Startup regional
Transforman microalgas de agua dulce para combatir la crisis hídrica
La startup TACHI, con planta en Coquimbo, ha logrado expandir su tecnología basada en microalgas de agua dulce a más de 400 hectáreas de cultivos de exportación en distintas regiones del país, optimizando la producción de uva, mandarina y arándano.
Los resultados obtenidos han despertado el interés por conocer esta tecnología en varios mercados internacionales como Perú, Ecuador y México, por lo que la empresa se encuentra actualmente en un proceso de levantamiento de capital para escalar su operación y avanzar en certificaciones internacionales.
Fundada por Johanna Contreras y Carlos Araya, TACHI forma parte de la generación 2026 de Socialab y ha implementado su tecnología en predios agrícolas de las regiones de Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Maule y Biobío.
La innovación consiste en la aplicación de microalgas vivas mediante fertirriego, entregando fitohormonas y compuestos bioactivos que fortalecen el metabolismo vegetal desde el brote hasta la cosecha. Además, contribuye a mejorar la salud del suelo y optimizar el uso del agua.
Bajo el concepto de “innovación viva”, la empresa logró aislar y escalar una cepa nativa de microalgas, desarrollando una solución orientada a enfrentar desafíos como la escasez hídrica, la degradación de suelos y los efectos del cambio climático.
Desde su planta en Coquimbo, TACHI opera más de 20 fotobiorreactores de mil litros cada uno, capaces de capturar dióxido de carbono y transformarlo en oxígeno. La compañía también desarrolla soluciones para la captura y almacenamiento de CO2‚ mediante biomasa microalgal, incorporando monitoreo de variables como humedad del suelo, vigor vegetativo y estimaciones de captura de carbono.
Ciencia con impacto
Carlos Araya, CEO de la empresa, destacó que “en nuestro primer año hemos contribuido a la fijación de 25 toneladas de carbono, reduciendo la huella de la industria agrícola. Buscamos ampliar nuestra validación a nuevos frutales y hortalizas”.
Actualmente, la startup cuenta con apoyo de CORFO y forma parte de los portafolios de Socialab y Climatech. Actualmente posee un nivel de madurez tecnológica TRL 6 y participa en redes como Agrotech Studio, Climatech Chile y ChileMass.
Varinka Farren, directora de Hub APTA y mentora de TACHI en Socialab, valoró el crecimiento de la empresa y su impacto regional. “Necesitamos que alcancen la internacionalización de la tecnología, que es algo que estamos trabajando a través de estas mentorías”, señaló.
Entre los principales desafíos de este año se encuentran la obtención de certificaciones internacionales, la consolidación como proveedor biotecnológico de la agroexportación chilena y la protección de su propiedad intelectual.
Johanna Contreras, cofundadora y directora tecnológica de TACHI, confirmó que la empresa ya ha recibido consultas desde Perú, Ecuador y México. “Buscan replicar los buenos resultados obtenidos en calibre, producción, recuperación de suelo y uso eficiente del agua en cultivos con condiciones similares a las de Chile”, afirmó.
Los resultados también han sido valorados por agricultores que han probado la tecnología. Productores de Copiapó, Talca, Alto del Carmen y el valle de Elqui reportan mejoras en el vigor de las plantas, recuperación de suelos, desarrollo radicular y eficiencia hídrica, además de una reducción en el uso de fertilizantes convencionales.