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Elecciones en Perú: 'Van a ser días largos' por empate técnico
Una definición de máxima tensión se vive en Perú tras el balotaje presidencial. La candidata derechista Keiko Fujimori admitió que existe un estrecho empate técnico frente al izquierdista Roberto Sánchez, advirtiendo que "van a ser días largos" hasta que se conozca el resultado definitivo de los comicios.
Con el 91,8% de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori lidera temporalmente con un 50,29% de los votos, frente a un 49,70% de Sánchez. La brecha oficial se reduce a poco más de 100 mil sufragios de diferencia, en un escenario sumamente volátil.
A pesar de esta ventaja provisional en el escrutinio oficial, las proyecciones de las encuestadoras privadas muestran un escenario inverso. La consultora Ipsos Perú le otorga a Sánchez un 50,3% frente al 49,7% de la líder de Fuerza Popular. En tanto, el conteo de la firma Datum, con un margen de error del 1,9%, sitúa al candidato de izquierda con un 50,14% y a la postulante derechista con un 49,86%.
"Nos encontramos en un empate técnico, hasta el momento no hay ningún ganador en esta contienda. Sería irresponsable definir el resultado en base a una muestra como es el conteo rápido que utiliza aproximadamente 1.000 actas de 90.000 que se tiene a nivel nacional", declaró Fujimori en su comparecencia pública.
La excongresista, quien en esta ocasión aseguró que respetará los resultados oficiales cuando el escrutinio alcance el 100%, llamó a su contendor a mantener la misma postura de calma. Fuerza Popular ha desplegado un contingente de 95.000 personeros para supervisar el conteo acta por acta, un resguardo que consideran clave para garantizar la transparencia del proceso.
Esta cautela contrasta con su comportamiento en los comicios de 2021, cuando Fujimori desconoció la victoria de Pedro Castillo y denunció un fraude sin evidencias sólidas. El historial de balotajes reñidos no es nuevo para la candidata; en procesos anteriores el país vecino enfrentó estrechos márgenes de definición de apenas decenas de miles de votos, un patrón que vuelve a repetirse en esta tensa jornada democrática.