HECHIZOS Y CONJUROS
Mitos y leyendas de las brujas de Salamanca
La leyenda cuenta que poderosos hechiceros se reunían en cuevas ocultas de la zona de Salamanca, como la raja de Manquehua, para realizar aquelarres, lanzar hechizos y celebrar opulentas fiestas. Los relatos locales sobre esta “tierra de brujos” han marcado profundamente la tradición oral y cultural de la Región de Coquimbo.
La tradición oral de Salamanca se alimenta de una mezcla de mitos europeos - derivados de la mítica Cueva de Salamanca en España - y las prácticas de curanderos, chamanes y médicos tradicionales indígenas de la zona del río Choapa. Se dice que en las profundidades de los cerros, estos seres mágicos se reunían para intercambiar conocimientos, hacer el bien o el mal e, incluso, volar en las noches.
Una de las historias más famosas relata cómo un lugareño fue invitado por un brujo a una fiesta dentro de una cueva donde se levantaba una suerte de palacio subterráneo. Al entrar, el hombre se encontró con un banquete fastuoso donde la comida era abundante y el vino se servía en finas copas de oro y plata. Maravillado y aprovechando un descuido, el invitado robó una cuchara de plata. Sin embargo, al despertar a la mañana siguiente, el supuesto palacio subterráneo desapareció y el hombre se dio cuenta de que había pasado la noche en medio de una cueva solitaria, con la cuchara de plata aún en sus bolsillos.
Durante décadas, los habitantes del sector han asociado ruidos extraños en los cerros y quebradas con estas agrupaciones secretas. Incluso, la misteriosa desaparición de niños o personas en los alrededores a menudo se atribuía a los brujos, quienes supuestamente los raptaban para iniciarlos en sus artes o para llevarlos a sus fiestas mágicas.
Hoy en día, el misticismo sigue muy vivo en la ciudad de Salamanca. El folclor es tan fuerte que incluso el club de fútbol profesional de la comuna lleva el nombre de Brujas de Salamanca, destacando en su escudo a una hechicera volando en escoba.