MEDIO AMBIENTE
Vecinos acusan "invasión" por proyecto inmobiliario de familia Piñera en Ranco
La Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) aprobó de forma unánime un proyecto inmobiliario ligado a la familia Piñera Morel en la Bahía Coique del Lago Ranco, en la comuna de Futrono, Región de Los Ríos. Esta decisión ha generado un fuerte rechazo por parte de las comunidades y vecinos del sector, quienes denuncian una potencial “invasión” y graves impactos ambientales en la calidad de vida de la zona.
La iniciativa, impulsada por la Inmobiliaria Arenas Blancas, busca levantar 208 unidades habitacionales principalmente para uso vacacional, con una inversión estimada en 35 mil millones de pesos. Durante la sesión de COEVA, se expusieron los detalles del proyecto y las observaciones ciudadanas que apuntaban a un deficiente tratamiento de aguas servidas. La empresa se comprometió a subsanar esto con una moderna planta para mitigar cualquier impacto ambiental.
Pese a las mejoras presentadas y la recomendación de aprobación por parte del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), la sesión estuvo marcada por la tensión. Voceras de comunidades mapuches exigieron una consulta indígena y cuestionaron el rol del SEA en la tramitación del proyecto. Otros vecinos también manifestaron su abierta oposición a la construcción.
Mientras la delegada presidencial y presidenta de COEVA, Vicky Carrasco, iniciaba la votación, los gritos de protesta de los asistentes se hicieron sentir, evidenciando el profundo descontento en el auditorio. Finalmente, la aprobación unánime del proyecto provocó la indignación de los vecinos, quienes increparon a las autoridades al término de la instancia.
Hildebrando Tapia, residente de Futrono, calificó la aprobación como una “mala noticia” y advirtió sobre una “invasión al territorio”, especialmente durante la temporada de verano. Otra vecina, Bethsaida Mezzano, si bien reconoció las mejoras en el tratamiento de aguas servidas, insistió en que el proyecto requiere una mayor solidez para garantizar su sostenibilidad.
Tras la sesión, los ánimos se calmaron, pero los vecinos y comunidades dejaron claro que analizarán los próximos pasos legales y sociales para intentar frenar la construcción de este polémico proyecto inmobiliario en Lago Ranco.