta es elaborar una cartera de productos regionales con sellos funcionales, nutritivos, saludables y sin adición de ningún aditivo. Me imagino un afiche con los productos de la región y sus derivados tecnológicos con salsas, condimentos o cremas, entre otros”.
¿Qué condiciones geográficas favorecen la calidad de los alimentos de la zona?
“La alta radiación solar de los valles ayuda bastante y a pesar de la escasez de agua, la tierra es bastante fértil, lo cual queda en evidencia con la calidad de las hortalizas que aquí se producen. Además, es una zona que tiene diversidad de actividades económicas, entonces, por ejemplo, se puede hacer un mayor uso de las algas.
Sin embargo, lo más destacable es la obtención de pigmento, y en ese sentido, la normativa que restringirá el uso de colorantes sintéticos es una oportunidad, aquí las frutas poseen carotenoides y antocianinas, entonces lo que queda de descarte, en vez de que se pierda lo podemos aprovechar. Hay metodologías para extraer los pigmentos de forma de mantener y adecuar su uso”.
¿Más allá de la creatividad, que más necesitamos?
“Hacer investigación y desarrollar proyectos. Todo esto tiene que ser promovido por un conjunto compuesto por el Gobierno, la academia y la empresa privada, ese es el capital en nuestra red de CAPCHICAL. Entre los tres se tienen que organizar, ponerse de acuerdo y trabajar unidos, porque la Región de Coquimbo reúne las condiciones para convertirse en una potencia alimentaria”.
¿Eso nos daría mayor capacidad de exportación y más presencia en los mercados internacionales?
“Claro, porque además de llegar con los productos que ya exportamos, podemos exportar innovación. Tenemos que desarrollar productos innovadores. Por ejemplo, esta es una región donde existen millones de hectáreas de cultivo de uva de mesa, sin embargo, su diversificación en reducida”.62-02
LA FRASE
“La alta radiación solar de los valles ayuda bastante a pesar de la escasez de agua, lo cual queda en evidencia con la calidad de las hortalizas que aquí se producen”. Lilia Masson, experta en temas alimentarios.