SALUD

Restringir azúcar en bebés podría reducir riesgo de cáncer en adultos

Un estudio científico revela que limitar el azúcar en la primera infancia se asocia con un menor riesgo de cáncer y envejecimiento más lento en la adultez, con efectos que perduran décadas.
jueves 27 de agosto de 2026

Un reciente estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) reveló que restringir el consumo de azúcar durante los primeros años de vida podría influir significativamente en la salud a largo plazo. La investigación, realizada por expertos de la Universidad Agrícola de China y la Universidad de Cambridge, estableció una conexión entre esta restricción y una menor incidencia de ciertos tipos de cáncer en la adultez, además de un proceso de envejecimiento biológico más lento.

El estudio analizó datos históricos del racionamiento de alimentos en Reino Unido durante y después de la Segunda Guerra Mundial, época en que el azúcar fue un bien limitado. Los científicos examinaron registros de 64.761 personas nacidas en Gran Bretaña entre 1951 y 1956. Este grupo tuvo diferentes niveles de exposición a la restricción de azúcar durante sus primeros 1.000 días de vida, desde la concepción hasta los dos años, un periodo crucial para el desarrollo del metabolismo y el sistema inmunitario.

Weilong Zhang, profesor asociado de economía en la Universidad de Cambridge y coautor del estudio, explicó en The Conversation que los efectos se manifestaron décadas después. «Las personas que tuvieron menor exposición al azúcar durante los primeros años de vida tuvieron muchas menos probabilidades de desarrollar varios tipos de cáncer en la edad adulta, y también mostraron signos de un envejecimiento biológico más lento», señaló.

«El efecto fue más pronunciado en el caso del cáncer de hígado, donde las tasas fueron aproximadamente un 69% menores, y menos significativo —aunque aún considerable— en el caso del cáncer de mama, con una reducción del 36%».

En cuanto al envejecimiento biológico, la investigación halló que quienes tuvieron más tiempo de restricción de azúcar presentaron telómeros más largos. «Esta diferencia equivale a aproximadamente 2,2 años de envejecimiento biológico más lento», añadió Zhang. Los telómeros son estructuras protectoras en los extremos de los cromosomas; su longitud se asocia con la edad biológica de las células y el sistema inmunitario. Adicionalmente, se observaron niveles más bajos de la proteína granzima B, indicador de un menor trabajo del sistema inmunitario a lo largo del tiempo, lo que sugiere un envejecimiento celular más pausado.

Aunque los hallazgos no sugieren una restricción total de azúcar para niños, sí evidencian que incluso pequeñas diferencias en el consumo temprano pueden tener un impacto duradero. El aspecto más sorprendente para Zhang fue cómo la exposición temprana al azúcar «siguió afectando la dieta de las personas incluso 50 años después».

Estos resultados abren nuevas perspectivas sobre la importancia de la alimentación en la primera infancia y sus repercusiones en la salud en etapas posteriores de la vida. Para más información sobre el impacto de la dieta en la salud, consultá sobre el cáncer colorrectal en jóvenes y la importancia de una alimentación balanceada.