SALUD ANIMAL

Cáncer contagioso: el pez gato en Chile registra tumores transmisibles

Un cáncer contagioso se propaga entre bagres marrones en Norteamérica, especie que habita en Chile. Es el cuarto caso conocido.
miércoles 29 de julio de 2026

Un estudio publicado en la revista Nature alertó sobre la propagación de un cáncer contagioso entre poblaciones de bagre marrón (Ameiurus nebulosus) en el lago Memphremagog, compartido por Estados Unidos y Canadá. Esta especie, introducida en Chile, se encuentra en cuerpos de agua dulce de baja corriente, abarcando desde la Región Metropolitana hasta la Región del Bío Bío.

La investigación confirmó que las lesiones negras observadas desde 2012 en estos peces corresponden a un melanoma transmisible. Para 2014, casi uno de cada tres bagres del lago ya presentaba estas manchas. Este es el primer cáncer transmisible registrado en una especie de agua dulce y el cuarto documentado en el reino animal.

Los otros casos conocidos de cánceres transmisibles incluyen el tumor facial del demonio de Tasmania, el tumor venéreo transmisible en perros y afecciones similares a la leucemia en bivalvos como almejas y mejillones.

Inicialmente, tanto científicos como pescadores sospechaban que estas lesiones eran causadas por virus, parásitos o contaminantes ambientales. El bagre marrón, al habitar en el fondo de lagos y ríos, se utiliza comúnmente como indicador de la calidad del agua.

Sin embargo, la secuenciación completa del genoma reveló que las células tumorales estaban más relacionadas entre sí que con el pez que las portaba. Este hallazgo sugiere que las células cancerosas operan como un parásito, transfiriéndose de un individuo a otro.

Las causas exactas del contagio aún son desconocidas, pero los investigadores manejan varias hipótesis. Una de ellas es el período de reproducción, momento en que los bagres se agrupan en aguas poco profundas, aumentando el contacto físico.

Otra posibilidad es que las células cancerosas permanezcan en el sedimento del fondo, donde estos peces pasan gran parte de su vida. Además, se plantea que factores como la contaminación o desequilibrios hormonales podrían debilitar el sistema inmunológico de los peces, facilitando la propagación de la enfermedad. Estas preocupaciones sobre contaminantes en especies acuáticas han sido abordadas en el medio en notas anteriores, como la alerta sobre pescados importados o la guía de especies a evitar por mercurio.

Pese a la relevancia del descubrimiento, los científicos aclaran que no hay evidencia de que este cáncer represente un riesgo para los humanos. Las células tumorales no pueden sobrevivir ni infectar a especies distintas al bagre marrón, lo que permite manipular estos peces de manera segura.

No obstante, uno de los coautores del estudio admitió que, personalmente, evitaría consumir ejemplares con tumores visibles. Para los expertos, este hallazgo amplía significativamente el entendimiento sobre las enfermedades transmisibles.

Refuerza la idea de que los cánceres transmisibles podrían surgir en cualquier lugar

señaló Elizabeth Murchison, especialista en cáncer transmisible de la Universidad de Cambridge, en declaraciones al New York Times, según recogió Deutsche Welle. Este descubrimiento abre nuevas interrogantes sobre la ecología y evolución de los cánceres en la vida silvestre.