DICEN QUE DIARIOS CAPITALINOS VAN A LA BAJA
Suplementeros celebran 146 años y aseguran seguirán a pie firme
El avance de la era digital y la crisis de los medios de comunicación impresos han afectado a uno de los oficios más tradicionales y emblemáticos de la historia urbana chilena: el suplementero. Sin embargo, al cumplirse hoy 146 años de la fundación de su gremio, los trabajadores de la zona norte no solo conmemoran su historia, sino que reafirman su vigencia mediante un profundo proceso de reinvención.
Al respecto, Pamela Espinosa Bustos, presidenta zonal de los Sindicatos de Suplementeros de la Tercera y Cuarta Región, envió un emotivo saludo a todos los socios de localidades como Coquimbo, La Serena, Vallenar y Copiapó en el marco del Día Nacional del Suplementero, destacando la inquebrantable dedicación de sus representados frente al adverso panorama actual.
“Nos negamos a desaparecer y seguiremos en las calles en nuestros quioscos aportando a la ciudad. Nos gustaría que todos los alcaldes de nuestras ciudades nos reconocieran como patrimonio vivo de la ciudad por nuestro oficio, nuestra historia y el servicio que le prestamos a la comunidad, entregando toda clase de información al ciudadano y al turista”, expresó Espinosa.
Para hacer frente al declive de los diarios de Santiago, el gremio ha golpeado puertas institucionales con el fin de modernizar sus espacios de trabajo. Fruto de esta perseverancia, Pamela Espinosa anunció una importante noticia para la comuna portuaria: tras años de gestiones iniciadas en 2008, el alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri, se comprometió formalmente a instalar seis nuevos quioscos en el centro peatonal de la ciudad.
Este proyecto busca cambiar la cara del oficio sin perder su identidad. Los nuevos módulos contarán con un diseño sostenible y con una marcada vocación turística. En ellos se combinará la venta de la prensa local con artículos de librería, transformándose en una propuesta atractiva para los visitantes que llegan a la zona durante todo el año y asegurando una vitrina moderna que converse armónicamente con el entorno urbano.
LA SERENA Y EL VALOR AGREGADO
En la capital regional, la estrategia de supervivencia comenzó a cimentarse hace más de una década. Héctor Rojas, presidente de los suplementeros de La Serena, explica que gracias a una serie de previsiones adoptadas a partir del año 2014, el gremio local ha logrado mantenerse a flote de manera autónoma. En aquel año, bajo la administración del exalcalde Roberto Jacob, se modificó la normativa local permitiéndoles legalmente vender otros productos complementarios.
Esta flexibilización comercial abrió las puertas para que los suplementeros obtuvieran resoluciones sanitarias ante el Servicio de Salud, permitiéndoles expender bebidas de litro, agua mineral, helados, café de máquinas automáticas y alimentos envasados que no requieren refrigeración. Esta diversificación significó un importante “empujón” económico que compensó la sostenida baja en la venta de papel impreso.
A este catálogo de productos se sumó la integración tecnológica y de servicios financieros como el sistema CajaVecina de BancoEstado desde hace 15 años en algunos locales, permitiendo a los vecinos pagar cuentas de luz, agua y gas en el centro sin hacer largas filas en los bancos, diom cuenta Héctor Rojas..
Además, el dirigente menciona la instalación de pantallas LED y habilitación de espacios publicitarios en las estructuras de los quioscos para captar ingresos por concepto de propaganda corporativa.
En este momento, les ha favorecido a aparición de los populares álbumes de los mundiales de fútbol.
LA REALIDAD DEL PAPEL
El panorama de las ventas de diarios muestra cifras que grafican con crudeza el impacto digital. Héctor Rojas recuerda con nostalgia que, hace dos décadas, un solo suplementero era capaz de vender hasta 500 ejemplares en la Avenida del Mar durante la temporada estival. Hoy en día, esa cifra ha caído drásticamente y con dificultad se alcanzan las 50 unidades. Esta merma económica ha provocado una drástica reducción del gremio. Asimismo, dice que muchos suplementeros históricos se han retirado debido a su avanzada edad, mientras que otros, especialmente aquellos ubicados en la periferia de la comuna, debieron cerrar al no poder solventar los costos operativos.