LEYENDA OVALLINA
El mito de la cueva de San Julián
La tradición oral cuenta que la Cueva de San Julián, en la comuna de Ovalle, servía como refugio y centro de reuniones para nigromantes y brujos provenientes de comarcas aledañas y de la comuna de Salamanca.
La leyenda más famosa involucra a un campesino local que se encontró con un antiguo conocido. Éste le invitó a una fiesta secreta, para lo cual, le frotó con un ungüento especial en las axilas, recitando la clásica fórmula: “¡Sin Dios ni Santa María!”. Tras dar tres pasos hacia atrás, salieron volando hasta llegar a la cueva.
En su interior, se celebraba una fiesta muy alegre y el campesino pudo reencontrarse con personas fallecidas años atrás.
Las creencias populares señalan que a esta cueva acudían seres de la mitología chilena como los chonchones -brujos que vuelan en la noche tomando la forma de horrorosas aves con cabeza humana y orejas a modo de alas -, especialmente durante la Luna Nueva o en festividades como la Noche de San Juan.