El "Mesías" nortino

El Cristo de Elqui: la increíble historia del profeta que desafió a la Iglesia

Nacido en Río Hurtado y transformado en leyenda en las quebradas y pueblos del valle de Elqui, Domingo Zárate Vega desafió a la religión institucionalizada, movilizó multitudes y terminó convertido en uno de los personajes más singulares de la historia regional.
Tras la muerte de su madre, Domingo Zárate aseguró haber experimentado una profunda transformación espiritual al recibir revelaciones divinas que cambiarían el rumbo de su vida. (Foto: Cedida)
Tras la muerte de su madre, Domingo Zárate aseguró haber experimentado una profunda transformación espiritual al recibir revelaciones divinas que cambiarían el rumbo de su vida. (Foto: Cedida)
jueves 11 de junio de 2026

La historia del valle de Elqui está marcada por leyendas. Sin embargo, pocos personajes alcanzaron el nivel de fascinación que generó Domingo Zárate Vega, más conocido como el Cristo de Elqui, un predicador popular que durante las décadas de 1930 y 1940 recorrió el norte de Chile proclamando mensajes divinos, reuniendo discípulos y despertando tanto devoción como controversia.

Nacido el 24 de diciembre de 1898 en la localidad de Morrillos, comuna de Río Hurtado, Zárate llevó una vida común durante sus primeros años. Fue carpintero, minero, artesano y trabajador salitrero. Sin embargo, tras la muerte de su madre, en 1927, aseguró haber experimentado una profunda transformación espiritual al recibir revelaciones divinas que cambiarían para siempre el rumbo de su existencia.

Desde entonces comenzó a vestir túnicas oscuras, dejar crecer su barba y recorrer los caminos del valle de Elqui predicando en plazas, cerros y quebradas. Sus sermones mezclaban religión, reflexiones populares, críticas sociales y anuncios apocalípticos, logrando atraer a cientos de personas. En poco tiempo reunió un grupo de seguidores que lo acompañaban en sus recorridos y llegó a contar con doce discípulos, una evidente referencia bíblica que reforzaba su imagen mesiánica.

El fenómeno que inquietó a las autoridades

A medida que crecía su popularidad, también aumentaba la preocupación de las autoridades civiles y religiosas. Las concentraciones que encabezaba en Vicuña y otros sectores de la provincia convocaban a centenares de personas, transformándose en un fenómeno social sin precedentes para la época.

Uno de los episodios más recordados ocurrió en 1931, cuando anunció el inminente fin del mundo y decidió viajar a Santiago. Según los registros de la época, una multitud esperaba su llegada a la Estación Mapocho para escuchar sus prédicas. Sin embargo, antes de concretar sus planes fue detenido por las autoridades y derivado a la Casa de Orates, donde médicos diagnosticaron que padecía "delirio místico".

La medida no acabó con su fama. Por el contrario, terminó convirtiéndolo en una figura aún más conocida en todo el país. Incluso existe una fotografía histórica de 1931 donde aparece acompañado por autoridades provinciales poco antes de su traslado.

La irrupción del Cristo de Elqui también provocó una dura reacción de la Iglesia Católica. El entonces obispo de La Serena, José María Caro — quien años después sería el primer cardenal chileno — emitió una carta pastoral advirtiendo a los fieles sobre el predicador, calificándolo como un "iluso" y cuestionando la legitimidad de su mensaje.

Pese a ello, Zárate continuó recorriendo diversas ciudades de Chile e incluso llegó a viajar por Perú y Bolivia, manteniendo una activa labor de predicación durante varios años. También escribió numerosos textos autobiográficos y de reflexión espiritual.